PROTAGONISTAS DIA DEL PRINCIPE

Máxima: pompa y glamour en el primer día de sesiones

Foto:AFP

Los Países Bajos celebraron el llamado Día del Príncipe, con el que se da inicio al curso parlamentario en los Estados Generales. Y allí, como siempre, Máxima Zorreguieta desplegó todo su glamour.

Como es ya tradición –el tercer martes de septiembre–, ella acompañó al rey Guillermo. Juntos se dirigieron en la carroza de oro hasta el Binnenhof. Allí, en la Sala de la Caballería, el soberano leyó el Discurso del Trono, en el que repasa los planes del gobierno para el ejercicio entrante.

El carruaje fue tirado por ocho caballos frisones de las caballerizas reales. Más de diez mil personas saludaron a los reyes a lo largo del paseo, que se realizó por las principales calles de la capital administrativa holandesa, desde Heulstraat, Kneuterdijk, Lange Voorhout, Toernooiveld y Korte Vijverberg hasta el Binnenhof. La reina Máxima lució un vestido de seda roja con un sombrero del mismo género; además, portaba la insignia y la banda de la Gran Cruz de la Orden del León Neerlandés. El rey Guillermo, como manda la etiqueta, vistió jaquette.

“En el verano de 2014 hemos sido conscientes de que la libertad y la seguridad son vulnerables. Este Día del Príncipe es un día de luto y de tristeza. La catástrofe acontecida el 17 de julio continúa consternándonos a todos profundamente”, comenzó diciendo Guillermo en relación con la tragedia del vuelo MH17 de Malaysian Airlines, en la que fallecieron 196 holandeses luego de que fuera derribado en la frontera de Ucrania y Rusia.

En el plano económico fue más positivo: “Hay razones para ser optimistas. En el próximo ejercicio no será necesario hacer más ajustes presupuestarios, si bien nuestra recuperación depende del desarrollo de la crisis en el resto del mundo”.

Visita. En silencio y con perfil bajo. Así Máxima hizo una reciente visita privada a Buenos Aires para festejar el cumpleaños número 70 de su madre, María del Carmen Cerruti Carricart. Tanto su marido Guillermo como sus hijas se quedaron en Holanda. Máxima arribó el sábado 6 de septiembre y el lunes siguiente ya estaba de regreso en su “nuevo” país. Visitó una peluquería del barrio porteño de Recoleta y se encontró con su hermano Martín, quien la acompañó en todo momento.

La familia festejó en el departamento de Barrio Norte donde ella creció. Fue un evento para treinta invitados. Una curiosidad: esa noche, como señala el protocolo, nadie se retiró antes que la reina, quien fue escoltada por su hermano hasta su vehículo. Al día siguiente continuaron los festejos al aire libre en el Yacht Club de San Fernando.



Agustín Gallardo