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Nancy Pazos le habló a Santilli, su ex, a través de la Biblia

Ayer se celebró la fiesta de casamiento del hombre del PRO y Analía Maiorana. La periodista recurrió a Apocalipsis 12:14.

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Foto:cedoc perfil

“Hoy es un día para volar como las águilas”. Esa fue la frase que Nancy Pazos había decidido publicar en su Twitter el viernes 21, el día que su ex pareja, Diego Santilli, se casó por civil con Analía Maiorana.

Ayer, el hombre del PRO y su esposa celebraron la fiesta en los Astilleros Milberg, en Tigre. Casi como un desahogo, la periodista decidió volver a exponer un texto con aires bíblicos. En primer lugar comenzó con la siguiente explicación: “Escribí esta frase en mi Twitter hace exactamente una semana. Fueron tan disparatadas las interpretaciones, que opté por el silencio. Hay dos dichos del acervo popular que son reales y a su vez contradictorios: ‘No aclares que oscurece’ y ‘El que calla otorga’”.

Y continuó: “Decidí callarme porque no quería estar en el centro de la escena (…) Mi respetuoso silencio fue leído con misoginia, malevolencia, sarcasmo, morbosidad, sadismo, pero sobre todo con ignorancia o incultura por la mayoría de mis propios colegas. Por eso hoy, que ya pasaron unos días (...), me tomo unos minutos para echar luz a la frase que más que venenosa, como quisieron interpretarla, es, ni más ni menos que bíblica”.

A continuación citó el pasaje de la Biblia Hebreos 12:3: “Considerad, pues, a aquel que soportó tal hostilidad de los pecadores contra sí mismo, para que no os canséis ni os desaniméis en vuestro corazón”. Luego, siguió con Apocalipsis 12:14: “Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila a fin de que volara de la presencia de la serpiente al desierto, a su lugar, donde fue sustentada por un tiempo, tiempos y medio tiempo”. Luego siguió con Isaías 40:31: “Pero los que confían en el Señor
renovarán sus fuerzas; volarán como las águilas: correrán y no se fatigarán, caminarán y no se cansarán”.

Para finalizar, Pazos contó que el viernes pasado, “para que fueran a compartir un momento de felicidad con su padre”, sentí el acecho de una serpiente. “Estaba acompañada por el hombre que me resucitó de las cenizas y que claramente fue puesto por Dios en mi camino, Ignacio Iparraguirre. Y gracias a quien hoy realmente me siento plena, feliz reencontrada conmigo misma y en paz... Y me dije a mí misma y escribí en mi Twitter para evitar arrastrarme como esa víbora que acechaba: “Hoy es un día para volar como las águilas”.



A.G.