PROTAGONISTAS DESAFIO PERSONAL


Felipe Noble debutó como artista en un remate benéfico

Expone en la muestra colectiva Horse Parade que celebra los 140 años del Hipódromo de Palermo. “Acepté por amor al arte”, dice.

Accion. Felipe trabajando sobre la escultura de fibra de vidrio y con el caballo terminado.
Accion. Felipe trabajando sobre la escultura de fibra de vidrio y con el caballo terminado.
Foto:Pablo Cuarterolo
jSon las dos de la tarde del sábado, y Felipe Noble Herrera ya está en el Hipódromo de Palermo. Habla por teléfono, le pide a un fotógrafo que le tome imágenes de unos aviones que están por aterrizar, y habla con amigos, se deja tomar fotos y da reportajes. “Me estoy aclimatando”, dirá. Se refiere a lo que sucedería apenas unas horas más tarde: su debut como artista en la muestra colectiva por los 140 años del hipódromo llamada Horse Parade en la que participan Eugenio Cuttica, Milo Lockett y Karina El Azem, entre otros.  

“Yo voy con un fitito y estos tipos son unos grosos”, broméa Felipe, quien se animó a participar gracias al entusiasmo de su mujer, Vanesa, luego de que Verónica Quintana lo convocara. “Es amiga de mi madre, sabe mi gusto por el arte y fue por eso que me invitó. Sinceramente no me considero un gran artista, pero me encanta y aprendí mucho de forma amateur. He ido a escuelas, he hecho cursos... soy un autodidacta, de los que averigua, pregunta y hace. Tengo encima mucha prueba y error”, revela quien intervino uno de los 15 caballos de fibra de vidrio y resina que se exponen en la galería de arte. Por todo eso, el hijo de Ernestina Noble define esta participación como “todo un desafío”.  “Lo mío además siempre fue el dibujo en lo plano, en un papel, en un lienzo. Incluso, sacar fotos. Pero nunca había intervenido ninguna obra de este tipo. Para mí el arte es un pasatiempo. Así que lo mío fue un poco kamikaze”.

No obstante, el desafío valía la pena porque para Felipe esta muestra engloba las tres cosas que le gustan: “El arte, el festejo del hipódromo y la solidaridad”. “No soy profesional, pero por amor al arte, acepté. Pero por sobre todo porque el 6 de octubre las esculturas  van a ser subastadas a beneficio de varias fundaciones”, explica quien se inspiró en el caballo del jinete Tom Queally, llamado Frankel. “Me gustaron los colores que usa el jinete, el rosa y el verde. Y le sumé una camiseta con papel de diario. La idea  va con el concepto de contar la noticia por la celebracion de los 140 años del Hipódromo”.