PROTAGONISTAS DESCANSO EN LA COSTA ATLANTICA

Juliana Awada, activa presencia en la agenda social de Chapadmalal

Como primera dama, participó de las actividades playeras y recreativas que Macri tuvo con quienes hacen turismo en dicho complejo estatal.

equipo. Awada, Macri y Fernando de Andreis, quien cerró la semana con reunión por tema AFA.
equipo. Awada, Macri y Fernando de Andreis, quien cerró la semana con reunión por tema AFA. Foto:instagram j.a.

Chapadmalal no es un lugar desconocido para el Presidente. Fue allí donde realizó en diciembre pasado un retiro espiritual-laboral con todo su gabinete, incluido por entonces el ahora eyectado Alfonso Prat-Gay. El viernes último, a veinte días de haber

regresado de sus dos semanas de vacaciones en Villa La Angostura, Mauricio Macri recaló en la costa atlántica para descansar junto a Juliana Awada y su hija Antonia. Aunque con una agenda social que, curiosamente, coincidió con el primer superclásico del año de Boca y River, en Mar del Plata.

Eso sí, antes de hundir los pies en la arena, el mandatario cerró en Olivos una serie de reuniones para, entre otras cosas, analizar el esquema de distribución de impuestos: la semana próxima mantendrá una reunión con los gobernadores. Y después sí partió junto a su familia hacia el aeropuerto de Miramar para luego trasladarse en helicópetro a la residencia presidencial de Chapadmalal, ubicada junto al complejo hotelero que por estos días se encuentra activo por el turismo social.

La primera actividad de agenda oficial fue el sábado temprano, cuando Macri y Awada se reunieron en la playa con un grupo de jóvenes de un centro de apoyo comunitario de la Villa 31 que están de visita por el programa Red Nacional de Turismo Social para la Niñez y Adolescencia, del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. El mismo apunta a que niños y jóvenes “con menores recursos económicos” puedan visitar y “adquirir conocimientos sobre cultura e historia de distintos lugares y regiones de la Argentina”, con el foco en “la integración social entre ellos”. Entonces, caminaron descalzos en la arena, remojaron los pies en el agua fría, charlaron y Macri se animó a mover el cuerpo. Ya incluso juega el segundo tiempo en los picaditos de Olivos porque su pierna operada ya se lo permite.

En tanto, Juliana hizo lo suyo y subió imágenes que retrataron el paseo playero a su cuenta de Instagram, donde ostenta 741 mil seguidores. Una de las postales que sumaron más likes –unos 27.412 al cierre de estra edición– la muestra de espalda con un solero en tonos azules contemplando el mar abrazada a dos nenas bajo el epígrafe: “Ellas conocieron el mar hoy. Feliz de compartir ese momento gracias al programa social del Gobierno”. En otra se ve al matrimonio presidencial sentado en la arena junto a un grupo de jóvenes y también caminando por la orilla del mar junto al secretario presidencial, Fernando de Andreis. Las imágenes recibieron, a la par, comentarios elogiosos y críticos.

Pero más allá de la agenda social y los juegos en la playa, al cierre de la presente edición de PERFIL se esperaba que el Presidente asistiera al primer superclásico del año. Macri recibió una invitación para presenciar el partido en Mar del Plata, pero su presencia no estaba oficialmente confirmada.

Allí, podría encontrarse con el presidente de Boca, Daniel Angelici, quien participó de una áspera reunión en el despacho de De Andreis en la Casa de Gobierno, para abordar la rescisión del contrato con el programa Fútbol para Todos, sin que se hubiera llegado a un acuerdo. También podría cruzarse con Maradona, quien llamó para pedir un palco. Al cierre de este diario, ninguno de los dos había llegado.