PROTAGONISTAS

Cristóbal López y un desafío millonario por el divorcio de Muriel Sosa, su ex

Fue su esposa durante casi tres décadas. Alejados desde 2013, ella sigue su vida en Comodoro Rivadavia, al frente de su spa y gimnasio. Bajo perfil y $ 13 mil millones en juego.

Foto:Cedoc

A ninguno de los dos nunca le gustó mucho eso de las cámaras. Sin embargo, en los últimos años, luego de convertirse en uno de los empresarios más exitosos del país, Cristóbal López tuvo que aprender cómo era eso de que los medios sientan interés por él. A su lado, su mujer de toda la vida, Muriel Sosa, fue testigo de cómo su Comodoro Rivadavia natal fue quedando chico con el crecimiento de aquel marido que hasta no hace mucho, tomaba café con los vecinos de la ciudad más populosa de la provincia de Chubut.

Sin embargo, desde hace más de seis meses –algunos aventuran un año ya– ambos no están juntos. Son varios los que en Comodoro elucubran con que fue el negocio del juego, el que hizo que López comience a frecuentar cierto ambiente ajeno a la vida familiar que llevaba, siendo esto una de las posibles causas de la separación. Si bien no está realizado el divorcio aún, ambos mantienen un acuerdo de palabra. No son fáciles este tipo de divorcios, sobre todo teniendo en cuenta que –se calcula– la fortuna de López ascendería a unos 13 mil millones de pesos (ver infografía).

Compañera. Muriel Lucía Sosa es sobrina del ex gobernador de Santa Cruz, Sergio Acevedo. Se puso de novia con Cristóbal en la época que ambos cursaban el secundario. Ella en el Colegio Perito Moreno, una institución elegida por la clase alta; él, en la escuela técnica Domingo Savio. Con 15 años, en 1971, Cristóbal ya ocupaba su tiempo trabajando con la camioneta que le había regalado su padre, vendiendo pollos y verduras.

Años más tarde, él y Muriel se casaron y tuvieron dos hijos: Cristóbal Nazareno y Emiliano, ambos conocidos corredores del circuito TC Pista en Comodoro. La familia vivió varios años en Rada Tilly, una localidad ubicada a menos de diez kilómetros de la ciudad, en una casa frente al mar de dos plantas, totalmente vidriada, con grandes ambientes, seis habitaciones y una pileta de natación climatizada. Hoy la mansión quedó como una casa de verano y ninguno de ellos vive allí.

Muriel fue testigo del ingreso de López al negocio del juego. En el verano de 1990, ella se había ido de vacaciones junto con su hermano Jorge y su esposa, Adriana. Pararon en el viejo Hotel Comercio, en Puerto Madryn. La historia cuenta que Cristóbal se unió a ellos un sábado a la noche, durmió en el hotel y a la mañana siguiente, mientras desayunaba, escuchó que en una mesa contigua hablaban de que un empresario local, asociado con un porteño, había ganado la licitación del casino de Puerto Madryn y cómo seguramente se quedarían con el próximo concurso, el del casino de Comodoro Rivadavia. López decidió entonces participar de aquella licitación para levantar el casino; cuarenta y ocho horas más tarde, tenía el pliego en un sobre y en 1991, fundaba Casino Club SA.

Tanto López como su mujer son muy queridos en Comodoro. De perfil muy bajo –y solidarios– nunca fueron de mostrarse demasiado juntos, aún cuando estaban casados. “Son gente bondadosa. Hace unos años, la hija de su empleada doméstica tuvo una enfermedad grave y Muriel le pagó el tratamiento”, cuenta a PERFIL un vecino patagónico. Allí, todos conocen a Sosa por ser la directora de + More, un centro integral de salud y belleza. Ubicado en pleno centro de la ciudad, el lugar tiene 2.200 metros cuadrados repartidos en tres pisos. “Nos gusta que la gente pueda regalarse un día More”, suele decir ella sobre este centro que representa un sueño suyo de cuando era joven. “Luego de haber viajado un día me dije: ‘¿Por qué no hacerlo en mi ciudad?’ Tuve la oportunidad de realizarlo gracias al apoyo de mi familia”, dijo esta mujer quien ya lleva cinco años al frente de ese negocio. “Es un lugar increíble, van los más pudientes de Comodoro. La cuota está arriba de 600 pesos”, comenta a PERFIL una socia sobre este centro que alberga sector de estética y spa; salas aeróbicas y musculación, incluyendo Pilates.

Esta no es la única actividad. Junto a su ahora ex, y Carlos Fabián De Sousa –socio de López–, ha compartido el directorio de Tecnological SA. A su vez tiene en sociedad con su hijo Nazareno, Naem SRL, una firma de compra, venta y alquiler de equipos, accesorios e indumentaria deportiva. Por otro lado, Muriel, su hijo y López son socios en More SRL, el sello bajo el cual Sosa se dedica a la explotación de gimnasios.

Antoniale, en medio de versiones cruzadas

Esta semana, apareció en el universo de Cristóbal López una inesperada protagonista: Mariana Antoniale. La modelo puso el grito en el cielo al asegurar que fue censurada en un desfile de Salta por trabajar en ShowMatch. Y también dijo que por razones que desconoce, las cámaras C5N –señal de la que López es dueño–, no tomaron el momento en que ella aparecía. “Si digo que estoy censurada es porque es una realidad. El problema no es conmigo, no sé si puedo nombrarlo porque el problema no es conmigo”, comentó el jueves en el programa de Marcelo Tinelli, sin agregar detalles. Como si fuera poco, el miércoles surgió el rumor de que Loly estaría teniendo una relación con López. Analía Franchín fue quien emitió un sugestivo tuit al respecto. PERFIL se comunicó el vocero del empresario pero éste se excusó de hacer tipo declaración alguna, sólo aclaró que López se encuentra en Londres y no sabe nada de toda esta situación.

Por otro lado, Rial quien sí publicó dos irónicos tuits justo cuando Loly ingresaba el jueves a la pista del Bailando fue Rial: “Vengo de trabajar y no hay luz. ¿Me estoy perdiendo algo trascendental en la tele?”. Y hay quienes apuntan que sería el conductor de Intrusos el que ralearía a Antoniale de los medios.

 

Otras separaciones “costosas”

Bajo perfil y hermetismo acerca de las cifras son el denominador común cuando empresarios como Eduardo Costantini, Carlos Bulgheroni, Carlos Pedro Blaquier, o Alfredo Román ponen punto final a sus matrimonios. Los dos primeros mencionados sí se divorciaron: Costantini, dos veces, de Teresa Correa Avila y de Gloria Fiorito. Ambas lograron cifras como para vivir de manera relajada de por vida. Incluso la primero aún deja en manos de su ex el manejo de su economía; la segunda. Blaquier, no se divorció de Nelly Arrieta pero sus hijos sí le pidieron rever cuestiones de la herencia a futuro cuando él hizo pública su relación Cristina Khallouf. Román es quien luego de casi cincuenta años de matrimonio se separó en 2013. Por el momento, oficialmente, no se ha informado si seguirá una mecanismo similar al tomado de los Blaquier para evitar así que una división patrimonial pudiera afectar a futuro los intereses de los herederos de Román.



Agustín Gallardo