PROTAGONISTAS AVANZADA “VERDEAMARELHA”

Dos hermanos brasileños, reyes mundiales de la carne

Joesley y Wesley Batista ofrecieron US$ 6.800 millones para lograr una fusión que los convertiría en los monarcas cárnicos globales. En la Argentina compraron Swift. Historias de esposas mediáticas y bodas lujosas.

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Foto:Cedoc Perfil
Los multimillonarios del mundo tienen hoy clavada la mirada en Latinoamérica, y específicamente en dos pintorescos hermanos brasileños que prometen subir escalones en el ranking de las mayores fortunas adquiridas en pocos años. Se trata de Joesley y Wesley Batista, dos de los seis hijos de un discreto carnicero que los introdujo en el negocio al que ambos modernizaron  hasta convertirlo en la principal procesadora de carne del mundo, una multinacional de tres letras: JBS.
Pero la humildad del “patriarca” quedó tan atrás como la carnicería barrial, sobre todo de la mano de sus respectivas nueras, principalmente la esposa de Joesley, una presentadora de TV ahora acostumbrada a lujos y ostentaciones.
Ya consolidados como empresarios de primer nivel, en gran parte gracias al apoyo del ex presidente Lula y líneas de crédito del Bndes, el crecimiento continúa. Los hermanos Batista hicieron hace poco una oferta de 6.800 millones de dólares para quedarse con Hillshire Brands y copar así el mercado de alimentos procesados en Estados Unidos.
JBS es una de las compañías “vidriera” de Brasil en el mundo. Líder internacional en el procesamiento de carne bovina, ovina y de aves; es la exportadora de proteína animal más grande del planeta. Y no sólo tiene fuerte presencia en el sector alimenticio sino también en el del cuero, biodiésel, colágeno, embalajes metálicos y productos de limpieza. Dueña de Friboi, Seara, Frangosul, Pilgrim’s y Swift, entre otros, es también proveedora de cadenas como McDonald’s y Kentucky Fried Chicken.
Los resultados de 2013 mostraron ganancias de casi mil millones de dólares.  Las cifras que maneja hoy la compañía nunca podría haberlas imaginado José Batista Sobrinho –cuyas siglas son el nombre de la actual empresa–, cuando en 1953 abrió su primera carnicería en el estado brasileño de Anapolis. José tenía la visión que heredaron sus hijos. Cuando en 1956 se construyó Brasilia, fue el proveedor de los carniceros y restaurantes que allí se instalaron. Hoy tiene 80 años y quienes trabajan en JBS aseguran que todavía tiene injerencia en muchas decisiones. En lo único que sus hijos no siguieron sus consejos fue en ir a la universidad. Joesley y Wesley hicieron sus carreras a puro oficio, trabajo y buenos contactos.  
Los hermanos Batista supieron mantener un perfil bajo, al menos hasta 2012, cuando ambos se casaron. El primero fue Joesley. Su boda con la periodista y presentadora de  la red Bandeirantes, Ticiana Villas Boas tuvo tres celebraciones: en la India, frente al Taj Mahal; en una playa de Bora Bora; y en San Pablo ante 1.200 invitados; el vestido de Ticiana era de Chanel y costó 180 mil euros. En mayo, ella hizo pasar un mal momento a Batista: en una entrevista a la revista Veja habló de su vida de lujo y de sus bienes, y de cómo ser millonaria la había alejado de la “vida real”. Detalló la propiedad que la pareja tenía en Nueva York, la casa de Angra dos Reis, el avión privado –un Legacy de 25 millones de dólares– y Habló de su desconocimiento de precios básicos como la nafta, ya que “siempre que uso mi auto (un Porsche Cayenne) –dijo– el chofer ya llenó el tanque”. 
La boda de Wesley con la modelo Alessandra García fue discreta. Sus allegados aseguran que esa fue una muestra de los estilos de ambos hermanos. En algo ellos sí coinciden: su visión de la Argentina. Cuando JBS adquirió Swift, concentró sus operaciones en la planta de Villa Gobernador Gálvez y cerró el resto de sus unidades de negocio. En 2012 y en nombre de la familia, Wesley dijo estar “listo para salir de la Argentina debido al difícil clima de negocios. Señaló que JBS estaría dispuesta a retomar sus inversiones cuando las condiciones para el sector hagan rentable la actividad: “Si alguien quiere ayudarnos a hacer el sistema más fácil de operar en la Argentina es muy bienvenido”

Florencia Lendoiro