PROTAGONISTAS ENTRE LA RADIO Y LA TEVE

“Macri tiene liderazgo, pero creo que le falta muñeca política”

Con 25 años Diego Leuco será quien a partir de mañana ocupe el espacio que Lanata dejó en Radio Mitre. Nuevo gobierno y una fama inesperada.

Foto:Sergio Piemonte

“Me compré una moto”, dice mientras enseña una imponente Ninja negra. “Fue la solución: llegaba tarde a todos lados, si no estoy al aire, estoy yendo de un programa al otro”, suma quien en un año cambió su vida por completo. Saltó de la revista Noticias al programa de Mariana Fabbiani –El diario de Mariana por El Trece– y subió la apuesta cuando Jorge Lanata lo incorporó a la mesa de Lanata sin filtro por Radio Mitre. Tiene 8 horas de aire diario a las que le agrega dos más cuando hace Los Leuco por TN junto a su padre Alfredo. Pero nada de eso le pesa. “Me apasiona lo que hago”, dice. Se trata de Diego Leuco quien con apenas 25 años se convirtió en uno de los periodistas jóvenes del momento, y será quien a partir de mañana ocupe el espacio que Lanata deja vacante en la radio para instalarse en Miami.

Una señora de unos sesenta años lo para en la calle. “¿Hiciste el asado al final?, le pregunta mientras lo besa. Desde un auto una joven lo reconoce y un señor se queda mirándolo. Leuco no pasa desapercibido para nadie en Palermo. “Es que cubro públicos diferentes en cada programa”, explica. Aunque cuando se le consulta cómo se lleva con la fama repentina se excusa con un “No es para tanto. Igual es muy lindo el reconocimiento de la gente. Me divierte mucho”.

—A tu papá le costó años algo que vos conseguiste muy rápido, ¿qué se siente?
—En la revista Noticias salieron los cien periodistas más influyentes ¡y yo estoy sexto! ¡Es una joda! Igual parece que fue de golpe, pero en realidad fue por pasos. Creo que tuve suerte para que ocurra todo en el momento indicado. Yo no atendía el teléfono de la redacción cuando me llamaron para ir a lo de Mariana y tal vez no me volvían a llamar. Ella y Lanata fueron  muy generosos conmigo. Y eso es seguridad y generosidad.

—¿Cómo es trabajar con dos consagrados?
—Mariana me dio cámara ¡a mí que no era nadie! Y cuando Jorge se fue a Miami le hice un regalo, le di una lapicera con un mensaje que decía: “Gracias por la oportunidad, pero también por la libertad”. Eso responde todo porque Jorge lo primero que te dice es: “Preguntá y decí lo que quieras”. Vos podés no estar de acuerdo y podés discutir. Y otra es que cada vez que se va te dice: “Hacé lo que quieras yo no escucho el programa”. Puede sonar mal, pero es confianza.

—¿Por qué te eligió?
—No sé. Quizás porque nos llevamos muy bien y tenemos un humor parecido. Creo que él sintió que se pudo ir un tiempo por su trasplante y que la cosa anduvo y que lo mejor era no tocar mucho el equipo. Igual, Lanata va a seguir estando vía telefónica todos los días de 10 a 11 para el pase. Yo siento una gran responsabilidad porque la audiencia que tiene él es increíble y eso es porque tiene un magnetismo y un ángel fuera de lo común.  Está al nivel de Mirtha, de Susana.

—Lanata fue el emblema de la oposición en la era kirchnerista, ¿cómo vas a ser vos?
—Cuando haya que criticar lo haré. Hoy el debate es de ideas. Hay diálogo.

—¿Cómo es hacer periodismo político ahora?
—No sé bien. Están cambiando todas las reglas. Eso es muy interesante. Para mí es todo un desafío porque yo nunca trabajé con otro gobierno que no sea el kirchnerismo. Y me preguntaba qué iba a pasar si los periodistas criticábamos por ejemplo, con la designación de los jueces de la Corte. Y no pasó nada. A la noche Macri fue a una cena de Adepa y en vez de acusarnos de golpistas dijo que el periodismo está para marcarle lo que está mal. Eso fue una buena señal. Cristina en cambio te destrozaba. Estamos aprendiendo todos de nuevo. Y es más tranquilo que antes porque aparenta una convivencia profesional.  Macri tiene la ventaja de un liderazgo diferente, pero creo que le falta muñeca política.

—¿Creés en la grieta?
—Sí y es bestial. Antes del kirchnerismo no existía. Mi viejo estuvo peleado desde 2004 con Néstor porque cuando lo criticó por primera vez, la represalia fue brutal. Sufrió presiones, le sacaron publicidad, trataron de extinguirlo, asfixiarlo. Y Cristina lo profundizó.  

—¿Cómo te imaginás a Cristina Kirchner ahora?   
—Tratando de volver al poder porque no sabe vivir sin él. Desde el 86 vivió con cargos del Estado y muchos millones, veo difícil que vuelva al llano.

—Tu sueño era trabajar con Lanata, ¿y hoy?
—Poder mantener esto, seguir laburando y disfrutándolo como hasta ahora. Tiene que ver con el miedo del “Tuviste suerte”... Ahora hay que esforzarse.

 

Chats de amor y trabajo

El éxito laboral también se traslada a su vida personal. En un año conoció el amor, con quien se fue de vacaciones y apostó a la convivencia. “O es locura o es amor”, dice mientras se ríe. Entonces ella baja la escalera habiendo abandonado el look hogareño para pasar a uno de entrenamiento. Él la mira y se despiden hasta más tarde cuando compartan el almuerzo de sábado. Ella, Daniela Haissiner, seis años mayor que él, es productora periodística de tevé y sabe también lo que es correr. De hecho, fue en el trabajo donde nació el amor. “Las cosas de la vida hicieron que ella empezara a laburar con Mariana Fabbiani y ahí empezamos a hablarnos. No sé quién levantó a quién, sé que nos buscábamos. Ella producía mis partes y empezamos a interactuar y cuando venía un segmento del programa en la que yo no intervenía nos poníamos a chatear. Después ella se fue a Telefe y ahí empezamos a salir. El amor en mi vida no iba a salir de otro lado que no sea el trabajo”.



Julieta Mondet