PROTAGONISTAS VINO A LA ARGENTINA PARA RECIBIR UN PREMIO

Jacobo Zabludovsky, leyenda de la prensa azteca

Cuando Televisa tenía el monopolio mediático en México, él fue el periodista estrella. Por tres décadas condujo el noticiero más importante. Criticado y respetado, reconoce que cuando el PRI dejó el poder hubo libertad mediática.

Foto:Enrique Manuel Abbate
Ayer cumplió 86 años y lo celebró de una manera original: en la sede diplomática que en Argentina tiene su país natal, México, y agasajado por la Asociación Gardeliana Argentina que lo premió con la Orden del Porteño, por ser un reconocido estudioso del legado de Carlos Gardel.
Aunque en esta parte del hemisferio su nombre no es tan popular como el de otros compatriotas suyos, Jacobo Zabludovsky es considerado una “institución” en el periodismo mexicano. Hasta marzo de 2000 y por 27 años  –de los cincuenta que lleva como periodista– fue el conductor del noticiero más importante de su país, 24 horas, que emitía Televisa. En su extensa trayectoria, atesora reportajes con personajes de la historia contemporánea universal, pero cuando se le pide mencionar algunos cita a PERFIL sus dos encuentros con Dalí, con Gabriel García Márquez –cuya estrategia detalló en una reciente columna en el diario El Universal–; también con Fidel Castro y con Ernesto Guevara. Zabludovsky estuvo en La Habana a días de que ambos derrotaran al dictador Fulgencio Batista. Y es la anécdota que tiene con el Che la que más parece gustarle porque la repite con una sonrisa ante PERFIL como lo hizo en algunas de las escasos reportajes que dio: “Lo entrevisté el 6 de enero de 1959, a pocos días de triunfar la Revolución. Ellos llegaban barbudos y al terminar la nota le pregunté cuándo pensaban sacarse las barbas. Y el Che, con el puro en mano, me respondió: ‘Nosotros hicimos una revolución que comenzó en México hace dos años; salimos 84 y llegamos sólo 14 y, a usted sólo le preocupa cuándo nos rasuraremos la barba”.
Pero Zabludovsky sabe que sobre él también hay cierta sombra por haber sido lo que algunos llamarían aquí “el relator del relato”. Durante las casi siete décadas que el PRI estuvo en el poder en México, Televisa –en sintonía perfecta con el gobierno– era el único medio con capacidad mediática en todo el país. Y este profesional fue “el periodista” del grupo que manejaba el fallecido y poderoso Emilio Azcárraga. Si bien el prestigio de Zabludosvky es indiscutible incluso para casi toda la prensa de su país hay dos hechos que para algunos colegas mexicanos son, en su historia, criticables. Una, la cobertura de la masacre de Tlatelolco; la segunda, la del fraude electoral que llevó a la presidencia a Salinas de Gortari, en 1988.
En el presente, México ya no está sometido al monopolio informativo de Televisa que, el propio Zabludovsky reconoce a PERFIL, también limitó a veces su libertad como periodista: “Después de que un partido político tuviera la hegemonía sobre todos los medios jurídicos y fácticos por 70 años en México, ha habido una apertura democrática que abarcó también a los medios. Después de que estuvimos muy limitados, ese desarrollo democrático nos permitió un ejercicio más amplio de la libertad de expresión y ahora prácticamente podemos decir lo que queremos; después de ese largo período de autocensura, tienes que reeducarte para poder aprovechar esta libertad”

Ernesto Ise