PROTAGONISTAS EN LA ETAPA FINAL

Belén Rodríguez, la modelo que llevó a Google y a Yahoo! a la Corte Suprema

En 2006 demandó a esos buscadores porque asociaban su imagen a sitios de prostitución. Y su caso sentó precedente.

Foto:Pablo Schreiterer.

La vida la llevó a alejarse un poco del mundo de la moda, a medir su grado de exposición profesional. Su casamiento y la maternidad profundizaron esta decisión. Pero esta semana su cara volvió a salir en los medios de comunicación. Es que, tras ocho años de litigio judicial, el caso de María Belén Rodríguez llegó a la Corte Suprema y consiguió una audiencia pública que significó un hecho histórico en su conflicto con Google y Yahoo!, que, según ella, vincularon su nombre a sitios de pornografía y oferta sexual.
“Estoy feliz por estar en esta instancia y que la Corte haya tomado mi caso. Pero sobre todo porque se aclaró públicamente que no soy prostituta. Esto me da una gran tranquilidad y espero ansiosa la sentencia, que creo que será favorable. Quiero ponerle un fin a esto”, dijo la modelo a PERFIL.
El daño que le generaron los mencionados buscadores afectó su vida por completo. “Esto sucedió en mi mejor momento laboral; estaba a full haciendo tele con No hay dos sin tres y teatro. Y me afectó terriblemente. Era chica, tenía 18 años, venía de Mina Clavero, estaba muy verde, me faltaban muchas vueltas y esto me hizo mucho daño. Hoy estoy más grande y lo puedo digerir de otro modo, pero en aquel entonces me hizo llorar mucho. Imaginate, mi papá me seguía por internet y un día se encontró con que la nena aparecía ¡en sitios pornográficos! Casi se muere. Jamás dudó de mí porque sabe cómo me educaron, ellos siempre estuvieron muy presentes y yo siempre fui muy prolija, me casé con mi primer novio. Pero fue un gran disgusto y se enojó mucho por lo que me estaba pasando. Me llamó para avisarme y yo empecé a comentarlo y resultaba que muchos ya lo habían visto pero no me decían nada pensando que era verdad. O sea que lo habían estado comentando a mis espaldas; yo no lo podía creer”, cuenta María, quien dejó en claro que ésta es una lucha para ella y para sus padres, quienes también tuvieron que defender su imagen en el pueblo. “Mi papá llegó a recibir un llamado de una tía de Salta para decirle que yo me había ido a Buenos Aires para hacer cosas obscenas (enfatiza). Incluso decían que les había comprado la casa a ellos con la prostitución. Y a mi marido, que por entonces recién me había pedido matrimonio, lo llamaron unos amigos desde México para ‘decirle algo’ y resultó que me habían visto por internet en una web porno. Eso sumado a que una tía suya convocó a una reunión familiar para decirle que yo no era tan buenita como parecía. Hoy me aman, pero ellos, familia de abogados, en ese entonces se horrorizaron. Me perjudicó mucho, me la pasé llorando porque no sabía cómo afrontar todo eso, yo era una chica de pueblo... Pero tomé fuerzas, busqué un abogado y empecé. Pensé que iba a ser rápido, pero no lo fue. Hoy no aparezco en internet y no lo necesito”.
En cuanto a lo laboral, Belén asegura que jamás podrá calcular cuánto la perjudicaron económicamente. “Me pasó de hacer castings, llegar a la selección final y que de repente me bajaran. Y después enterarme por una amiga productora que era por eso. Vaya uno a saber cuántos trabajos me habré perdido. ¡Fue terrible! Un verano en Punta del Este he llegado a recibir llamados de hombres solicitando mis servicios”, dice. Y con la satisfacción de quien cree que logrará justicia agrega: “Yo estoy totalmente a favor de la libertad de prensa, pero esto que me pasó no tiene nada que ver con eso. Se trata de mi dignidad. Pueden decir que soy fea, que hago mal mi trabajo, y eso es opinable. Muy distinto es decir que soy prostituta. Ellos arruinaron mi momento. El alcance fue enorme, porque yo les puedo explicar a mis familiares la verdad pero, por ejemplo, no puedo viajar a México para hacer lo mismo ”.

Historia de la batalla 2.0
Belén inició acciones judiciales contra los buscadores en 2006. Logró un fallo favorable en primera instancia que obligaba a Google y a Yahoo a indemnizarla con 120 mil pesos y a retirar cualquier sitio que asociase su nombre o imagen con contenido de índole sexual. Luego hubo una revocación del monto de la condena pero condenó a esas empresas por el uso indebido de las imágenes. Ambas partes apelaron. El caso llegó a la Corte Suprema en agosto de 2012 y el jueves último en una audiencia pública, especialistas expusieron su parecer sobre el asunto; luego lo harán acusados y litigante. Se estima que en un mes habrá sentencia.



Redacción de Perfil.com