PROTAGONISTAS LOS CHICOS CRECEN


Florián y Astor, los mini-Cadillacs que salen a tocar junto a sus padres

Los hijos de Vicentico y Flavio Cianciarulo ingresaron a la banda. Saben el repertorio de memoria y hacen aportes a la hora de dar un show en vivo.


Foto:Rodrigo Alonso

No hay dudas de que los Fabulosos Cadillacs son una gran familia. Después de más de treinta años de existencia, con separaciones y regresos e integrantes que se fueron y volvieron, la banda tiene ahora en sus filas sangre nueva. Literalmente. Se trata de Florián y Astor, los hijos de Vicentico y Flavio Cianciarulo, respectivamente. Estos últimos representan la generación de rockeros que en los 80 y 90 comenzaron a dar sus primeros pasos en la música.
“Hace varios años que veníamos hablando con mi viejo de hacer algo juntos y no nos animábamos. Hasta que en 2013 empecé a subir de a poco a tocar como invitado”, cuenta a PERFIL Florián, de 21 años, quien ya desde 2008 venía teloneando a los Cadillacs con Callate Mark, su conjunto. “En realidad fue Sergio (Rotman) el que terminó de meterle fichas a mi viejo”.
Astor suelta una risa cuando recuerda cómo su papá le contó la noticia en noviembre del año pasado. “Estaba tranquilo en casa, viene y me dice que arrancaba la gira de los Fabulosos, que iba a estar muy buena, ¡y que Florián estaba en guitarra! Me preguntó si yo quería tocar la batería”, rememora emocionado el hijo de Flavio, de 18 años, quien dijo que sí enseguida y se plegó a una propuesta novedosa con la que la banda comienza un nuevo tour que la tendrá por Latinoamérica. “Estamos tocando con dos baterías, la mía y la original de Nando (el baterista). Después hay momentos en que vamos rotando, mi viejo pasa a la guitarra y yo agarro el bajo. ¡Y en otros tocamos los dos el bajo al mismo tiempo!”, grafica Astor.

Vida de gira. Pero ¿cómo es la relación entre padres e hijos? ¿Quién manda a la hora de decidir qué tema tocar o qué arreglo nuevo van realizar? “Es todo tan natural –comenta Florián–. Mi viejo es súper buena onda, nos sugerimos cosas mutuamente. En cuanto a la música, pensá que mamé los Cadillacs desde que nací, conozco el repertorio de punta a punta. Me pasó hace poco en Tijuana, de gira con ellos, estar haciendo la lista de temas con mi papá y Nando, y que mi viejo se fuera por un momento y dijera ‘Termínenla ustedes’. Eso es un voto de confianza increíble”.
En la misma línea, Astor asegura que ambos conocen a la perfección la banda desde que tienen uso de razón. “Yo tenía 3 años y ya estaba detrás de la batería en el escenario. De más grande Nando me armaba un redoblante y seguía el ritmo mientras la banda tocaba. Así que pensá que ahora, en una sala de ensayo, ¡con sólo mirarnos ya nos entendemos!”, agrega el hijo de Flavio.
Ahora la banda tiene por delante una gira que los llevará por varias ciudades de Latinoamérica y Europa, donde presentarán La salvación de Solo y Juan, su nueva producción discográfica. Allí están embarcados estos dos mini-Cadillacs. Y sus padresorgullosos. “Para nosotros serán siempre unos niños –dijo Flavio–. Están porque tocan bien; en realidad lo hacen mejor que nosotros. Astor me llegó a decir mientras grababa que me iba de tempo. Es una felicidad para nosotros que los Cadillacs sean una familia”.



Agustín Gallardo