POLITICA INTERNA DEL PJ

Unidad del peronismo: un paso adelante y otro atrás

Mientras el Frente Renovador y el PJ confirmaron asistencia al paro del 7 de marzo, nacen internas por el pedido de juicio político a Macri. La reunión entre líderes.

Los gobernadores de Salta y San Luis, Juan Manuel Urtubey y José Luis Gioja
Los gobernadores de Salta y San Luis, Juan Manuel Urtubey y José Luis Gioja Foto:Cedoc
La interna (o las internas) del Partido Justicialista es uno de los ejes políticos del año electoral que recién comienza. La derrota de 2015 y la desorganización de 2016 no solo no dieron paso a la reorganización y la unidad, sino que terminaron generando más fracturas y facciones. 

La tendencia parecía cambiar a principios de 2017 con los traspiés del gobierno que encabeza Mauricio Macri, en particular por el escándalo del Correo Argentino, las denuncias en torno a la AFI y el "error" en los aumentos a las jubilaciones. La unidad del peronismo en las críticas hacia el oficialismo no es un tema menor, en tanto será un factor clave en el resultado de las legislativas. Pero esta semana quedó demostrado que cada vez que se da un paso en ese sentido, al mismo tiempo hay otro en sentido contrario.

El Frente Renovador y el Partido Justicialista confirmaron hoy su presencia en el paro de la CGT el próximo 7 de marzo, que promete ser un acto opositor contra las políticas económicas de Cambiemos. El espacio que lidera Sergio Massa recibió hoy  a dirigentes de la central sindical, y acordaron "participar activamente".

"Es una marcha para darle al gobierno un llamado de atención. Es una marcha apolítica", afirmó a DyN la diputada del FR Claudia Rucci. Y agregó que "fue una reunión muy positiva y se manifestó el apoyo del frente UNA para la movilización, vamos a participar activamente".

Por otro lado, el triunviro de la CGT, Héctor Daer indicó que el espacio del diputado nacional Sergio Massa les manifestó "su apoyo y acompañamiento a la marcha", y dijo esperar que el gobierno de Mauricio Macri "modifique las políticas económicas y sociales". 

Pero el mismo día que se llegaba a un acuerdo por este tema, una nueva grieta surgía entre los espacios peronistas, en torno al pedido de juicio político contra Macri impulsado por el kirchnerismo, a raíz del escándalo del Correo. La propuesta fue presentada por el diputado Julio Solanas y fue respaldada por 15 firmas, el máximo que se exige para la presentación de un proyecto, entre los que se destacan el jefe de la bancada, Héctor Recalde, y el presidente del Partido Justicialista, José Luis Gioja.

Pero el gobernador de Salta Juan Manuel Urtubey y el titular del bloque de senadores Miguel Pichetto se manifestaron en contra de tal medida.

El salteño afirmó que "ante el pedido de juicio político a Macri, siento la obligación de manifestar que quienes lo realizaron no representan a todo el PJ. El artículo 53 de la Constitución Nacional establece al juicio político como resguardo y defensa de la democracia", aunque en este caso, subrayó, "pareciera que se lo usa para dañarla".

Pichetto, a su turno, sostuvo que "el recurso de un juicio político tiene que tener hechos de una envergadura de alta gravedad", en diálogo con Radio Mitre.

Lo cierto es que en busca de conformar una fuerte oposición, el Gobernador de San Luis Alberto Rodríguez Saá se reunió hoy en encuentros separados con el presidente del PJ, José Luis Gioja, y el ex jefe de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) del kirchnerismo Oscar Parrilli, en busca de un "peronismo unido" para enfrentar al "modelo neoliberal" de Cambiemos.

"En este momento tenemos que estar todos los peronistas unidos", señaló Rodríguez Saá y advirtió que la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, "dijo que quiere un peronismo dividido en tres", por lo que convocó a "todas las fuerzas que están luchando contra este modelo neoliberal".

Con críticas del propio espacio peronista, sería difícil que la iniciativa del juicio político avance. Pero servirá para poner una nueva piedra en el camino de la unidad del PJ. En un año en el que el PRO necesita a la oposición dividida en la mayor cantidad de porciones posibles, la medida solo puede ser una buena noticia para Macri.