PROTAGONISTAS LA “KICILLOF” DE SCIOLI

Silvina Batakis: su madre la hizo peronista; y su padre, de Boca

Está junto a Scioli desde 2011, incluso ella lo asoció al xeneize . De estilo relajado, toma mate en las reuniones. Su marido trabaja en Telefe. 

Foto:Cedoc Perfil

Varios eran los nombres en danza para ocupar la titularidad del Ministerio de Economía en el caso de que Daniel Scioli gane las elecciones del próximo 25 de octubre. Sin embargo, esta semana el enigma se reveló y fue el propio candidato quien en una entrevista en el Diario de Mariana lo dijo.

Entonces, Silvina Batakis, dejó de ser un nombre conocido sólo en el ámbito económico para estar en boca de todos y todas. “La favorita de Scioli”,  “La griega de las buenas”, “Buena onda” y “Cultora del bajo perfil”, así la definen quienes la conocen. Es que pese a que para muchos es la primera vez que la escuchan nombrar, Batakis lleva años al lado del candidato oficialista.

Actualmente se desempeña como ministra de Economía de la provincia de Buenos Aires. Su llegada al gabinete económico bonaerense se dio en 2011, tras haber sido subsecretaria de Hacienda desde diciembre de 2009. Y fue la última refinanciación de la deuda que comandó para la provincia en enero de este año la que hizo que su nombre empezara a aparecer como una posible funcionaria de peso. Y espaldas parecen no faltarle.

Batakis es licenciada en economía y tiene un máster en finanzas públicas provinciales de la Universidad Nacional de la Plata. Además, tiene otro en economía ambiental de la Universidad de York, Inglaterra.

Se define como defensora de los derechos humanos y reivindica el rol de la mujer. De hecho, gran parte de su equipo de trabajo está conformado por mujeres a quienes cada tanto lleva para compartir baklavas, un tradicional postre cuya autoría intelectual se disputan árabes y griegos.

Es que Silvina, nieta de griegos y de alemanes, es experta en la cultura helénica. Suele decir que heredó el disfrute de los atenienses y la disciplina germana. Además de su pasión por ese postre dulcísimo. A esto le suma su fanatismo por el mate que lleva a todas las reuniones de gabinete.

Batakis nació en Tierra del Fuego, vivió un tiempo en Taco Pozo (Chaco) y en La Plata debido a que el trabajo de operario de YPF de su papá hacía de los traslados una rutina constante. Y si bien cursó sus estudios en la ciudad platense, fue en el pueblito chaqueño de alrededor de ocho mil habitantes donde comenzó todo.  “Mi abuelo se conoció con mi abuela que nació en una colonia alemana acá. El trabajaba de camionero y consiguió trabajo con Silvio Herrera en plena época maderera. Luego, mi padre también vino desde otro pueblo por cuestiones labores; trabajaba en YPF, conoció a mi madre en esa localidad, se casaron y se fueron. En esa época viajábamos mucho por el trabajo de mi padre, ya que lo trasladaban”, dijo la funcionaria en una visita que hizo al lugar en julio.
Lo cierto es que fue en Taco Pozo donde además nació su pasión por el peronismo y fue por “vía materna”: allí su mamá fue concejala por el justicialismo.  

Pasión. Además de la creencia en que la política comanda a la economía, comparte una cosa más con Scioli: su pasión por el fútbol. Y, de hecho, fue ella quien afilió al gobernador al club de la Ribera. “El es hincha de Boca y no era socio. Un día fui a su casa para que me firmara unos convenios y le pregunté si no quería que lo hiciera socio. Había tres o cuatro personas que lo cargaban. Pero me dijo que sí, le pedí la foto del documento, una foto carnet, me la dio y se los pasé a Silvia Gottero, que el mismo día se lo hizo”, reveló en una entrevista que dio a la revista La Tecla.

También en esa nota esta mujer, que cumplirá sus 47 este 27 de diciembre, contó que su fanatismo –que nació del simple hecho de ver los partidos en la tele y escucharlos por radio junto a su papá– es tan fuerte que hasta va sola a la cancha; ni su marido la acompaña. Silvina está casada con Héctor Javier Silva, que trabaja en Telefe y al que poco le importa el fútbol. “Lo detesta”, reveló ella. En ocasiones lleva a Mateo, su hijo de 9 años, a quien transmitió su entusiasmo xeneize. “Al nene lo hice socio a los dos meses y a escondidas. Así que a Héctor no le quedó otra que aceptarlo”, relataba quien en su perfil de Facebook tiene fotos con Carlos Tevez y Rolando Schiavi. También tiene una cábala para ir a la cancha: siempre usa remera  y calzas negras.


Y si de looks se trata, además de cultivar el bajo perfil, su imagen es la opuesta a la de Karina Rabolini. Silvina no lleva peinados de peluquería, no va al gimnasio y no viste a la última moda, y casi no se maquilla. “No me gusta hacerlo y no lo sé hacer”, dijo minutos antes de una entrevista televisiva hace unos días. Incluso, hasta hace unos meses tenía una rastra.


Pero si de compromiso se trata, ella no lo dudó y hace un tiempo se tiñó las puntas del cabello de naranja para estar a tono con la ola sciolista; porque antes que peronista, se define como sciolista.


Julieta Mondet