PROTAGONISTAS TRAS SIETE AÑOS JUNTOS

Gabriela Michetti, sola: se separó de Juan Tonelli

“Estamos en un impasse”, reconoció el lobista a PERFIL. Hace meses que con la vicepresidenta están distanciados.

Sueños. En varias entrevistas, Michetti contó su deseo de casarse nuevamente y convivir con su pareja.
Sueños. En varias entrevistas, Michetti contó su deseo de casarse nuevamente y convivir con su pareja. Foto:CEDOC

“Perdón por la demora, llegué un poquito más tarde porque tuve que pasar por casa para cambiarme para estar más elegante”, dijo Gabriela Michetti con una sonrisa rígida apenas entró el miércoles, pasadas las 23.30, al salón del hotel Alvear en Puerto Madero, donde se llevó a cabo la 10ª edición del evento de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA). Pero su look no fue lo que llamó la atención, sino que haya llegado sola cuando antes la vicepresidenta iba siempre acompañada por su pareja, Juan Tonelli. Hoy sus caminos van por separado.

Estamos en un impasse, como otros que hemos tenido. Sólo eso, te diría. Viste que las parejas son un mundo y un misterio”, confió a PERFIL Tonelli en un hueco que tuvo en la presentación de su libro Poder ser en Mar del Plata. Siempre intentando restarle dramatismo. Al fin y al cabo, no falta a la verdad: Michetti y el empresario y lobista han pasado por varias crisis. La última fue el año pasado. 

“Básicamente por el enorme problema de la exigencia laboral; hubo una crisis. Yo quiero que convivamos, y él no. Ese tema está todavía sin resolverse bien. Decidió él no convivir. Yo siempre digo, a mí me gusta mucho la familia junta, el matrimonio. Cuando me separé, sufrí mucho, no sólo porque quería mucho a mi ex marido (Eduardo Cura, a cargo del Canal de la Ciudad), sino por un proyecto familiar. Siempre me ilusiono con la idea de poder tener un matrimonio y una familia. Soy muy tana en eso”, había dicho la propia vicepresidenta respecto de su anterior “impasse” en un reportaje que dio en abril.

En ese momento fue contundente y no dio lugar a fisuras, casi como si se tratara de un recordatorio directo a su pareja. Y cuando le preguntaron si se casaría, tampoco dudó: “Sí, me casaría encantada. Pero Juan no quiere. No hay manera. Cada tanto vamos a un casamiento y le digo: ‘Mirá qué lindo, ¿podríamos hacer algo así, no?’”. Pero nada de todo eso sucedió, Michetti sigue viviendo sola, y no se casó. Y con el fantasma de la crisis pasada aún presente se desató una nueva. Según pudo saber este diario, Michetti y Tonelli llevan dos meses distanciados.

Pese a que intentaron que no trascendiera, lo que comenzó con un rumor terminó confirmándose y de a poco decantando en lo obvio. La primera alarma sonó el martes 24 de octubre, cuando Michetti fue sola a la gala benéfica de COAS luciendo otro clásico dos piezas geométrico de su diseñadora fetiche, María Cher, que combinó con sombrero, lo cual hizo que catalogaran su look como “gaucho glam”. Y cinco días después, cuando también apareció sin compañía en el cumpleaños de Horacio Rodríguez Larreta, la crisis se volvió indisimulable.

Otro evento al que acudió sin Juan fue el de la gala de la revista Caras. Y en ningún momento, nadie se animó a consultarle ya que en la mayoría de sus salidas va bien custodiada por su círculo de trabajo, que le hace de escudo. “Le pone mucha onda igual. Aunque una mujer como ella está bueno que tenga contención”, dijo alguien que estuvo este miércoles en la cena de la AMIA mientras Gabriela se prestaba a sacarse selfies con todo aquel que se lo pedía luego de haber hecho su discurso sobre el escenario, el más breve de todos.

Detrás, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, de vestido rojo, y ubicada en la misma mesa, se mostraba sorprendentemente cariñosa con su marido, Guillermo Yanco, con quien acaba de cumplir veinte años de casada.

Signados por la pasión. 

Gabriela y Juan se conocieron  en  un grupo de oración, cuando ella era diputada, y fue recién en 2010 cuando comenzaron su relación. “Nunca me imaginé que me iba a separar y a terminar con una mujer en silla de ruedas, y menos que iba a ser vicepresidenta. Así es la vida, por más que uno la planifique, está llena de sorpresas”, contó en el pasado él, quien a la hora de responder qué tienen en común dijo, entre otras cosas, la pasión. 

“Gabriela es un personaje tremendo, se quedó a los 29 en una silla de ruedas, con problemas posteriores, y es un espíritu indómito. Tenemos un punto de encuentro enorme ahí. Siempre bromeamos que entre los dos tenemos ocho abuelos italianos, nuestras peleas son homéricas”, sumó para rematarla con una frase de Horacio Quiroga citada por Félix Luna: “‘Nunca fue moderado, ni en el bien ni en el mal’. Nosotros no conocemos el mal, pero sin duda la moderación tampoco”.