PROTAGONISTAS EL DISCURSO COMPLETO DE JORGE FONTEVECCHIA

“La corrupción ataca a la libre expresión y a la democracia”

Foto:Pablo Cuarterolo

Como ya muchos de ustedes saben, el Premio Perfil a la Libertad de Expresión en el capítulo Internacional será otorgado al hasta hace pocos días presidente del Supremo Tribunal de Justicia de Brasil, el doctor Joaquim Barbosa, equivalente al presidente de nuestra Corte Suprema de Justicia.

Barbosa tiene innumerables méritos en su destacada carrera. Autorizó el matrimonio entre personas del mismo sexo, llenando el vacío de una ley específica. Votó a favor de la aplicación de las células madre. Y de que los políticos condenados en primera instancia no puedan ser candidatos. Promovió la acción afirmativa que da derecho a un tratamiento preferencial a quien está en posición inferior, lo que vulgarmente se conoce como “discriminación positiva”. Y hasta fue elegido por la revista Time como una de las cien personas más influyentes del mundo el año pasado.

Pero este premio a la Libertad de Expresión tiene directa conexión con otras de sus contribuciones, aquéllas relacionadas con el combate contra la corrupción. Y antes de explayarme sobre ellas deseo compartir con ustedes las palabras que nos hace llegar desde Italia el ex fiscal Antonio Di Pietro, artífice del proceso llamado mani pulite, que terminó con la condena de importantísimos políticos en su país.

El video, por favor. (N. de R.: ver aparte)
¿Por qué la corrupción es tan importante para la libertad de expresión?
Es sabido que la corrupción tiene consecuencias morales al romper con la relación de causa y efecto entre algún mérito y el éxito económico, valor imprescindible para que en una sociedad haya verdaderos emprendedores que empujen el progreso conjunto.

También es sabido que la corrupción tiene consecuencias económicas, porque aumenta el costo del Estado restando recursos a inversiones más eficientes para el conjunto de la sociedad.
Pero, de manera creciente en los últimos años, y especialmente en los países del mundo que después de vivir décadas de gobiernos autoritarios pasaron a tener elecciones más o menos libres, la corrupción agregó otro efecto nocivo.

Los políticos, al no poder aplicar censura y prohibiciones explícitas a la prensa, pasaron a hacer que personas afines, a quienes financian con el dinero fácil de la corrupción, compraran medios de comunicación. Simplificadamente, y dependiendo del grado de evolución cívica de ciertos países, emuladores modernos de déspotas dicen:  “Si usted quiere tal licitación, a cambio compre y sostenga un medio de comunicación que pase a ser adicto”.

De esta forma, la libertad de expresión se ve atacada desde dentro de los propios medios de comunicación, infiltrados por beneficiarios de la corrupción, que para sostener su red de favores en contrapartida ponen medios a disposición de los gobernantes.

La corrupción llega así a afectar el sistema democrático como un todo, porque debilitando la libertad de expresión se termina afectando las otras libertades.

Entonces hoy, aquí, además de por todas sus cualidades, y especialmente por su lucha contra la corrupción, es que distinguimos a Joaquim Barbosa, quien condenó y envió a cárcel común a relevantes políticos del partido gobernante de su país y fue siempre un guerrero contra toda forma de corrupción.

Le pido al doctor Barbosa si puede subir al escenario para recibir el Premio Perfil a la Libertad de Expresión Internacional.


Redacción de Perfil.com


Temas: