POLITICA DENUNCIA DE NISMAN

Ya fueron borrados los mails de Cristina que busca la Justicia

Tampoco aparecen los de los ex jefes de inteligencia Oscar Parrilli y Juan Martín Mena, y el ex secretario de Legal y Técnica Carlos Zannini

Fiscal. Esta semana se supo que en el cadáver de Nisman había restos de ketamina y clonazepam .
Fiscal. Esta semana se supo que en el cadáver de Nisman había restos de ketamina y clonazepam . Foto:Cedoc Perfil

El gobierno de Mauricio Macri borró los mails de Cristina Kirchner. Lo descubrieron los investigadores de la denuncia que hizo Alberto Nisman contra la entonces presidenta por encubrir a Irán. Pensaban que allí podían encontrar rastros de la red que, según el fiscal fallecido, se tendió para proteger a los iraníes prófugos que organizaron el ataque a la AMIA. Pero la Justicia demoró tanto en reabrir esa causa que cuando finalmente fueron a buscar la información en las computadoras oficiales las casillas habían sido vaciadas, revelaron a PERFIL fuentes del caso.

No sólo no encontraron nada en los correos oficiales de Cristina. Tampoco aparecen los de los ex jefes de inteligencia Oscar Parrilli y Juan Martín Mena, y el ex secretario de Legal y Técnica Carlos Zannini. La misma suerte correría la búsqueda en el correo de la ex procuradora del Tesoro Angelina Abbona. “Es una práctica en el Estado. Si una casilla está inactiva más de tres meses, se borra su contenido para liberar el espacio”, dijeron a este diario las fuentes consultadas. En diciembre de 2015, cuando Cristina abandonó el gobierno, las cuentas oficiales que usaban ella y sus funcionarios dejaron de tener actividad. Pasado el plazo, se borró el contenido. No obstante, dijeron las fuentes a PERFIL, los investigadores detectaron otras pruebas que analizan para definir si se llama a indagatoria a la ahora candidata a senadora.

El dato de los correos vacíos no es menor. La orden de investigar los mails y las comunicaciones de los denunciados por Nisman había sido emitida desde el minuto cero, cuando en febrero de 2015 Pollicita requirió medio centenar de diligencias al juez Daniel Rafecas. La historia es conocida: Rafecas desestimó la denuncia, la Sala I de la Cámara Federal –con Eduardo Freiler y Jorge Ballestero– lo confirmó y el fiscal de Casación Javier De Luca dejó caer la apelación. Se buscó abrir con nuevas pruebas y corrió la misma suerte, pero esta vez el caso tuvo impulso de la querella y Casación reabrió la denuncia en diciembre último. Cayó por sorteo en el juez Ariel Lijo. Recién en mayo pasado se hizo lugar al pedido de Pollicita en busca de los mails de ex funcionarios junto a otras medidas. El caso pasó a su colega Claudio Bonadio, que a esa altura ya investigaba a Cristina y al ex canciller Héctor Timerman por “traición a la patria”.

Ketamina. Por cuerda separada, se investiga la muerte de Nisman, con un tiro en la cabeza. Fuentes judiciales confirmaron a PERFIL que un informe preliminar de la Junta Interdisciplinaria detectó restos de ketamina en el cadáver, además de clonazepam. Esa droga de uso veterinario provoca efectos alucinógenos y disociación de la realidad. Según médicos, el paciente siente: “Alguien le está haciendo algo doloroso a mi cuerpo pero yo estoy separado de mi cuerpo, por lo tanto no lo siento”. Ahora, el indicio servirá para seguir enfrentando teorías: los que digan que lo anestesiaron para matarlo y los que sostengan que se medicó para suicidarse.