PROTAGONISTAS PREMIO EN LA CORTE

Carlos Fayt recibió la Pluma de Honor por su trayectoria

Foto:Octavio Mancini

El 23 de diciembre de este año cumplirá treinta y un años como integrante de la Corte Suprema de la Nación.También seguirá manteniendo el “título” del juez más longevo del máximo tribunal ya que Carlos Fayt celebró 96 años el pasado 1º de febrero y no tiene intenciones de jubilarse. Su par Enrique Petracchi, que ingresó al mismo tiempo a ese cargo, tiene 78 años.

Por eso, un poco en broma –cuando es una dama–, y a veces un poco molesto –cuando se trata de un caballero–, contesta: “Pero dígame por qué debería hacerlo” si ex alumnos de Derecho –hoy abogados que superan los 60 años– le preguntan cuándo dirá adiós a su trabajo al verlo ingresar por la calle Tucumán al Palacio de Tribunales, cada mañana, minutos después de las 7.30 y acompañado por su chofer.

El cargo de juez supremo fue vitalicio hasta 1994, cuando la reforma constitucional estableció como edad límite los 75 años. Igualmente, con acuerdo del Senado, un supremo puede continuar en funciones durante cinco años más, y así sucesivamente. Pero Fayt no quiso aceptar esa norma y fue a juicio. Ese expediente pasó por todas las instancias hasta llegar, en 1999, al cuerpo que él integra. Fayt no votó y se abstuvo; Petracchi, por entonces de 64 años, también. El resto de la Corte dispuso no aplicar la cláusula constitucional de 1994 sobre los jueces que habían jurado antes de la reforma: Fayt y Petracchi. Pero eso es historia y no fue de lo que habló con los integrantes de la Academia Nacional de Periodismo, que esta semana se reunieron en su despacho para entregarle la Pluma de Honor, premio que anualmente otorga esa institución a quien considera la persona más destacada del año.

Entre los presentes, estuvieron Magdalena Ruiz Guiñazú, Alicia de Arteaga, Jorge Fontevecchia, Miguel Wiñazki, Hermenegildo Sábat, Lauro Laíño, Gregorio Badeni, Joaquín Morales Solá y Alberto Munin. Además de un agradecimiento por la distinción, hubo un pedido a los periodistas de recordar la importancia de la prensa en todas las épocas, y de ejercer la profesión con coraje y sin temor y a ser más incisivos en las investigaciones periodísticas. Finalmente, regaló a todos ejemplares de sus libros Ciencia política y ciencias de la información y La omnipotencia de la prensa: su juicio de realidad en la jurisprudencia argentina y norteamericana.

Este parece ser un año donde Fayt suma distinciones. En junio pasado, fue distinguido como “personalidad destacada” de la Ciudad por la Legislatura luego de una reñida sesión: por 33 votos positivos contra 22 abstenciones.



Ernesto Ise