PROTAGONISTAS MURIO AYER A LOS 81 AñOS

Adiós a Luppi: polémico y gigante del cine argentino

Hizo más de ochenta películas. Verborrágico con muchos de sus colegas, fue denunciado por violencia de género y por no reconocer a un hijo.

Hizo más de ochenta películas. Verborrágico con muchos de sus colegas, fue denunciado por violencia de género y por no reconocer a un hijo.
Hizo más de ochenta películas. Verborrágico con muchos de sus colegas, fue denunciado por violencia de género y por no reconocer a un hijo. Foto:cedoc

Un tipo tenaz –algunos dicen obstinado–, de esos que defendían su verdad hasta el final, aun cuando de su boca pudiera salir alguna barbaridad, incluso sobre sus propios colegas. Actor inalcanzable, protagonista de los últimos cincuenta años en el cine nacional, Federico Luppi dejó este mundo ayer, a los 81 años. El miércoles fue internado en la Fundación Favaloro. En abril pasado, el actor había sido intervenido quirúrgicamente por un coágulo en la cabeza tras sufrir un accidente doméstico en el que se golpeó contra una mesa de luz.

 Ganador de seis premios Cóndor de Plata a Mejor Actor, será recordado por sus más de ochenta films, entre los que se destacan Matar al abuelito, Caballos salvajes, Plata dulce, Cronos, Sol de otoño, Bajo bandera, Cara de queso y Martín (Hache). Luppi había trascendido las fronteras, siendo reconocido en el Festival de San Sebastián y en el Festival de Sitges. Ayer mismo, el propio Antonio Banderas lo recordaba en Twitter: “Nos deja Federico Luppi, gran referente de la interpretación mundial. Gracias por todo”, escribió el actor español.

Vida. Federico Luppi nació el 23 de febrero de 1936 en Ramallo. Pasó por diversos trabajos antes de ser actor: entre ellos, fue corredor de seguros y empleado en un banco. Su primera película data de 1965, Pajarito Gómez. De ahí en más tuvo una larga carrera en cine, televisión y teatro. En su primer matrimonio (entre los 23 y los 29 años) tuvo dos hijos: Gustavo y Marcela. Después mantuvo una relación de diez años con la actriz Haydée Padilla, y luego con la actriz uruguaya Brenda Accinelli, con quien tuvo un hijo que al comienzo le costó reconocer.

Así como fue muy respetado en su vida actoral, Luppi dejó varios puntos oscuros en la personal. Estuvo involucrado en denuncias sobre violencia de género y el caso de la mencionada paternidad que reconoció hace pocos años. En 2010, Padilla declaró que Luppi había ejercido violencia doméstica contra ella. “Yo creo que era ficción, pero se le iba la mano”, dijo en un programa de radio.

Luppi tuvo otro episodio polémico a propósito de una disputa por el hijo que tenía en Uruguay con Accinelli: Leonardo, el chico que nació como fruto de la relación que tuvo con ella en los 2000. “Lo reconocí ni bien nació. Lleva mi apellido y tenemos un convenio por el cual le paso una mensualidad. Las peleas con la madre son por el monto de esa mensualidad”, decía Luppi, quien en un primer momento había confesado no tener ganas de conocerlo y sentirse estafado. “Ella me dijo que se cuidaba, y a los tres meses me llamó para decirme que estaba embarazada, si yo iba a colaborar. Me dio mucha rabia. Quizás yo deba admitir esa culpa, pero no me importa nada. Me siento estafado”, sostuvo. Luego de aquellos años en los que los medios no le dieron tregua con estas acusaciones, las aguas se fueron aquietando. En 2013 Luppi se casó con la actriz española Susana Hornos, con quien mantuvo relación hasta su muerte.  

Se sabía de su inclinación por el kirchnerismo, y en una nota reciente mostró su disconformidad con las políticas del gobierno de Mauricio Macri: “Estoy decepcionado, amargado, tristón, solitario”, señaló. Sus controversiales opiniones llevaron a Luppi a tener enfrentamientos públicos con diferentes figuras del medio. En 2015 trató de “ignorante” a Mirtha Legrand, y de “boludo” a Ricardo Darín. Se llegó a enfrentar con Jorge Lanata cuando le consultaron por él. “¿Lanata? , tratame seriamente. Que vaya a la Justicia a presentar las pruebas de lo que sabe?”, dijo Luppi, que tampoco escatimó comentarios polémicos hacia Susana Giménez, cuando dijo que “caga por la boca”.

Sus últimos trabajos fueron en la obra teatral Ojo por ojo, donde compartía escenario con Erica Rivas, y en el film Al final del túnel donde actuó junto a Leonardo Sbaraglia (ver Tenia Sentido de lucha)  “Recuerdo cómo Federico hablaba y siempre sonaba peligroso, no por el personaje sino porque tenía el don de la verdad del momento. Era riesgo y pura autenticidad. Fue un honor conocerlo para mí”, dijo a PERFIL Javier Godino, uno de los actores del film. Rodrigo Grande, director de la misma película, agregó a este diario: “De él se aprendía viéndolo actuar y vivir”.



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