PROTAGONISTAS MELANIE DELLOYE

La hija de Ingrid Betancourt está casada con un argentino

Se conocieron en Nueva York y se casaron en París. Ella es actriz y protagoniza Aventurera, dirigida por su marido, Leonardo D’Antoni.

Foto:Cedoc

“¡Que pasen Leo y Melanie!”. El pedido de los alumnos se repetía una y otra vez en la Tisch School of the Arts, Nueva York. Corría 2008 y la historia de amor entre Melanie Delloye, la hija de Ingrid Betancourt, y el director de cine Leonardo D’Antoni apenas comenzaba. La conexión que ya había entre ellos quedaba plasmada en esas ficciones recreadas y celebradas en las aulas de la universidad.

Sin dudas, aquel año quedará en la memoria de Melanie por dos motivos: además de haberse enamorado del argentino con el que más tarde se casaría, su madre era liberada luego de haber estado secuestrada por las FARC en Colombia. Así quedaban atrás seis años de una adolescencia cruda, en la que Melanie tuvo que ponerse al hombro parte de las negociaciones con el grupo guerrillero. “Fue una época muy compleja para mí, para mi familia y para quienes estábamos ahí, que éramos pocos”, dice la joven a PERFIL desde la ciudad de Mar del Plata, donde se encuentra presentando Aventurera, la película que protagoniza y que es dirigida por su marido.

Amores. Melanie y D’Antoni se casaron el 15 de agosto de este año en París. Así como en aquella oportunidad la química entre ambos se notaba en las prácticas de la universidad, hoy varios críticos aseguran que este amor se ve reflejado entre ella y la lente de la cámara que dirige su esposo.
Todo parece encajar en este presente de Melanie: ésta es su primera película argentina y la presentó en el Festival de Mar del Plata, la ciudad donde nació y creció su marido. “¡Me encanta este festival! Hay tantas películas para ver”, dice ella emocionada.

—¿Esta es la primera película argentina en la que participás?
—Sí. Había venido a Buenos Aires hace varios años, hice unas pasantías breves.

—¿Cómo te formaste en la actuación?
—En Nueva York estudié guión y dirección. Allí enseguida conectamos con Leonardo, porque éramos los únicos latinoamericanos de la cursada. Antes había estudiado teatro.

—¿Hay algún director argentino, además de tu marido, claro, que te gustaría que te dirigiera?
—(Risas) Me gustan muchos de Latinoamérica . De Argentina, Lucrecia Martel.

—¿Te gustaría meterte con el cine documental?
—Por ahora hago ficción, pero no lo descarto.

Crecer. Nacida en París, Melanie elige esa ciudad para vivir, donde se gana la vida como guionista. El año pasado estuvo un mes en Colombia, el país donde tiene ganas de realizar su primer proyecto como directora. “Me gustaría poder dirigir un largometraje. Prefiero no contar mucho por el momento, son ideas que aún tengo que madurar”, cuenta sin dar más detalles.

La pregunta se hace inevitable: ¿haría ella una película contando la historia de su madre? “Me encantaría participar de algo así, pero por ahora creo que es un hecho demasiado cercano. Tiene que pasar un tiempo. Fue algo que me marcó mucho, una época de lucha para que mi mamá quedara en libertad. No tuve una adolescencia normal”, reflexiona.

—¿Qué te dejó el secuestro de tu madre?
—Me hizo aprender que hay momentos en los que tenés que sacar fuerzas de donde no tenés. Uno se vuelve persistente; cuando uno quiere algo en la vida, se puede. Creo que soy quien soy por lo que he vivido, y eso se debe reflejar seguramente en lo que estoy haciendo como actriz.

—Imagino que tenés una relación muy apegada con ella.
—Sí, somos muy unidas. Nos hablamos seguido por teléfono. Considero que tengo mucha suerte, fue un milagro lo que viví con ella.

—¿Ve tus películas? ¿Te aconseja en algo?
—¡Sí! Está orgullosa.



Agustin Gallardo