PROTAGONISTAS UNA BODA PARTICULAR


El ex de Juliana Awada se casa con una joven francesa

Bruno Barbier se casará en París con Charlotte Barbotin-Larrieu. Quizá allí coincidan Macri y Juliana con Daniel y Karina Scioli.

Ella. Charlotte tiene 30 años, veinte menos que Barbier. Trabajó como vendedora de clientes vip de Prada y Louis Vuitton. Y conoció a Barbier en Mónaco, donde el ex de Awada vive desde 2014.
Ella. Charlotte tiene 30 años, veinte menos que Barbier. Trabajó como vendedora de clientes vip de Prada y Louis Vuitton. Y conoció a Barbier en Mónaco, donde el ex de Awada vive desde 2014.
Foto:Cedoc/Redes
Esta semana Bruno Barbier estuvo en Buenos Aires y la razón no sólo fue visitar a su hija Valentina, fruto de su relación con la actual primera dama, Juliana Awada, sino también anunciar a sus amigos argentinos su casamiento el sábado 17 de septiembre en los jardines del Museo Rodin en París con su novia Charlotte Barbotin-Larrieu.

El mal llamado conde –él mismo aclaró que no lo es– es miembro de una de las familias más ricas de Bélgica y su nombre sonó en los medios por ser el ex marido de Awada, con quien estuvo diez años pero nunca se casó. Ambos igualemente mantienen una excelente relación, al punto de estar invitada a la boda junto a Macri. No se sabe si la pareja presidencial podrá  participar del convite.

Algo similar sucede con Daniel Scioli y Karina Rabolini. Esta pareja consolidó amistad con Barbier en el último tiempo a punto tal que primero, se intentó adjudicarle un romance con Karina, luego con Teresas Garbesi, una de las mejores amigas de Rabolini.

La novia. El millonario belga planea su boda con Charlotte, quien también logró ser compinche de Valentina a quien ya conoce dado que la única hija del empresario, lo visitó en un par de ocasiones en París.

Charlotte tiene 30 años, es relacionista pública francesa, especializada en joyas, lujo y moda, lo que ella considera “obras de arte que pueden ser llevadas a casa”. La joven se desempeñó como vendedora para clientes vip para Louis Vuitton en Nueva York y también para accesorios y carteras de Prada en París, capitales de la moda por antonomasia. Luego se radicó en Mónaco donde acaba de terminar una especialización de gestión de lujo –Luxury Management– en la universidad de Mónaco. Algo muy valorado ya que se les presenta a los estudiantes  las características únicas del mercado de los sectores de lujo, como la moda, la joyería, la hospitalidad, y los bienes raíces.

Además estudió consultoría corporativa. “Decidí hacer un MBA (Maestría en Administración de Negocios) en mayo de 2014. La razón fue personal, pero también era conseguir una posición más alta en mi futura carrera. Y para compartir y aprender de otras nacionalidades”, explicó Charlotte en una revista especializada.“El lujo comienza cuando se atraviean las puertas de una tienda de este tipo. Hay que ver, tocar y estar alrededor de esta belleza para entender la colección, los textiles y la marca”.
Barbier está instalado casi de manera permanente en Mónaco y fue allí donde conoció a Charlotte y donde, por el momento fijarán su residencia luego de casarse en París.