PROTAGONISTAS “PASO EN FALSO”, DIJO UN MEDIO ITALIANO

Juliana Awada y el jean: el ‘outfit antiprotocolar’ que ya es un sello personal

La esposa de Macri elige esta prenda para visitas de carácter oficial.

No oficiales. Juliana elige también el jean para los actos de carácter social: en sus viajes al NOA o actividades en la residencia de Olivos.
No oficiales. Juliana elige también el jean para los actos de carácter social: en sus viajes al NOA o actividades en la residencia de Olivos. Foto:cedoc
Usar jean o no. Esa es la cuestión. Desde su creación, que data del año 1871 y fue pensada inicialmente para los vaqueros del Viejo Oeste estadounidense, esta prenda se ha transformado en la actualidad en uno de los recursos más informales y prácticos a la hora de vestir. Sin embargo, dicen los que saben, existe un límite que está ordenado por dos factores fundamentales: quién lo usa y dónde.
En su reciente visita a Italia, en carácter de primera dama, Juliana Awada, amante de los jeans, fue señalada –y criticada– por el uso de esta prenda durante una comida que mantuvo con el primer ministro, Matteo Renzi. El diario Il Messaggero elogió el “impecable” vestido negro de Agnese Renzi y fustigó la elección de los jeans de Awada como “un paso en falso”. La reunión en el Palazzo Vecchio era informal, pero Il Messaggero no perdonó esta “falta de protocolo” y señaló el uso de los jeans strappati (rasgados).

No hay duda que Awada ha decidido imponer un estilo propio. Ahora bien, ¿es correcto marcar tendencia en su nuevo rol de primera dama?, ¿no se excede con la informalidad a la hora de inclinarse por el uso de jeans –muchas veces rotos– en actos de carácter oficial o semioficial?   
Arnaldo Miranda, maestro de ceremonial y protocolo, es tajante a la hora de definir una postura sobre esta elección de Awada. “No puede usar esa vestimenta, ella está ocupando un rol donde nos está representando”, dice. “La vestimenta tiene que ser apropiada a la ocasión. Cuando hay un viaje con una canonización de por medio, sean oficiales o semioficiales las actividades que haga aparte, no corresponde”. Según el especialista, la mujer cuenta con más gama de colores y texturas por sobre el hombre. “Yo respeto el buen gusto ante todo”, discrepa Néstor José Montero, presidente del Instituto Argentino de Ceremonial y Relaciones Públicas, quien apunta a una flexibilidad en los tiempos que corren. “Las sociedades van evolucionando. En este caso se la vio a Juliana con una vestimenta casual y manteniendo un perfil bajo porque quien tiene que lucirse no es ella sino su marido. Su figura no puede opacar la del Presiente”.

En esa línea, Lisandro Montero, profesor de la Tecnicatura Universitaria en Ceremonial y Protocolo de la  Universidad Nacional de La Matanza, coincide pero hace una salvedad. “Hay factores que inciden en la evaluación de los resultados de la aludida elección: hora de la cita, lugar y motivo del encuentro, familiaridad con el resto de los concurrentes y, el estilo propio y genuino de cada uno. Sin embargo, bajo el manto de lo ‘informal’, sólo el mal gusto es sancionable”.
Siempre depende del lugar. Eso opina el profesor Christophe Apostolidis, experto en ceremonial, protocolo y conducta social. “Si vas al campo y están todos de sport, no se puede ir de frac. Es como el teatro: la comedia es una cosa, la tragedia otra”, dice. “Además hay que ver quién me recibe y en dónde. Las personas que están en un grado alto como ella no deben estar a una moda determinada. De todas formas, se puede mantener un equilibro siendo discreto.  Awada es una dama moderna, está actualizada por ser parte de la industria textil. Eso, tal vez, le permita manejarse en un espectro más amplio. Pero al final, siempre se trata de lo que ella quiera presentar a la sociedad”.

Figura. El físico privilegiado, la edad y la personalidad son cuestiones que suenan frívolas. Sin embargo, estas variables atentan frente a las reglas clásicas de protocolo. Más allá de que la polémica reside muchas veces en el escenario o tipo de visita, ¿es lo mismo que use un jean Awada a que lo use Michelle Obama o Dilma Rousseff? El diseñador Gino Bogani es de los que piensan que las reglas se hicieron para cumplirse, aun cuando los tiempos actuales hayan cambiado. Sin embargo, permite la licencia del jean cuando se trata de un físico determinado. “Awada da un estilo juvenil, ése es su look y en el fondo prefiero que esté natural y espontánea y no con un estilo forzado que se nota y no es bueno que suceda”, explica.
Néstor Montero coincide y agrega un aspecto: la personalidad. “Figura y personalidad van de la mano. Y si bien hablamos de que la imagen que ella va a dejar es fundamental, Awada es la compañera. Si ella fuera la presidenta, es otra cosa, cambia todo”, explica. Volviendo a los escenarios, en el plano informal y tratándose específicamente de Awada, “innovar es algo que ella puede tener permitido”, dice Lisandro Montero. Así lo explica: “Posee una frescura natural, combinada con una elegancia exquisita que le permite continuar siendo la primera dama, incluso en jeans, a pesar de los críticos más almidonados”. Para Arnaldo Miranda no hay excepciones: “Rige para todos. Son reglas generales que deben cumplirse. El físico o la edad no dan lugar a que se use cualquier cosa en cualquier ocasión”.


El caso de Carla Bruni

La cantante y ex modelo que llegó a ser primera dama de Francia es un caso que sirve para ejemplificar las reglas de protocolo. Ella, al igual que Juliana, posee un look sexy –incluso más que Awada– y fresco que le permite usar una prenda informal como el jean. Durante la presidencia de su esposo, Nicolas Sarkozy (2007-2012), ella participó en todo tipo de actos protocolares pero nunca se la vio usando jean sin por eso perder esa frescura. Hace unos días, sí se puso una campera de jean pero ya no es primera dama. Y sobresalió al aparecer con Sarkozy y un centenar de hombres de traje en un acto partidario.