PROTAGONISTAS EMOTIVO REGRESO

Ignacio visitó el monumento a la memoria de su padre

Ayer viajó a Cañadón Seco para celebrar hoy el cumpleaños de su abuela paterna, Hortensia. Recorrió el pueblo y visitó la sala donde tocaba Oscar Montoya.

Foto:Gentileza Jorge Soloaga

Era el viaje que faltaba. El encuentro para cerrar esta etapa de reconstrucción familiar tras conocer su verdadera identidad. Ignacio Hurban, el nieto recuperado de Estela de Carlotto, quiso estar hoy cerca de su otra abuela, Hortensia Ardura, quien lo recibió en Caleta Olivia para festejar sus 92 años.

Ignacio llegó a esa ciudad situada al norte de la provincia de Santa Cruz el viernes por la tarde, para estar junto a la madre de Walmir Oscar “Puño” Montoya, su padre biológico, desaparecido en la última dictadura militar. Ayer por la mañana se trasladó a Cañadón Seco, la localidad donde creció su padre y vivió hasta que partió a Buenos Aires para estudiar y militar en política.

Guido, acompañado de su mujer, Celeste Madueña, y su tío, Jorge Montoya, realizó un recorrido de veinte minutos por el pueblo. Primero fue a visitar la Sala de Música de la Comisión de Fomento, que lleva el nombre de su padre. “Estaba muy emocionado y contento de conocer esta sala”, contó a PERFIL Jorge Soloaga, el titular de la comisión de Fomento de Cañadón Seco. Al músico de 37 años le llamó la atención que en la sala hubiera una réplica de la batería que utilizaba su padre cuando era integrante del grupo de rock Nosotros.

El momento más emotivo se produjo cuando se trasladaron a la Plaza de la Memoria, el lugar donde se encuentran las fotos de los tres desaparecidos oriundos de Cañadón Seco, incluyendo la de su padre. “Si yo hubiese venido al sur a conocer este lugar antes de haberme enterado de todo, y hubiese pasado por acá, me habría preguntado ‘¿Quién me sacó esta foto?”, dijo Guido asombrado, en relación al parecido físico con su padre.

Luego, y para no ser acosado por los medios locales, Guido se trasladó directamente a la estancia de los Ardura, el lugar donde hoy festejarán el cumpleaños de su abuela. Hubo asado y en la sobremesa, guitarreada. “Estamos muy contentos de que haya venido para mi cumpleaños. Será un festejo muy íntimo”, dijo ayer Hortensia a PERFIL, quien se disculpó por no brindar más detalles. Según pudo saber este diario, el cumpleaños se realiza hoy en esa estancia familiar, ubicada en Bahía Langara, un paraje 15 kilómetros al sur de Caleta Olivia. Allí, además de su abuela y su tío, estarán sus dos primas: Sabrina y Melina,  

Hoy, luego de soplar las velitas, será el momento en que Guido esparza las cenizas de los restos de su padre hallados en 2009. Para mañana ya está organizada una conferencia de prensa en la Sala de Música, ocasión en que se le hará entrega de un presente recordatorio y una copia de una resolución por la cual se lo declarará visitante ilustre. Será la última parada antes de regresar a Olavarría.  

Nueva vida. Desde que supo que era el nieto recuperado 114, sus días ya no son como antes. Además de haber aumentado considerablemente la cantidad de seguidores en las redes sociales, son muchas las ofertas que le acercan para tocar con su conjunto musical. “La gente me saluda ahora por ahí, los abrazos son más efusivos. Hay una parte de la sociedad que está muy emocionada por esto, no por mí sino por Estela, que es la abuela insignia, y me lo hacen saber”, apuntó esta semana en el programa radial de Víctor Hugo Morales.

Hurban explicó que en unas semanas comenzará el trámite del documento nacional de identidad, donde quedará registrado con el nombre que eligió tener ahora: Ignacio Guido Montoya Carlotto. Sobre su futuro, aseguró que debe afrontar dos etapas. “Por un lado –dijo– está la instancia privada, que es conocer a las dos familias, que son un montón y están con ganas. Es una experiencia hermosa la de retomar un proceso que estuvo interrumpido y que hoy se retoma con una naturalidad asombrosa”. Luego, se refirió a la etapa pública, “algo que yo no he pedido pero la relevancia del caso hizo que lo sea”, aseveró. “Eso tengo que llevarlo con cuidado y respeto, haciéndole saber a todos que a pesar de todo sólo soy un músico que se está encontrando con su familia”. Sobre sus afectos, confesó: “No tengo hijos, pero sí una mujer compañera y dos padres que me criaron con muchísimo amor; mi familia adoptiva fue bien elegida, se han portado de una manera que me pone en un compromiso, porque siento que si a ellos les pasara algo similar yo tendría que responder al doble y no sé si podría”. Y se refirió a sus dos abuelas “recuperadas”: “Me encanta verlas tan felices. Ahora mismo podría finalizar mi vida y ya tendría gratitud para las vidas próximas”.



Agustín Gallardo