PROTAGONISTAS #50AÑOSDELBYPASS

Previa de campaña y discursos sorpresa: lo que no se vio de la gala en la Fundación Favaloro

Un candidato feliz, saludos protocolares y el sentido recuerdo al inventor de un método que salva vidas en todo el mundo.

Mauricio Macri en la Fundación Favaloro
Mauricio Macri en la Fundación Favaloro Foto:Cedoc

En una misma mesa, el presidente Mauricio Macri y Juliana Awada con Mirtha Legrand y Susana Giménez, el sueño de aquellos que organizan una reunión de este tipo. Anoche los cuatro fueron las figuras principales de la gala que la Fundación Favaloro organizó por los 50 años del primer by pass. El evento también sirvió para evocar a René Favaloro, el cardiólogo argentino que en Estados Unidos hizo posible ese hito en la medicina cardiovascular y que anoche, además de celebrarse las cinco décadas del primer by pass, hubiera cumplido también 94 años. Su recuerdo no pasó desapercibido: Mirtha, Susana e incluso Awada -quien no tuvo más opción que "debutar como oradora"- hablaron desde el escenario del legado del cardiólogo argentino. Al comenzar la comida ya habían dado sentidos discursos -con video incluido- su sobrina Liliana Favaloro y Oscar Mendis, ambos médicos que trabajan en la Fundación Favaloro.


Mientras tanto, el diálogo entre las mesas iba por otros temas. Entre algunos empresarios y famosos, se ubicaron también algunos funcionarios y políticos -no muchos por cierto- como Patricia Bullrich, Rogelio Frigerio, Ana María Bou Pérez, Daniel Salvador, Fabián Perechodnik, Felipe Solá, Martín Lousteau, el neuquino Jorge Sobisch, José Romero Feris, el senador pampeano Juan Carlos Marino, Facundo Manes y Matías Tombolini. Este último se mostró muy entusiasmado por la polémica que generó el video  que filmó en la cocina de su casa. "Todo eso fue la mejor publicidad que pude tener, dado que no tenemos un mango para la campaña", explicó. "Tengo un par más que también van a dar que hablar", prometió el precandidato del Frente 1País.

Hubo quienes siguieron con ojo de lince a dos invitados, Manes y Lousteau, para ver cómo transcurría el saludo con Macri, ubicado en la mesa principal con sus dos "militantes" más famosas: Mirtha y Susana. Los que esperaban algún tipo de desplante se quedaron con las ganas. Si bien no hubo efusividad de parte de Macri, tampoco afloró algún gesto que pueda considerarse negativo.

Decidida. Más cuidadosa que nunca estuvo Patricia Bullrich para no tentarse con los pancitos dispuestos en su mesa. Es que la ministra de Seguridad está haciendo una dieta estricta para bajar algunos kilitos de más. Según trascendió, en las reuniones que tiene con su equipo en el Ministerio, ella come una fruta y queso, y el resto evita tentar a los demás llevando medialunas o delicatessen similares.

Revancha. La rigurosidad de Bullrich no encontró reflejo en el ministro Frigerio, que no se cuidó tanto: tenía angustia por una derrota sufrida 45 minutos antes. El funcionario llegó demorado a la cena al demorarse en la grabación de su participación en A dos voces, para poder vestirse de futbolista para el picadito de Olivos. La sucesión de compromisos le jugó en contra: su equipo Casa Rosada perdió contra Ministerios. Y Frigerio es de aquellos a los que no les gusta perder a nada. Para colmo, a sabiendas de esto, su par en Agricultura, Ricardo Buryaile, le pintó la derrota en la cara. El ministro ya está tachando los días para la revancha de la semana que viene.