PROTAGONISTAS MURIO A LOS 74 AÑOS


Muhammad Alí: el funeral será el viernes y Bill Clinton lo despedirá

Fue tres veces campeón mundial,  con 56 victorias y cinco derrotas. Fue carismático, contradictorio y transgresor. Y por su personalidad se convirtió en toda una leyenda.


Foto:AFP

Su talento deportivo lo hizo crecer en el boxeo hasta convertirse en el mejor, y fue tres veces campeón del mundo en peso pesado. Pero Muhammad Alí excedió el ring. A fuerza de carisma, se transformó en una celebridad con dotes de estrella de rock y, por sobre todo, en un inesperado líder de un pueblo oprimido. Y también en una leyenda.
Tras una larga lucha contra el Parkinson, diagnosticado en 1984, el boxeador falleció el viernes a los 74 años en Phoenix (Arizona), según confirmó su familia en un comunicado. Su portavoz, Bob Gunnell, anunció que el funeral del campeón se llevará a cabo en su ciudad natal, Louisville. Aunque no precisó más datos, trascendió que el funeral público será el viernes próximo y que Bill Clinton, Billy Crystal y el periodista deportivo Bryant Gumbel darán discursos. El día anterior, su familia lo despedirá en privado.
El boxeador, retirado en 1981, había sido ingresado en un hospital de Phoenix el jueves tras sufrir problemas respiratorios. Sin embargo, se creía que era sólo por precaución y que sería dado de alta a la brevedad. Alí ya había superado otras internaciones. La última había sido a principios de 2015, debido a una infección urinaria severa después de que inicialmente se le diagnosticara neumonía. Su última aparición pública fue el 9 de abril en la cena benéfica de Celebridades del Boxeo donde se lo notó muy desmejorado.
El mito. Muhammed nació como Cassius Clay, pero luego de vivir su gran victoria y catapultarse a la fama tras nockear a  Sonny Liston, cambió su nombre y se convirtió al islam. A su juicio, el nombre que simbolizaba la esclavitud de sus ancestros ya no existía más. Y al tiempo que siguió cosechando triunfos en el ring y disfrutando de las mieles de la fama, también daba batalla por fuera transformándose en un inesperado líder social y polarizando a la sociedad. Decidido, cuando el gobierno norteamericano le exigió que se una al ejército y pelee en Vietnam, él se negó generando  adeptos y detractores.  “Ningún vietnamita me ha llamado nigger (término peyorativo para una persona negra)”, fue la famosa respuesta de Alí para justificar su negativa. Como resultado, la comisión de boxeo profesional lo despojó del título de campeón y le quitó la licencia. Pero Alí volvió a levantar la cabeza en 1969 cuando demostró que volaba como mariposa y picaba como abeja, y en 1974 cuando recobró su título con la memorable victoria sobre George Foreman. Se retiró en 1981, pero su nombre ya era una leyenda.



Julieta Mondet