PROTAGONISTAS AYER CERRO SU VISITA EN GEBA

Luis Miguel, el Rey Sol, pasó por la Argentina con menos brillo

Sigue enamorando a sus fans, pero no graba discos y le cuesta cantar en vivo, donde se convierte en un exitoso director de karaoke.

Foto:Sergio Piemonte

El tiempo pasa para todos, incluso, para Luis Miguel. El popular cantante de boleros y música romántica sabe que los años no vienen solos. Con 45 en su haber, y una larga carrera, volvió a visitar la Argentina y demostró que el Rey Sol continúa brillando aunque, claro, ajironadas sus capacidades actuales. Ayer dio su último show luego de una serie de tres presentaciones (una en Córdoba y dos en Buenos Aires).
    Luis Miguel cumplió con dos recitales en GEBA de una hora y cuarenta y cinco minutos, pudiendo finalizar cada show. Es que el cantante venía de suspender dos recitales en México, aparentemente por una faringitis que venía arrastrando, con la que incluso llegó a Buenos Aires.
   Luis Miguel llegó al país el miércoles en el marco de su tour Déjà vu y dio un primer recital en el Orfeo Superdomo de Córdoba, donde ofreció un show de más de una hora. Según varias crónicas, tuvo cierta dificultad para cantar, así como también olvidó parte de algunas letras. Un recurso que usó fueron los telepromters, una  serie de pantallas de ayuda memoria que tampoco resultaron tan eficaces ya que, según se vio, por momentos tampoco llegó a leer. Por eso, Luismi utilizó un último recurso que no falla: hacer cantar al público.
   El jueves arribó en un vuelo privado a Buenos Aires y se hospedó en el Faena Hotel. Según detallaron a este diario, no realizó muchas actividades. La primera noche fue a comer a Cabaña Las Lilas, en Puerto Madero; la segunda, luego del primer show de GEBA, se recluyó en el hotel, donde vio un show de tango y luego cenó ahí mismo, en La Cava.

Señales. Luis Miguel es una figura indiscutida: sus treinta discos de estudio y las veinte giras que ha realizado en toda su carrera así lo demuestran. Sin embargo, está claro que no es el mismo de antes. Por empezar, el cantante no cuenta –naturalmente– con el estado físico que tenía antes. El aire, en este sentido, es un factor fundamental y una herramienta que le falta. Por eso, si bien sigue cantando afinando, le cuesta mucho hacerlo durante todo el transcurso del show.
   Sin ir más lejos, el viernes en GEBA utilizó un recurso que viene haciendo desde hace cuatro años: un medley. Se trata de un “gran tema” que incluye varias partes de canciones pegadas. Son aquellas que le requieren más energía y variaciones vocales y que ahora no puede hacer completas.   Así, los clásicos Vuelve, Eres, Cómo es posible que a mi lado, Será que no me amas, Te propongo esta noche (por dar un ejemplo), los cantó en GEBA así, todos juntos y en forma de fragmento. De esta forma, las fans quedan conformes y él no deja temas sin cantar.  
    Existe otra cuestión: Luis Miguel ya no edita discos desde hace cinco años. El último se llama Luis Miguel y es del año 2010. Esa placa vendió un millón de copias, un número bajo en relación con los más de tres millones que vendía en 2003. De todas formas, hay que contemplar el fenómeno global del download y la música en formato streaming.
   Para la industria, de todas formas, Luis Miguel es un clásico que no muere nunca. “Sus seguidores lo siguen, cante mal o bien. Compran sus discos pero les interesan los vinilos o buscan las rarezas”, cuenta a PERFIL una persona con varios años trabajando en Warner, su compañía. “Seguimos trabajando con él, pero es cierto que estamos alejados de la producción de los shows y ya no edita discos”, se lamenta la fuente.
    El hecho de no sacar discos ha hecho que Luis Miguel termine editando uno o dos sencillos nuevos, algo que hace sólo cada vez que sale de gira. Como lo hizo hace unos años con Labios de miel. Ahora el nuevo tema se llama igual que la gira: Déjà vu.
A esta altura, Luis Miguel se mantiene más vivo que nunca en sus fans, las almas incondicionales que lo apoyan.“No creo que vaya en picada su carrera. Puede tener alguna falla técnica que le juega una mala pasada y por eso cambia alguna estrofa. Su voz se ha engrosado en forma natural y eso es algo inevitable, es imposible que llegue a los registros que llegaba antes”, dice Claudia Castillo, presidenta del club de fans Las Incondicionadas de Chile. Aunque confiesa al concluir: “Me gustaría volver a ver más producción en sus shows, verlo con sus mariachis, o con cambios de look”.



Agustin Gallardo