PROTAGONISTAS TIENE 26 AÑOS Y FUE REINA DE BELLEZA

“A mí no me consta que el Chapo trafique drogas”, cuenta su esposa

Emma Coronel concedió una entrevista donde asegura que no hay pruebas contra su pareja y opina que el gobierno de México “no quiere matarlo, pero sí desquitarse”.

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Foto:Cedoc

Sin dejar de ser el narcotraficante más conocido del mundo, Joaquín “el Chapo” Guzmán parece ser también ahora el protagonista de una novela que empezó hace poco más de un mes cuando salió a la luz la entrevista que el actor Sean Penn mantuvo con él y que fue publicada por la revista Rolling Stone al día siguiente de la recaptura del líder del cartel de Sinaloa. Esta semana, su esposa, la ex reina de belleza de 26 años Emma Coronel, habló por primera vez sobre todo lo que rodea al Chapo, quien es conocido como el mayor narcotraficante del mundo.
“Dicen que es un monstruo (por el Chapo) pero no presentan pruebas, no hay nadie que diga nada concreto que Joaquín pueda haberle hecho”. Así empieza la entrevista concedida a la cadena de televisión Telemundo. “El para mí no es el Chapo Guzmán, es Joaquín, mi esposo. Cuanto más tiempo pasa, más cosas injustas veo. Me enteré de su fuga en 2015 por televisión y sentí muchas cosas encontradas: miedo de que se quisieran desquitarse con nosotros y temor por las represalias que el estado de México pudiera tomar contra él”, explicó Coronel, quien a su vez denuncia la situación de tortura psicológica y constante vigilancia a la que está sometido Guzmán tras haber sido recapturado en enero: “En su celda no tiene privacidad. Lo vigilan todo el día y no lo dejan dormir, lo despiertan cada dos horas”.
La esposa de Guzmán sostiene que presentó una carta a la Comisión de Derechos Humanos denunciando la situación en la que tienen a su esposo, pero no obtuvo respuesta ni de ellos ni del gobierno mexicano. Coronel sostiene además que su esposo, como cualquier ser humano, debe ser tratado con dignidad. Teme por su vida y su salud, ya que al parecer estaría sufriendo varios problemas relacionados con la falta de sueño. “No sé si el gobierno de México quiere matarlo, pero sí desquitarse”, denunció Emma. Sobre el Chapo, Coronel sostiene que “es un hombre muy cariñoso, respetuoso, muy alegre, que sabe cómo hacer que a uno se le olviden los problemas”.

Debido al constante movimiento que siempre rodeó al Chapo, y que le exigía mudarse muy seguido, Coronel y él sólo se veían durante los fines de semana, e incluso muchas veces pasaban meses sin verse. “Admito que yo no entendía aún quién era Joaquín Guzmán cuando lo conocí y nos casamos. Pero a mí no me consta nada de lo que dicen, no me consta que él trafique drogas”, sentenció.
“Cuando yo empecé a preocuparme de verdad fue cuando nacieron mis hijas y todo salió en los medios. Me dio miedo la exposición. Me da miedo que no puedan ser niñas normales como otras y que de grandes puedan ser juzgadas o las puedan señalar por cosas de las que ellas no tienen idea. Temo que les puedan hablar mal de su papá”, expresó Coronel, quien sigue defendiendo a su pareja, el líder más conocido del cartel de Sinaloa, una organización criminal mexicana dedicada al narcotráfico: “Desearía que no fuera tan señalado. No sé de dónde sacan que es un hombre violento y sanguinario, en qué se basan para decir esas mentiras”.
Coronel, de tan sólo 26 años, nunca ha sido acusada de complicidad con su marido en ninguna operación, aunque ella sostiene que el gobierno hace de su vida familiar una situación complicada en el día a día. “La revisión siempre que cruzo la frontera es minuciosa, revisan mi equipaje, mis teléfonos, se toman mucho más tiempo que con las demás personas”, se lamentó.
En relación con el video en el que Guzmán habla y “cuenta su verdad”, y donde él admite ser narcotraficante, Coronel se empeñó en ponerlo en duda durante toda la entrevista. Con respecto a la nota en de Rolling Stone, en la que Guzmán es entrevistado por
Sean Penn y Kate del Castillo, y donde se filtraron mensajes privados entre la reconocida actriz y el Chapo, Coronel prefirió no entrar en detalles. “No pensé nada de los mensajes. Yo admiro a Kate por su trabajo, pero no la conozco más que de verla en televisión. Nunca sentí celos de ella. Lo que en realidad me molesta de esto es que no entiendo cómo le puede importar al país el escándalo más que los hechos en sí”.
La esposa del hombre que se ha convertido en una leyenda trata, a pesar de todo, de mantener la normalidad en su vida cotidiana. “He pensado en pedirle que cambie de vida, pero no se puede. No puedo pedir cosas que simplemente no son posibles, pero en algún momento me hacía la ilusión”, concluyó la mujer de uno del narcotraficante que aún no abandona su sueño de convertir su vida en película.



María Rosario Savini