PROTAGONISTAS POR PRIMERA VEZ

Ricky Martin y Luis Miguel sacuden al mismo tiempo la ciudad

Ovación. Locura. Desenfreno. Cada uno con su estilo personal hará vibrar a sus seguidoras: el primero, que llegó ayer de Chile, en un recital a beneficio y gratuito. Y Luismi dará su cuarto show en GEBA.

Foto:Gentileza Urban Press / Tomás Correa Arce

Los dos divos latinos de la música llegaron juntos al país para realizar sus respectivos conciertos. Con perfiles totalmente distintos pero con la misma convocatoria y encanto, Luis Miguel y Ricky Martin harán vibrar hoy a Buenos Aires: el sol de México en GEBA y el puertorriqueño en el Parque de la Ciudad.

Las románticas podrán ver una vez más a Luismi, que hoy hará su último recital porteño. El artista llegó al país el martes 21 a la madrugada y se alojó en el Faena. Eligió la suite imperial, una de las tres más importantes del hotel, y se instaló allí con su novia polaca Katarzyna Sowinska. Y por la noche dio su primer show. Lo hizo en La Rural y se trató del más exclusivo de todos. En total hubo 183 mesas para que disfruten cómodamente unas ochocientas personas. La fiebre comenzó bien temprano, a las 20, sobre la calle Sarmiento; la cola de mujeres con vestidos de noche era por demás extensa. Y como no podía ser de otra manera, entre todas ellas también había famosas: Luciana Salazar, Zulemita Menem, Barbie Simons, Martina Stoessel, Sabrina Garciarena y Julieta Pink. Todas suspiraron con los temas del mexicano. Luego de un día de descanso, Luismi arrancó con su seguidilla de shows en GEBA, con capacidad para 18 mil personas, y donde hoy tendrá su última función. Luego seguirá su gira por Rosario, Mendoza y Córdoba.

Ricky Martin llegó ayer por la tarde en un avión privado y se instaló en el Park Hyatt-Palacio Duhau para hoy dar su único concierto gratuito organizado por Falabella en Ciudad Rock. El mismo es a beneficio de los 53 Centros de Primera Infancia de la Ciudad de Buenos Aires y de su ONG Fundación Ricky Martin. Los playones de estacionamiento del ex Parque de la Ciudad recibirán desde temprano a los fans del boricua. Y actuarán Lali Espósito, Fabián Manuk, los pop Banda de Turistas e Isabel de Sebastián, además de Elena Roger, quien trabajó junto a Martin en Broadway, en la ópera Evita. En los días de reparto de las entradas se entregaron 60 mil tickets y se recolectaron 105 mil botellas para su posterior reciclado, y nueve mil paquetes de pañales descartables que serán enviados a los distintos centros infantiles.

El cantante boricua llega al país luego de presentarse en Chile en el Estadio Nacional ante 47 mil personas y fue la figura que Falabella eligió para celebrar los 125 de la compañía. Allí en conferencia de prensa confesó sus ganas de hacer cine. “Estuve en Broadway y es fascinante tener esa respuesta del público, crear un personaje”. Y cuando se le consultó por el supuesto romance con el nadador Ian Thorpe, dijo: “Estoy soltero. Estoy bien, estoy donde tengo que estar”.

Perfiles. Esta es una de las visitas más discretas que tuvo al país. Antes solía recibir a famosos y pedía conocer señoritas. Esta vez Luis Miguel optó por el bajo perfil. Nada de exposiciones. El cantante apenas va a los espacios comunes del hotel. En sus shows tampoco habla. Pese a que sus fans le suplican que les diga algo, él se remite a hacer un guiño y a seguir cantando. Tampoco se saca la ropa. No es su estilo, él es un señor elegante que canta boleros y ni siquiera se desabotona el saco. Al fin y al cabo, sabe que con una sonrisa le alcanza para hacer delirar a su fans.

Casi como su antítesis, Ricky Martin es un derroche de simpatía y frescura: habla de todo, muestra su vida privada en entrevistas y Twitter, e incluso su cuerpo esculpido. En 2010, a través de un comunicado, confesó su homosexualidad. “Hoy lo acepto como un regalo que me da la vida. ¡Me siento bendecido de ser quien soy!”, escribió. Luego llegó su autobiografía. Y no dudó en compartir fotos de sus dos hijos, Mateo y Valentino, después de haber alquilado un vientre hace seis años. Más allá del estilo, lo cierto es que cada uno, a su manera, arrasa.



Julieta Mondet