PROTAGONISTAS UN LARGO RECORRIDO

Fontevecchia fue premiado por Adepa con el Premio de Honor 2017

El CEO de Perfil Network fue reconocido por su defensa de la libertad de prensa en Argentina y también por ser creador de medios, editor, columnista y conferencista.

Galardón. En el auditorio de Editorial Perfil, Fontevecchia y su premio, junto a Daniel Dessein, de Adepa.
Galardón. En el auditorio de Editorial Perfil, Fontevecchia y su premio, junto a Daniel Dessein, de Adepa. Foto:aballay

Un premio es un reconocimiento a una trayectoria. Una que está jalonada de proyectos exitosos y duraderos. De esos que también definen épocas o que acompañan momentos en la historia social del país entendiéndola de la manera más amplia. A lo largo de su vida periodística, Editorial Perfil es de esas empresas que ha intentado reflejar, a través de sus diferentes publicaciones, esa historia haciéndose cargo de la mirada que decidía darles a los diferentes hechos sociales, sean estos políticos, económicos, culturales y también los considerados frívolos.

El recorrido de las publicaciones de la editorial –los títulos presentes y los que integran su acervo– es la prueba irrefutable de todo eso. También el recorrido de las firmas que sellaron crónicas, reportajes, megacoberturas de sucesos que lo ameritaron, y por supuesto, fotografías editadas para potenciar los textos. Es parte del sello de Editorial Perfil: la imagen tiene un peso tan importante como las palabras y la información que la acompañan. Y nuevamente esa alianza se aplicó y se aplica en la mayoría de los títulos de la compañía. Y también es el desafío que tiene Perfil en su convergencia digital.

Para la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa) ese bagaje periodístico merece un reconocimiento que se materializó el jueves último. En el edificio inaugurado en Barracas en 2015, la plana mayor de la  asociación de periódicos de la Argentina –que funciona como una cámara empresarial de diarios, del mismo modo que sus similares de otros países– le entregó a Jorge Fontevecchia el Premio 2017 a la libertad de prensa en Argentina.

“Destacamos su extraordinario aporte a la defensa de la libertad de prensa en nuestro país, contribución que Fontevecchia realiza desde hace varias décadas, a través de su trayectoria como editor y creador de medios y de sus columnas de opinión, artículos, ensayos y conferencias”, sostuvo Daniel Dessein, presidente de Adepa, en la ceremonia. “Fontevecchia es uno de los últimos publishers, esos hombres en los que se mezcla criterio, olfato y dotes periodísticas con capacidad, audacia y coraje para la conducción y creación de medios gráficos”, agregó. Fontevecchia agradeció el reconocimiento y luego de trazar un recorrido sobre los avatares de Perfil con los diferentes gobiernos, marcó un horizonte  donde el periodismo no debe perder su capacidad para investigar más el presente que el pasado.

(Ambos discursos completos acompañan esta edición.)


Capacidad, audacia y criterio para crear y conducir

Daniel Dessein*

Jorge Fontevecchia pertenece a una rara especie. Podemos decir que es uno de los últimos publishers, esos hombres en los que se mezcla criterio, olfato y dotes periodísticas con capacidad, audacia y coraje para la conducción y creación de medios gráficos. Una especie que, dentro de la prensa de habla hispana, integra junto a editores como Pedro J. Ramírez, Juan Luis Cebrián o Jorge Lanata. Nombres asociados a éxitos, también a fracasos y controversias pero ante los cuales nadie puede permanecer indiferente ni disociarlos del talento, la habilidad para la captación de audiencias ni de un carácter que se funde con la identidad de los medios que fundaron o dirigieron.

Fontevecchia lleva más de cuatro décadas en el oficio y en el negocio, en las que lanzó innumerables títulos y dirigió publicaciones como La Semana, Noticias o el diario Perfil. Su editorial, que fundó con su padre, Alberto, es hoy una de las más relevantes de América Latina. Se trata de una de las principales empresas periodísticas de la Argentina como también de Brasil, donde después de más de dos décadas en las que lleva editando Caras, la segunda revista en circulación de ese país, incorporó recientemente una docena y media de títulos. Perfil también tiene presencia en países como China, Angola, Rusia o Portugal. Fontevecchia, decíamos, pertenece a una especie con una larga historia en la gráfica pero esto no implica que esté aferrado a tradiciones, técnicas o visiones anacrónicas, sino todo lo contrario. Fiel al espíritu de los grandes editores, es un emprendedor serial, como lo demuestra el reciente paso que ha dado al dejar la gerencia general de Perfil para abocarse a los medios audiovisuales, su nueva apuesta.

La de Fontevecchia es una de las 4 o 5 columnas de lectura obligatoria, para todo aquel que pretenda estar informado, en los fines de semana argentinos. Desde las contratapas de diario Perfil aporta siempre un abordaje lúcido, reflexivo y original sobre nuestro contexto político y económico. Como también uno de los enfoques más inteligentes sobre el rol y la dinámica del periodismo. Algo que resulta particularmente interesante a todos los que formamos parte de esta industria pero que, sobre todo, constituye una labor pedagógica invalorable, un aporte sustancial para el juego democrático, en la medida en que le proporciona a una amplia audiencia recursos para reconocer matices, perspectivas y lógicas en los medios que consume.

Una de las marcas distintivas de las publicaciones y de los textos periodísticos de Fontevecchia es su mirada crítica a lo largo del tiempo y frente a los distintos gobiernos, lo que conllevó numerosas represalias. Durante el Proceso estuvo detenido en El Olimpo y luego tuvo que exiliarse. Por la independencia con que ejerció su oficio en esos años fue distinguido con el Premio Maria Moors Cabot por la Universidad de Columbia. Durante el menemismo, con el asesinato de un fotógrafo de su editorial, José Luis Cabezas, se configuró el más brutal ataque dirigido contra periodistas desde el regreso de la democracia. Durante el kirchnerismo, Perfil y Fontevecchia fueron uno de los principales blancos de un gobierno que desplegó la más extraordinaria embestida contra las empresas periodísticas independientes desde 1983. El tesón con el que Fontevecchia y Perfil impulsaron sus demandas contra el Estado, en el ámbito nacional e internacional y a lo largo de varios años, en cuestiones como la arbitraria y discriminatoria distribución de la pauta oficial, posibilitó el dictado de sentencias que constituyen hitos jurídicos que demarcan claros límites a actitudes abusivas del Estado contra los medios y conforman una garantía para los medios y para la ciudadanía. La revista Noticias, con notables ejemplos de periodismo de investigación, o el diario Perfil, con un periodismo indiferente al humor social, hicieron y siguen haciendo una gran contribución al periodismo de calidad y al ejercicio de la libertad de expresión. Aportes que no serían posibles sin el firme compromiso de su conductor.

*Presidente de Adepa.


Investigar los hechos del presente igual o más que los del pasado

Jorge Fontevecchia

Agradezco a Adepa este Premio de Honor a Perfil que pone acento en la capacidad de haber resistido a la persecución que impuso el kirchnerismo a los medios, que en el caso de Perfil se extendió durante los 12 años del gobierno anterior.

Pero quiero agradecer a Adepa por el apoyo brindado a Perfil en persecuciones de gobiernos anteriores, como la que sufrimos durante los diez años del menemismo, que tuvo su epílogo más trágico en el asesinado de nuestro fotógrafo José Luis Cabezas en 1997. En ese momento nos sentimos muy acompañados por el presidente de Adepa de entonces, Claudio Escribano.
Quiero aprovechar la oportunidad para hacer una aclaración. Cuando me invitaron a ser orador en la comida de cierre de la Junta de Directores de Adepa del año 2011 dije que sólo Perfil fue crítico del kirchnerismo desde su inicio en 2003 y fui injusto porque Claudio Escribano también lo hizo desde el primer día.

Y además quiero agradecer a Adepa por el apoyo que le brindó a Perfil cuando en 1982 la dictadura clausuró la revista predecesora de Noticias, La Semana, y al año siguiente, cuando directamente ordenó mi arresto a disposición del Poder Ejecutivo.
Le agradezco a Daniel Dessein sus palabras y su mención a nuestro juicio contra el gobierno anterior por el uso discriminatorio con la publicidad oficial, que generó jurisprudencia a nivel nacional pero previamente nos produjo perjuicios inclusive con la publicidad privada durante tantos años, lo mismo que luego padecieron nuestros colegas.

Pero con ánimo reconciliatorio, porque pienso que una de las funciones del periodismo es contribuir a que no haya grietas en la sociedad, deseo mencionar otro juicio, en este caso con fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que  también creó jurisprudencia a favor del periodismo limitando a los funcionarios a hacer juicios por dinero a los periodistas. Esa era una práctica impulsada masivamente por el menemismo como alternativa persecutoria a partir de que otro fallo anterior de este mismo tribunal había limitado la pena de cárcel para periodistas por lo que hubieran escrito.
En los 90 el ex presidente Menem, su familia y sus funcionarios le hicieron treinta juicios a Perfil con el objetivo de quebrarla económicamente. Y en ese juicio ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que hoy favorece a todos los periodistas, fue el CELS actor principal de la defensa de Perfil, a quien también le estamos eternamente agradecidos.

Por último, un mensaje hacia el futuro: en estos días se está por procesar al ex ministro Julio De Vido por el caso Skanska, el mismo que había sido denunciado en 2006 sin encontrar mucho eco en la mayoría de los medios. Y otra situación similar sucedió con la denuncia de Pepe Eliaschev sobre el pacto con Irán en 2011, que tampoco encontró mucho eco en su momento en los medios y tuvo que esperar hasta el final del kirchnerismo para que sea judicializada y tuviera alta difusión. Tenemos que concentrarnos en investigar los hechos del presente igual o más que los del pasado. Que la Justicia haya mirado para otro lado al comienzo de la corrupción del gobierno anterior, como la del anterior del anterior y la del anterior del anterior del anterior, es también nuestra culpa porque, como bien sostiene el juez del Lavajato en Brasil, Sergio Moro, la presión de la opinión pública empuja a los jueces a actuar.

Las nuevas tecnologías revalorizan el papel de la juventud en todos los campos. Ser joven es no estar condicionado por el pasado. Hagamos un periodismo joven priorizando nuestra mirada crítica sobre los gobiernos actuales de cada momento. Que nuestra agenda sea el presente.