PROTAGONISTAS NO LOGRO EL PERDÓN JUDICIAL

Isabel Pantoja: cómo será la rutina de los 730 días en la cárcel

Con su histrionismo conquistó al público argentino desde los 80; su último show en Buenos Aires fue en 2011. La Justicia española la condenó por blanqueo de capitales. Comenzó su nueva vida tras las rejas.

Foto:Cedoc

Alguna vez ella supo ser de esas artistas españolas que, cada vez que visitaban nuestro país, hacían estallar las localidades en el Teatro Opera, o agotaba las funciones en Mar del Plata. Siempre radiante, con un carisma inigualable, hacía delirar al público argentino, que quedaba más que complacido frente a esa imagen avasallante que tenía tanto arriba como abajo del escenario. No fue ésta la postal que se vivió el viernes cuando, con enormes gafas de sol y sentada en el asiento trasero de un auto, Isabel Pantoja entró a la cárcel de Alcalá de Guadaíra, donde cumplirá una condena de dos años tras haber sido acusada de blanquear capitales y haber ayudado al ex alcalde de Marbella, Julián Muñoz, cuando eran pareja.

Situada a 25 kilómetros de Sevilla, esta penitenciaría tiene 150 reclusas y es considerada una de las menos conflictivas de España. Sin embargo, ya se supo: la artista no recibirá ningún trato especial. No será nada fácil para Pantoja, acostumbrada a una vida de comodidad y ciertos lujos.
Según trascendió, al llegar tuvo que mostrar su DNI para identificarse. El resto fue un ingreso de rutina: una oficial mujer la cacheó, le quitó todos sus objetos personales –entre ellos, el celular, los accesorios y su dinero– y le hizo la respectiva ficha con la foto de los tres perfiles, además de la huella digital. Luego fue examinada por un médico y una trabajadora social.

Pero ¿cómo es exactamente la celda donde Pantoja pasará los próximos 730 días de su vida? Tiene menos de diez metros cuadrados y dos camas, ya que compartirá su estadía con otra reclusa. La celda tiene una litera y una estantería para colocar sus objetos personales. Pantoja deberá compartir inodoro y lavamanos, sin mucha intimidad.

Sin trato vip. A la hora de bañarse, utilizará las duchas comunes que están junto al patio, en las que sí existe la posibilidad de cerrar la puerta para evitar ser vista. También deberá someterse a los rígidos horarios de la prisión: se levantará a las 8 de la mañana, cuando las reclusas salen al patio. Luego se sirve el desayuno, y otra vez deberá volver a la celda. El almuerzo es a las 13, y se cena a las 19.30. Tres serán los recuentos a los que tendrá que someterse. A las 21.30 horas se cierran las puertas de las celdas hasta día siguiente.

Naturalmente, Pantoja no dispondrá de teléfono celular; sólo podrá hacer diez llamadas a la semana con una duración de cinco minutos cada una. En cuanto a las cartas que puede escribir y recibir, no tiene límites. Un dato: si quiere ver televisión, deberá comprarla de su bolsillo y colocarla en el interior de su propia celda. Esta cárcel tiene una característica especial: cuenta con un pequeño supermercado donde las presas pueden comprar productos de alimentación o aseo personal. Allí venden café, bebidas calientes y frías sin alcohol, snacks, embutidos, enlatados, tarjetas de teléfono, algo de papelería y algunos productos de higiene y limpieza. Tal como establece el reglamento de las prisiones, Pantoja podrá recibir dos visitas semanales de veinte minutos cada una, o una única visita de cuarenta. Tiene derecho a una comunicación íntima con su pareja, con una duración de entre una y tres horas. Y para ello se les facilitará una habitación especial que les ofrece intimidad. Según los medios españoles, ella pidió a su familia que no la visite mientras esté en prisión.

Pantoja recibió la condena en abril de 2013, y al mismo tiempo se la multó con 1,15 millones de euros. Según el juez, ella blanqueó continuadamente el capital obtenido irregularmente por su ex pareja conociendo su “origen ilícito”. Desde entonces, ella interpuso todos los recursos judiciales posibles para evitar su encarcelación. Todos esos intentos fueron rechazados. Acto seguido, canceló todos sus shows. El jueves último le llegó una notificación del tribunal que le informaba un plazo de tres días para entrar a prisión. Ella decidió no agotarlo y se presentó voluntariamente.



Agustín Gallardo