PROTAGONISTAS LA EX POLITICA NO QUIERE EXPONERSE

María Julia Alsogaray está libre pero no sale de su casa

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Salida. PERFIL publicó en enero de 2013 a María Julia en un almuerzo junto a una amiga.
Salida. PERFIL publicó en enero de 2013 a María Julia en un almuerzo junto a una amiga. Foto:Cedoc Perfil
“Este no es un buen ni mal momento. Le pido disculpas pero no tengo nada que decir. Estoy retirada de la vida pública”. Del otro lado del teléfono, la voz inconfundible y tajante de quien fue uno de los símbolos de la corrupción menemista. En la semana que pasó, María Julia Alsogaray obtuvo, a sus 74 años, la libertad condicional, al cumplir en prisión domiciliaria los dos tercios de la condena unificada que se le impuso por las causas que se le abrieron por su gestión durante la presidencia de Carlos Menem.

Alsogaray fue la única menemista que cumplió 22 meses de prisión preventiva en una cárcel y luego de cumplir 70 años, un año y siete meses de prisión domiciliaria.
La ex diputada de la Ucedé –si bien ya pudo hacerlo– no salió de su casa, ubicada en la calle Junín, estando ya habilitada para hacerlo. “Sabe que la están esperando, que la quieren fotografiar y no quiere saber nada”, contó a PERFIL una persona que tiene diálogo directo su asistente de toda la vida. Como todos los días, esta ya integrante de la familia llega temprano y se va alrededor de las 18. Ella es quien sale “maneja la casa”y la que le entrega el perro siberiano de la ex funcionaria al paseador. “Yo sólo tengo contacto con la señora, no la veo a María Julia”, le dijo a PERFIL el hombre que saca a pasear los perros.

Estos días, la cuadra del barrio de Recoleta estuvo custodiada por efectivos de la Policía Federal, debido a una amenaza que sufrió el hermano de un político que vive enfrente de lo de María Julia. A pocos metros, también de la mano de enfrente, cumple arresto domiciliario el ex coronel Jorge Toccalino.    

Libertad. La decisión a favor de Alsogaray la tomó el juez José Martínez Sobrino, del Tribunal Oral Federal 6, luego de realizar el cómputo del plazo que llevaba detenida en función de las leyes que benefician a los presos con buena conducta. María Julia tiene que cumplir ahora con dos condiciones: mantener informado su domicilio a la Justicia y no salir del país sin autorización judicial. Si bien Alsogaray se mostró discreta por la noticia judicial. Y también que a algunos de los que el sábado 8 de octubre la llamaron por su cumpleaños, ella les anticipó esa infirmacion.

   En enero de 2013, Alsogaray fue sorprendida por la revista Noticias cuando compartía un almuerzo con una amiga. “Vos tendrías que estar tras las rejas”, le dijo una persona que estaba a unas mesas de distancia en el mismo bar palermitano. Fue un grito violento. La ex funcionaria, detrás de sus gafas negras, se quedó sin decir nada y siguió conversando con su amiga.