PROTAGONISTAS DOCE DIAS DE CINE

Ni las polémicas ni un paro de transporte restaron glamour al 67º festival de Cannes

Los taxis y los controladores aéreos provocaron demoras en la llegada de los artistas invitados. A pesar de ello, las divas compitieron en la pantalla y en la alfombra roja.

Foto:AFP

Ya es un clásico: una ciudad francesa que se viste de gala y una alfombra roja que se convierte en el centro de todas las miradas. No sólo los adictos al cine sino el mundo fashionista ponen cada año foco en el Festival de Cannes. Por estos días se lleva cabo una nueva  edición y, con sólo cuatro días de certamen, ya se han generado varias sorpresas y desatado algunas polémicas. Para el día de cierre, el 24 de mayo, se habrán visto sesenta largometrajes seleccionados –sobre un total de 1.700–, de los cuales dieciocho compiten por la preciada Palma de Oro.

El festival comenzó el miércoles pasado con unos protagonistas inesperados: los taxis. Sorpresivamente se llevó a cabo una huelga en Niza y Cannes. En el aeropuerto, alrededor de doscientos taxis establecieron bloqueos para impedir la circulación de vehículos en señal de rechazo a una ley que legaliza el negocio de autos privados con chofer en Francia. Como consecuencia de esta medida de fuerza,  numerosos participantes llegaron varias horas tarde al balneario de la Costa Azul o tuvieron que posponer su viaje. Pero esto no fue todo: los controladores aéreos del aeropuerto de Niza también decidieron plegarse a la medida e hicieron que  la mayoría de vuelos procedentes de París sufriera retrasos.
De todas formas, el  festival pudo comenzar el 14 de mayo con un film que no cosechó buenas críticas: Grace de Mónaco , protagonizado por Nicole Kidman y dirigida por Oliver Dahan.

Consciente de que la película no había gustado a la prensa, Dahan aseguró: “Nunca estuvo en mi mente hacer un biopic. La película habla de cine porque estamos hablando de una actriz que elige el papel de princesa”. Pero esto no fue todo: la propia familia Grimaldi, a través de un comunicado, manifestó su deseo de “no estar relacionada con una película que no refleja la realidad”, lamentando que su historia hubiera sido objeto de “una tergiversación con fines puramente comerciales”. Como si fuera poco, la actriz sorprendió con unas llamativas declaraciones previas, donde afirmó no llamarse Nicole Kidman, al mismo tiempo que confesó no ser australiana. Entre algún silbido y cierta indiferencia, ella no dejó igualmente de asombrar con un impactante vestido azul y apliques de pedrería incrustada de la colección de lujo de Giorgio Armani. Otras que deslumbraron en “la pasarela roja” fueron Salma Hayek, Noami Watts, Eva Longoria y la nueva preferida de los fotógrafos: Blake Lively (ver recuadro).

Pero esa misma alfombra roja suele ser escenario, muchas veces, de situaciones entre graciosas e incómodas. Esta vez se trató del bromista ucraniano Vitalii Sediuk, quien quiso saber qué había debajo del vestido de la actriz estadounidense America Ferrara mientras ella posaba junto a Cate Blanchett y el resto del equipo de la película de animación How to Train your Dragon (Cómo entrenar a un dragón), proyectada el viernes fuera de concurso. El individuo se aproximó a Ferrara por detrás e introdujo la cabeza debajo de su amplia pollera de gasa, ante la incredulidad de propios y extraños.

Este año el cine argentino tiene su capítulo aparte: compite en la sección oficial con Relatos salvajes, de Damián Szifrón, y Jauja, de Lisandro Alonso, protagonizada por Viggo Mortensen, en la segunda sección más importante del festival, Un certain regard (Una cierta mirada). El film de Szifrón compite con títulos de autores de peso como David Cronenberg, los hermanos Dardanne, Ken Loach, Mike Leigh e incluso Jean Luc Godard. El cierre del festival estará a cargo de Quentin Tarantino y rendirá homenaje a los cincuenta años de la invención del western italiano.

 

Blacke Lively: esa rubia debilidad

De la noche a la mañana, se convirtió en esas modelos que las casas de moda importantes del mundo desean vestir. Chanel, Gucci, Versace son sólo algunas de las firmas que posaron su mirada en Blacke Lively, esta joven actriz de 26 años que ya se transformó en un ícono de la moda y que, según sus propias palabras, asegura no tener asesor de vestuario que la aconseje o asista. “¡Elijo los looks yo sola!”, dijo Lively, quien esta semana pisó la alfombra roja de Cannes y se convirtió desde el primer día en el centro de la atención de todos. La actriz acudió a la première de la película Mr. Turner y para esta ocasión lució un vestido de alta costura blanco de Chanel, una de las marcas que se resistió a vestirla hasta que el propio Karl Lagerfeld –el diseñador de la firma– se enamoró de ella.

Blake comenzó su carrera como actriz a los 11 años, cuando apareció en la película Sandman, dirigida por su padre, Ernie Lively. De ahí en más participó Accepted, The Twon, Linterna verde y Savages, entre otros filmes. Pero sin dudas su consagración fue al interpretar a la sexy multimillonaria Serena van der Woodsen en la serie Gossip Girl. Junto a su novio, el actor Ryan Reynolds, se han coronado el viernes como la pareja más atractiva de la alfombra roja de Cannes 2014.

 

De Grace de Mónaco a DSK

Si se trata de polémicas, dos películas la provocaron: la primera, Bienvenido a New York, protagonizada por  Gérard Depardieu y Jacqueline Bisset (fotos), trata sobre el escándalo sexual que provocó la dimisión del director general del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn, alias DSK. Pese a que el certamen no la incluyó en ninguna sección, el film fue estrenado ayer en medio de una gran expectativa. El otro fue  Grace de Mónaco, protagonizado por Nicole Kidman, que abrió el festival con malos comentarios y la propia familia real  monegasca hizo saber que  la cinta no los representa.



Agustín Gallardo