PROTAGONISTAS LA NUEVA DAMA DE LA CASA BLANCA

Melania Trump: la ex modelo a la que hubo que tunear su estilo

La esposa del millonario tuvo que abandonar los escotes y vestidos ajustados que usaba. Cómo fue el proceso para modificar el look de la primera mujer de un presidente norteamericano que posó desnuda.

Poder. Antes, lo logró ccomo modelo. Junto a Trump en una imagen que define el estilo la pareja.
Poder. Antes, lo logró ccomo modelo. Junto a Trump en una imagen que define el estilo la pareja. Foto:cedoc

Donald Trump lo tuvo claro: durante el tramo final de la campaña a presidente de Estados Unidos hubo que “esconder” a su esposa. La decisión se tomó luego del discurso que Melania dio en la Convención Republicana de Cleveland en julio pasado, cuando plagió un texto leído de Michelle Obama, y tras la publicación de las fotos que en 1996 ella hizo desnuda para una revista francesa que ya no existe, pero que salieron a la luz en un diario norteamericano en agosto de este año.

Rápidamente, mientras se le daba un espacio protagónico a una de su hijas, Ivanka, una de sus principales asesoras, comenzó a trabajarse en la futura imagen de Melania. Hasta hace un año, esta mujer de 46 años vestía atuendos con escotes pronunciados, faldas cortas y brillos que la acercaban a ese hoy “peligroso” pasado de modelo. El resultado final del cambio quedó cristalizado a la vista de todos el martes pasado cuando la flamante primera dama entró al Hotel Hilton de Nueva York luciendo un mono blanco asimétrico del diseñador Ralph Lauren.

A los dos días, para el primer encuentro con Michelle Obama, Melania apostó por el discreto vestido negro. Como complementos sumó stilettos y llevó el cabello suelto con leves ondas. Allí estaba Melania, viviendo las primera horas de lo que será este nuevo rol que admite sólo un ropero de camisas, vestidos y prendas más discretas. Por estas horas, mientras un grupo de coachs ya aceita su labor en futuras acciones benéficas que ella desarrollará como primera dama, diseñadores de todo el mundo figuran en la lista para conformar su nuevo vestuario.

Vida. Nacida en Sevnica, Eslovenia, la infancia de Melania Knauss, transcurrió en el escenario de la antigua Yugoslavia. Hija del gerente de un concesionario afiliado al Partido Comunista local y de una empleada en una fábrica textil, comenzó a los 15 años a explotar su físico en todo tipo de concursos de modelos. Años más tarde se fue a Milán, donde fue fichada en una agencia. Intentó seguir la carrera de diseño y aquitectura pero la dejó poco más de un año después. Sin embargo, Melania aprendió a manejar cinco idiomas (esloveno, inglés, francés, serbio y alemán).

Nueva York fue su próximo destino. Corría el año 1996 y Melania comenzó a aparecer en las páginas de revistas  como Vogue, Harper’s Bazaar, GQ, Ocean Drive, In Style y New York Magazine. Conoció a Donald Trump en una fiesta organizada por la agencia de modelos del magnate en 1998. Melania tenía por entonces 28 años y Trump, quien aún estaba casado con Marla (su anterior mujer), 52. En 2004, su noviazgo fue llevado a la televisión en el reality The Apprentice. Un año después, la pareja contrajo matrimonio. Realizaron una boda a la que acudieron, entre otros invitados, los Clinton. 2005 fue el año en que ella obtuvo la nacionalidad estadounidense y en el que nacía Barron, el quinto hijo de Trump.

El universo de Melania se presenta de manera algo ecléctico. Al mismo tiempo que es dueña de marcas que llevan su propio nombre –tiene una de crema antienvejecimiento y otra de joyas–, la esposa de Trump ha sido reconocida por su labor filantrópica. Además de su gusto por el arte y la moda, Melania se ha destacado por su labor social: es miembro activo de la liga Atlética de la Policía y la Cruz Roja de Estados Unidos le otorgó el nombramiento de embajadora de la buena voluntad.

Si bien llama la atención por su físico, Melenia es todo lo contrario a su marido a la hora de hablar: cuida mucho sus palabras, no le gusta llamar la atención y casi no da entrevistas. “Es extremadamente cuidadosa a la hora de hablar sobre su vida matrimonial con Trump”, dicen quienes la conocen. En febrero pasado, en una entrevista con CNN, se refería de esta forma a su relación con el empresario: “Los dos somos muy independientes. Yo le dejo ser quién es y él me deja ser quién soy. No intento cambiarlo, es un adulto. El conoce las consecuencias”.

Analistas de moda y estilo de todo el mundo consultados  esta semana, coincidieron en un patrón: Melania es una mujer joven y moderna que a su vez destacará su papel como esposa y madre. “Mi preocupación principal es que cuando Donald regrese a casa encuentre un clima de paz y tranquilidad para que pueda recuperarse y continuar esta tremendo maratón”, dijo en una nota reciente.

Sin embargo, también, el mono de seda blanco que dejó ver uno de sus hombros el martes de las elecciones –opinan otros–, sugirió que ella mantendrá algo de ese espíritu sexy de otros tiempos. Después de todo, es una mujer joven y atractiva.