PROTAGONISTAS LA PATA LOCAL DEL FIFAGATE

Caso Burzaco: revelaciones de la audiencia en EE. UU.

El juzgado donde declaró por el Fifagate habilitó su declaración. Allí se dice cómo propuso pagar los US$ 20 millones y qué restricciones tiene.

Foto:AFP

Hace menos de una semana, el juzgado del Distrito Este de Nueva York, a cargo de la jueza Vera Mary Scanlon, habilitó el acceso a la transcripción de la audiencia que allí tuvo como protagonista a Alejandro Burzaco. La misma se dio en el marco de la megacausa que hizo pública la Justicia de Estados Unidos el 27 de mayo pasado y que involucra a dirigentes de la FIFA, Concacaf, Conmebol, empresarios asociados de distintos países y dos compañías de comunicación acusados haber creado una red de sobornos, lavado de dinero y corrupción por más de 150 millones de dólares.

En total, en dicha causa la Justicia norteamericana acusa a 14 personas y tipificó cuarenta delitos. A Burzaco se lo señala como responsable de los números 1, 39 y 40 pero el detalle de qué comprenden los mismos no figuran en la transcripción liberada. Sí queda explicitado que él confirma haber leído de qué se lo acusa y de qué se declaró incocente.
En comunicación con el juzgado de Scanlon, a PERFIL se le ratificó que la única información disponble para quienes no están involucadros en la causa es la que figura en la transcripción unsealed. Similar respuesta obtuvo este diario del juzgado de Raymond J. Dearie, magistrado que tiene a cargo la causa en su conjunto, ante quien Burzaco deberá presentarse en dos semanas en la misma corte neoyorquina.

Traslado y recambio. El empresario argentino está implicado en su rol de titular de Torneos y Competencias, compañía que en junio decidió despedirlo en lo formal ante su situación legal internacional y reemplzarlo primero de manera interina por Juan Ripoll, y a fin de junio por Ignacio Galarza.

Tras haber estado prófugo en Italia por casi dos semanas, Burzaco se entregó el 9 de junio y, luego de aceptar finalmente la extradición a Estados Unidos, la jueza Vera Scanlon le tomó declaración el 31 de julio en una audiencia que duró 29 minutos: de 3.01 a 3.29 de la tarde, según consigna el registro oficial de la corte. PERFIL tuvo acceso a dicho documento (ver algunos impresos en página 55), donde no sólo se fijó la fianza de 20 millones de dólares sino, por ejemplo, detalles de cómo Burzaco pagaría la misma, quiénes se sumaron como garantes o las condiciones de su arresto domiciliario.

US$ 20 millones. En la audiencia, dos letrados del estudio Kobre&Kim representaron al empresario argentino, John Couriel y Sean Patrick Casey. Este último, luego de la declaración de inocencia por parte Burzaco y una decena de “Sí, su señoría”, se hizo cargo de la actuación como abogado defensor. También algunos medios informaron en su momento que el abogado argentino Mariano Mendilaharzu acompañó al equipo de la defensa, pero su nombre no está incluido en el documento oficial de la corte. Sí lo están Eva, Eugenio y Andrea Burzaco –madre y hermanos de Alejandro; Adriana Gardonio, su ex mujer y madre de sus tres hijos, y dos amigos, Mariano Laza y otro mencionado sólo como Santucci.

Por el gobierno de Estados Unidos hubo tres abogados: Kristin Mace, Evan Norris y Samuel Nitze, el único que habló durante la audiencia. El fue quien declaró ante la jueza Scanlon que el gobierno de su país aceptaba la forma de pago de la fianza propuesta por el acusado. Y esto se detalla de la siguiente manera: primero, a la semana de esta audiencia se dejará depositado en la Corte la suma de un millón de dólares en efectivo. En unos sesenta días –mencionan que sería el 1º de octubre– se comprometen a depositar también en efectivo la suma de US$ 2,3 millones. Además, para reforzar la fianza se presentan tres propiedades ubicadas en Estados Unidos: dos a nombre de la hermana de Burzaco; la otra de un íntimo amigo. Y también ofrecen el 20% que pertenece a Alejandro de la sociedad Corderos. “Es difícil dar la valuación exacta del mismo pero creemos que supera los US$ 15 millones”, aclaró Casey a la jueza.

Cabe aclarar que Scanlon hace declarar bajo juramento –con firma incluida en el documento– a todos los que acompañaron a Burzaco que ellos son también responsables de que se cumpla con el pago de los US$ 20 millones y de que no se fugue.

Custodia y GPS. Con respecto a su “arresto domiciliario”, una vez que Burzaco entregó al FBI sus dos pasaportes y que este organismo aprobó el lugar elegido por él para permanecer hasta que la Justicia lo determine, él puede moverse por toda la zona metropolitana de Nueva York e incluso por un área que, en Argentina, vendría a ser como Pilar, un lugar de casas quintas. La condición que Burzaco acordó con el gobierno de Estados Unidos –así lo explica la jueza– es que personal del FBI y de la fiscalía monitoreen sus movimientos las 24 horas; incluso toda vez que él se reúna con sus abogados. Y además tendrá un GPS electrónico. Según informó a PERFIL la corte, este GPS lo provee BI, una empresa privada, y a Burzaco le cuesta US$ 3,40 por día.

Con la notificación y aprobación de quienes lo custodian –FBI y Pretrial Service–, puede, por ejemplo, dejar el domicilio para ir de compras o pasear, y recibir visitas de familiares, amigos o pareja. Y no puede tener contacto con nadie relacionado a la causa, ni con miembros de FIFA, Concacaf, Conmebol, Full Play, Traffic Group o incluso Torneos y Competencias, a riesgo de que eso se tome como un nuevo delito.

 

Hugo y Mariano Jinkis: los otros implicados

El viernes 28 de agosto, el juez Claudio Bonadio les otorgó la excarcelación a Hugo y a Mariano Jinkis, padre e hijo, titulares de Full Play SA. Ambos son los otros argentinos que integran la lista de los 14 implicados en el Fifagate y cuya extradición reclama la Justicia de Estados Unidos. Como Burzaco, ellos estuvieron prófugos y finalmente se les otorgó la prisión domiciliaria previo pago de una fianza de 8 y 11 millones de pesos respectivamente. Con la decisión de Bonadio, por ahora los Jinkis pueden gozar de cierta “libertad” mientras no se alejen más de 60 kilómetros de los domicilios que dieron.

 

El ‘topo’ y el juez antimafia

La declaración que Charles Blazer, ex ejecutivo de la FIFA, dio en noviembre de 2013 ante la Justicia de Estados Unidos para mejorar su “situación legal”, después de declararse culpable de diez cargos en su contra, fue la que dio origen a una investigación que terminó 18 meses después con 14 personas acusadas de delitos relacionados con el fútbol mundial por 150 millones de dólares. Entre éstos, tres argentinos: Alejandro Burzaco, Hugo y Mariano Jinkis. El juez Raymond Dearie es quien está a cargo de la investigación y ante quien Burzaco deberá presentarse en dos semanas; también los Jinkis, en caso de que se los extradite. Dearie tiene 71 años y, según detallaron los medios de su país, no sabía de fútbol hasta esta causa. Sí de mafia y mafiosos: durante tres décadas se enfrentó a ellos.



Ernesto Ise