PROTAGONISTAS SUFRIERON A LA PAR DEL EQUIPO

La hinchada incondicional de los mundialistas en el partido con Irán

Di María tiene en Brasil a 17 parientes. Pocho Lavezzi también llevó su comitiva: su novia, su hermano y sus sobrinos. Todos lloraron con el pase a octavos de final.

Foto:gentileza flia. Di Maria
Cuando corren, ellos transpiran; cuando el árbitro los sanciona, son ellos los que silban y abuchean desde afuera de la cancha; cuando están por hacer una gran jugada, es a ellos a quienes se les paraliza el corazón; y cuando meten un gol, sienten la misma alegría que ellos y lloran de emoción.
Miran, siguen y viven cada partido como una batalla propia. Sin dudas, los afectos son el apoyo que más necesitan los jugadores de la Selección y quienes los cargan de energía. Y el partido de ayer, en el que Argentina le ganó a Irán, no fue la excepción.
“Vimos el partido en el estadio, todos juntos. Cuando entró Pocho nos pusimos a llorar. Me hubiese gustado que entrara antes. Pero lo importante es que Argentina clasificó. Fue una locura, sufrimos como perros”, contó a PERFIL Diego Lavezzi, hermano del Pocho. La esposa de Di María, Jorgelina Cardoso, que viajó hace dos semanas con 17 familiares para instalarse en el hotel Holiday Inn de Brasil, también sufrió. “El partido fue muy difícil porque se metieron todos atrás. Pero por suerte se pudo. Acá éramos una banda hinchando desde la cancha. Lo que me indignó fue que hubo mucho brasileño que entró al partido para hinchar por nuestro rival. Jamás iría a alentar a Chile, por más que juegue contra Brasil. Pero bueno, cada uno hincha por el país que quiere. Yo muero por Argentina”. Jorgelina le prometió a su marido estar en todos los partidos junto a su hijita Mia alentándolo. Los familiares de Agustín Orion también viajaron para alentar a la Selección. “Fueron todos para allá menos yo, porque me pongo muy nerviosa”, dijo Albina, la abuela del arquero.
Quien también se hizo presente en el estadio fue Gianinna Maradona. La ex esposa de Sergio Agüero vio el enfrentamiento junto a su papá, quien se retiró antes de que terminara el partido, lo que generó una estúpida polémica sobre si ese hecho fue “beneficioso” para la Selección.
Los que no pudieron ir para este partido alentaron al equipo desde sus casas. Ese fue el caso de Sergio Castellano, tío de Hugo Campagnaro. “Lo vi en el quincho con la familia que quedó acá y con todos los vecinos de la cuadra, porque Hugo jugaba en el equipo de Morón. Así que acá en el barrio tiene mucha hinchada. Además, pensábamos que por ahí tenía posibilidades de entrar a jugar. El primer partido fue una emoción. Pero éste fue un parto, lo sufrimos mucho”, relató aún con la efervescencia post partido. Para el próximo, Sergio viajará a Brasil porque Sabella dijo que haría cambios y quiere ver a su sobrino en la cancha, tal como lo hizo en el partido contra Bosnia.

Julieta Mondet