PROTAGONISTAS ANDREA FRIGERIO, EN VENECIA


“Con este personaje me di cuenta de que el cine es mi medio”

A horas de saber si el El ciudadano ilustre gana el León de Oro, Frigerio cuenta la intimidad del festival. “Me dijo Mel Gibson que quería ver la película”.

Equipo. Andrea con toda la banda de El ciudadano ilustre el día que se presentaron en Venecia.
Equipo. Andrea con toda la banda de El ciudadano ilustre el día que se presentaron en Venecia.
Foto:AFP
Una playa inmensamente bella hace las veces de telón y fondo de todo lo que acontece en el Festival de Cine de Venecia, en la isla del Lido, que hace diez días desplegó su alfombra roja, sobre la cual caminan celebridades de todo el mundo. Y uno puede cruzarse con Ryan Gosling y Emma Stone tomando un spritz en uno de los tantos bares pintorescos. Allí, inmersa en ese clímax de adrenalina y obnubilación, lo primero que llega a esbozar es un: “Estoy en shock”. De ese modo, Andrea Frigerio describe a PERFIL lo que son las últimas horas antes de saber si El ciudadano ilustre, el film en el que participa, resulta ganador del León de Oro, el premio mayor del Festival de Venecia.

“Nos enteramos hace veinte días de que veníamos, y para mí fue una gran alegría. Esto es increíble. Me crucé con Mel Gibson y me dijo que quería ver nuestra película. Y con Jude Law, que vino a presentar la serie The Young Pope. Y yo soy fanática de él. Todo esto me sorprendió muchísimo y gratamente. No me imaginé que era algo tan imponente, tan impactante”, revela la actriz, al tiempo que asegura que fueron días de mucha actividad. “Para las entrevistas, Etiqueta Negra me dio diez conjuntos intercambiables de la colección de verano. Y visité a Amelia Saban, que me dio cuatro vestidos. Me vine con un montón de ropa porque acá tenés photocall, presentación... de todo”, detalla, y sigue enumerando, con ayuda de su marido, Lucas Bocchino, a todos los actores de Hollywood con los que se cruzó. Entre ellos, Dakota Fanning. “Es que estamos todos en un detrás de escena preparándonos. Uno tiene que sacar turno para hacerse el makeup, el peinado... y ahí te cruzás con todos. Yo fui el día que presentamos El ciudadano ilustre”.

Fue ese día que el público aplaudió de pie sostenidamente durante segundos que duraron más de lo habitual, encendiendo el deseo y la expectativa de ganar. “Fue impresionante, no me lo esperaba. Ya no sabíamos qué hacer. Porque primero sonreís, pero esto seguía y seguía. Nos mirábamos, agachamos la cabeza en forma de reverencia, nos tocamos el corazón... Ninguno de nosotros había estado antes en ese festival y no lo podíamos creer. La gente nos reconocía en la calle, nos hacían análisis de la película...”.

La alegría fue tal que, según Frigerio, luego fueron a la playa del hotel para relajarse y brindar. Y no es para menos: para Frigerio, ésta no es sólo la experiencia de ir a un festival, sino de hacerlo con un personaje que le dio la posibilidad de “construir a alguien: a Irene. Es una mujer que por falta de decisión y determinación no va detrás de lo que considera que es suyo, queda derrotada, aletargada en su pueblo. Hasta que, cuarenta años después, vuelve su gran amor. Y entiende que ella había estado como muerta”.

Esta es su segunda película (en 2015 hizo Pasaje de vida), y acaba de recibir una nueva propuesta. Según revela, recién ahora siente
que está “transitando el mundo del cine. Parecía que no era mi medio, pero ahora sí. Me encanta y lo esperé mucho. Siempre me ofrecían roles parecidos a mí: mujeres elegantes, distantes... Los productores no me imaginaban en otro papel. Pero un día llegó Irene...” .