PROTAGONISTAS UN LARGO CAMINO

Chelsea Manning: de topo de WikiLeaks, a posar para Vogue

Como Bradley Edward filtró documentos a Julian Assange. Por eso, estuvo en la cárcel de 2010 hasta 2017, allí inició su transición y se cambió el nombre. Obama lo indultó.

Cambios. Chelsea cuando era el militar Bradley Edward; y en dos de las fotos que saldrán en Vogue.
Cambios. Chelsea cuando era el militar Bradley Edward; y en dos de las fotos que saldrán en Vogue. Foto:cedoc / afp / instagram

Si hay algo que Chelsea Manning sabe hacer es romper esquemas. Quien fuera soldado del ejército estadounidense y responsable de entregar información confidencial que dio origen a los WikiLeaks aparecerá en una de las producciones la edición Vogue (Estados Unidos) más importante del año y la que celebra los 125 años de historia de la Biblia de moda mundial. Su nombre aparece en la tapa junto al de las divas elegidas por Vogue para su celebración: Jennifer Lawrence, Serena Williams, Nicole Kidman, Cindy Crawford y Claudia Schiffer, entre otras.

Chelsea no se anda con pequeñeces: su “debut editorial” será de la mano Annie Leibovitz, la célebre fotógrafa que ha retratado a varias celebridades. “No vivo con temor. Estoy feliz de salir”, confesó, tras ser liberada en mayo pasado después de siete años de prisión. Había sido condenada a 35 años tras ser acusada de filtrar más de 700 mil documentos gubernamentales clasificados cuando era soldado del ejército.

“Chelsea Manning cambió el curso de la historia. Ahora se concentra en sí misma”, es el título de la nota. Y parece que no se calla nada. La decisión de Donald Trump de no permitir el ingreso de personas transgénero en el ejército trajo duras críticas por parte de Manning. “¿Las Fuerzas Armadas más grandes, más fuertes y más caras del planeta se lamentan entonces por unos pocos trans, pero financian los F-35? Suena a cobardía”, dijo Chelsea. Sus mensajes no fueron bien recibidos por los seguidores de Trump. Ryan Fournier, líder de un grupo estudiantil que apoya al mandatario, dijo: “Los militares no están para pagar tratamientos como hicieron con la traidora Chelsea Manning. Están para proteger el país”. Ella respondió: “Ellos ya no protegen nuestro país. Necesitamos desmantelar el inflado presupuesto militar antes de que nos destruya a todos”.

Su historia. Bradley Edward (su antiguo nombre) comenzó la transición del cambio de sexo en 2014, durante su estadía en la cárcel. En 2007 ingresó en el ejército de y se formó como analista de inteligencia. ¿Su destino? Una brigada de combate al este de Bagdad, donde tuvo acceso a redes utilizadas para transmitir la información clasificada del Departamento de Defensa. Tres años después fue detenida luego de que se descubriera que había accedido a una gran cantidad de material que había descargado de estas redes sobre los conflictos armados de Irak y de Afganistán y los cables diplomáticos, material que había facilitado a Julian Assange para que lo publicara en la página WikiLeaks.

Al día siguiente de su condena, en agosto de 2013, anunció que cambiaría su nombre por Chelsea Elizabeth y que se sometería a un tratamiento hormonal para cambiar de género. Fue así como comenzó a consumir hormonas mientras estaba detenida en una cárcel militar. El 23 de abril de 2014, un juez aprobó su cambio de nombre. Cuarenta días después, el Pentágono evaluó su traslado a una cárcel civil, donde recibiría el tratamiento hormonal. Durante su detención estuvo en una cárcel masculina, hasta su liberación. En julio de 2015, el ejército accedió a proveerle el tratamiento de cambio de sexo luego de que fuera diagnosticada con disforia de género. Obama decidió indultarla poco antes de dejar su mandato pero recién wuedó en libertad el 17 de mayo último.