PROTAGONISTAS VIRGINIA RAGGI, ALCALDESA


La primera mujer a cargo de Roma tiene un ex que la extraña

Es abogada, de 37 años y pertenece a un partido que descree de la política tradicional. Le molesta que la tilden de “hippie chic”. Está separada del padre de su hijo que, tras el triunfo, hizo una íntima confesión.


Foto:AFP

Roma se rinde por primera vez ante una mujer, titularon algunos medios internacionales. Se trata de Virginia Raggi, quien con 37 años se convirtió esta semana en la nueva alcaldesa de la ciudad, siendo la más joven y con menos experiencia política que ha tenido Roma en ese cargo. Abogada, atractiva y madre, arrasó en los comicios, adonde llegó tras una carrera meteórica.
Raggi tuvo un avasallante triunfo ante su rival del Partido Democrático (PD), de centroizquierda, Roberto Giachetti, con el 67,2%. Y lo hizo dentro del Movimiento 5 Estrellas, un partido que nunca antes había gobernado una gran ciudad en Italia. Este partido está integrado en su mayoría por jóvenes –muchos universitarios– con escasa experiencia política, casados y padres de hijos pequeños. Esta renovación generacional la activó un cómico italiano, Beppe Grillo, bajo una consigna altruista en un mundo cada vez más complicado: “La revolución es ser honestos en medio de un sistema corrupto”.
Raggi admitió que nunca se interesó por la política hasta que se convirtió en madre de Mateo, hace siete años, cuando vio lo difícil que era pasear por Roma con el carrito del bebé, entre autos y baches. Entonces se propuso cambiar esa situación y en 2011 se involucró con el M5S. “Lo que me motivó fue la pasión y la rabia de ver a mi espléndida ciudad reducida a un estado indecoroso”, dijo. Dos años más tarde fue elegida concejala en Roma por el M5S; y hace cuatro meses, candidata a la alcaldía.
Desde un comienzo, Raggi se especializó en cuestiones educativas vinculadas con el medio ambiente y el voluntariado social. Colaboró con un ex manicomio provincial y coopera con actividades en mercados naturistas y grupos de compras solidarias, lo que le da un perfil de la llamada izquierda europea.
Raggi es abogada y experta en derechos de autor, propiedad intelectual y nuevas tecnologías. Y la persigue una imagen de “niña bien” que quiere hacerse la “ hippie”. Situación de la que ella un poco reniega por lo que explica en su web que vive en la periferia de Roma, en el barrio de Ottavia, y que realizó pequeños trabajos para ayudar a su familia a pagarse la carrera de Derecho.
Pero esa no es la única crítica que recibe. La acusan de no tener experiencia, a lo que ella responde: “¿Qué han hecho los que tenían experiencia todo este tiempo?”. Y cuando la tildan de fría, dice que vive de “pasiones”.
A la hora de definirse, Raggi asegura que es una chica normal que “ama pasear por la sierra, nadar, bucear, esquiar y que escucha Vasco, Dire Straits y Subsónica”. Desde que tuvo un accidente en moto se mueve por Roma en bicicleta y pretende inculcar ese hábito a todos los romanos. Aunque es una propuesta que no todos han tomado a bien por la geografía citadina. “Son ideas improvisadas. En especial las relacionadas con el transporte, su movimiento no cree que el subte es importante”, le escribió un romano a modo de crítica.
Raggi además es amante del teatro y el cine. Su libro preferido es El principito. De todos modos su labor política le deja poco tiempo libre. Incluso para el amor. Raggi está recientemente separada de quien es el padre de su hijo, Andrea Severini, un director de una radio de 43 años, quien dejó claro que es su fan número uno. Y quien a pocas horas de haberse anunciado el triunfo le escribió una carta de amor en su sitio web en la que la felicita, se enorgullece y le dice que la extraña (ver recuadro “Sos una leona...”).

 

“Sos una leona”, le escribió su ex marido

“¡Eres la primera mujer alcalde en la historia de Roma! ¿Te das cuenta? Siempre supe que lo ibas a lograr. ¡Qué alegría!  Y la emoción... Lloré de felicidad.”, escribió Andrea Severini, el ex marido de Raggi, al conocer el triunfo de ella. “¿Cuántas veces hablamos de Roma, del Movimiento? ¿Los problemas, las posibles soluciones? ¿Cuántas veces te dije que te veía como alcalde y que estaba seguro de que podrías hacerlo?
Quería agradecerte por la determinación y la capacidad de escuchar que  demostraste en los últimos años. Estuviste cerca de la gente y te dieron su confianza. (...) Llevo 21 años de conocerte, ahora es un momento difícil para nosotros y es inútil ocultarlo. Pero siempre estaré a tu lado. Voy a protegerte tanto como sea posible, incluso a distancia. Los ciudadanos se han dado cuenta de que les estaban mintiendo y que eso era claro como el agua. El agua del activo más valioso que tenemos, que siempre fluye y que es incontrolable como vos. Tus ojos hablan. Has sido un río embravecido, tuviste el valor de una leona.(...) Somos una comunidad que quiere cambiar este país. Sé que es difícil, pero no hay que rendirse. (...)Y una cosa más: Te extraño, tu marido”.



Julieta Mondet