PROTAGONISTAS OCUPADISIMA

Máxima es una reina de tiempo completo: viajes y citas oficiales

PERFIL COMPLETO

Foto:ANSA

Ella parece no tener descanso. En su andar, lo hace sola o acompañada de su marido, el rey de Holanda. En menos de diez días su raid monárquico comenzó en Washington, donde participó de un foro económico en la reunión anual del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Lo hizo junto al presidente de la entidad bancaria mencionada, Jim Yong Kim.

Luego se trasladó a Suecia, donde, ya en compañía de su marido, visitó a los reyes de ese país con quienes comparten una relación por demás cercana. Ya de regreso a Holanda y nuevamente sola, fue  la invitada especial del Friesland Campina, un centro de innovación tecnológica.

Ayer, la siguiente escala holandesa fue en la apertura del Museo Stedelijk, donde asistió a la exposición Kazimir Malevich y la vanguardia rusa, una gran retrospectiva dedicada al pintor ruso, creador del suprematismo y pionero de la abstracción geométrica. Entusiasmada recorrió las trece salas donde están expuestas más de 500 obras del artista y de colegas contemporáneos, como Marc Chagall, El Lissitzky y Vassily Kandinsky. Muchas de las obras presentadas eran inéditas para el gran público, según informa la agencia de noticias DPA.

El mencionado museo posee la mayor colección de obras del artista fuera de Rusia y la última vez que las exhibió fue en 1989. Ahora han sido completadas con préstamos de numerosos museos y colecciones internacionales.

La atención mediática que concentra la figura de Máxima parece mantenerse intacta. Sigue ubicándose en el podio de las monarcas más elegantes sin ninguna rival de peso –al menos fashion– a la vista. Y aunque no puede afirmarse que es una moda impuesta por ella, sí varias publicaciones del corazón han remarcado las veces que ella utiliza el mismo vestuario en ocasiones protocolares. Incluso diseños de alta costura que suele, eso sí, combinar con distintos accesorios. A tono con los tiempos actuales, lo que en otro momento hubiera sido observado de manera negativa en una reina, hoy es resaltado como un gesto de modernidad.



A.G.