PROTAGONISTAS TIENE 28 AÑOS

La hija de Joan Manuel Serrat debutará en cine

Se llama Candela y es la menor de los tres hijos del cantante. Hace años se dedica a la actuación y filmará con Geraldine Chaplin.

Foto:Cedoc Perfil
A los 25 años decidió que quería ser actriz y, charla mediante con sus padres, que la apoyaron en todo momento, se fue a estudiar a Londres. Debutó en teatro en Madrid en 2011 y ahora dará el gran salto hacia la pantalla grande. Se trata de Candela Serrat,  la hija del cantautor Joan Manuel Serrat, quien heredó los genes artísticos de su padre y debutará con un clásico de la literatura española. La “pequeña” de Serrat entrará por la puerta grande: será la protagonista de Yerma, la obra que  Federico García Lorca escribió en 1934.  Se trata de una tragedia que se da en un ambiente rural.
Justamente se pondrá en la piel de Yerma, una joven que se casa con Juan por deseo de su padre. Pero como ella desea tener hijos, como las demás casadas,  acepta. Al no poder conseguirlo, termina matando a Juan.
La versión cinematográfica del clásico lorquiano, cuyo guión es de Tirso Calero, se hará en inglés, estará dirigida por Emilio Ruiz Barrachina y se rodará durante el primer trimestre del año 2015 en localizaciones determinadas de Nueva York y Miami. Candela tendrá la oportunidad de compartir escenas con la consagrada Geraldine Chaplin, con Andy García, Joseph Fiennes –hermano de Ralph– y el cantante Rubén Blades.
Candela es la menor de los tres hijos de Joan Manuel. El primogénito, Manuel “Queco” Serrat Domènech, nació en 1969 fruto de su relación con la modelo catalana Mercedes Domènech. Años después, en 1978, el cantante catalán comenzó una relación con Candela Tiffón, con quien tuvo a sus dos hijas, María y Candela, de 35 y 28 años respectivamente.
La menor del clan siempre tuvo muy claro que lo suyo era el mundo de la interpretación y no el de la música; le gustaba tanto actuar que a apenas pudo se inscribió para estudiar Arte Dramático en la escuela de William Layton. Y cada vez que puede trata de volver a Londres para seguir aprendiendo: “Me enseñaron desde montar un escenario hasta interpretar. Y siempre hay algo más para estudiar. Lo que más me gusta de esta profesión es eso, que no paro de aprender y me fascina. En Londres mi visión de la profesión cambió mucho, me di cuenta realmente de su valor”, contó en su debut a los medios españoles. Pisó las tablas por primera vez en Madrid con la obra La alegría de vivir, en el Teatro Nacional de Cataluña. Luego le siguieron varias obras más. Entre ellas Doña Rosita la soltera, también de Lorca, en el Teatro Nacional. Y El loco de los balcones, en el Teatro Español y con José Sacristán, obra que acaba de finalizar. Y en 2012 participó de la serie La Riera, de TV3.
En cuanto a su apellido, asegura que no le teme y que creció sabiendo “cuáles son las cosas con las que no hay que jugar para vender tu vida. En los grandes proyectos no importa el apellido. Me gustaría que no hubiera prejuicios, ni buenos ni malos, para no decepcionar. Soy muy cabezona, muy disciplinada y trabajadora”, asegura. Y revela que su papá le aconseja que sea “discreta”, lo que ella interpreta como “mantener todo aquello que no tenga que ver con las tablas, en mi casa”. Y con ese lema va creciendo.

Julieta Mondet