PROTAGONISTAS

Una dinastía en la que las mujeres tienen el poder

Parece ser casi un destino que el futuro de la fortuna que cimentó Alfredo Fortabat con la famosa cementera y también con prácticas cuestionables termine siempre al mando de mujeres. Primero fue Amalita quien hizo crecer ese imperio, y además aportó un carisma que la convirtió en una millonaria con un estilo que parece que no se repetirá en la historia argentina. Tras su muerte y ya sin Loma Negra, la posta la tomó Inés de Lafuente, quien mantuvo todas las actividades filantrópicas familiares. Tras la muerte de su primogénito, Alejandro Bengolea –padre de dos hijos de su primer matrimonio, con Zelmira Peralta Ramos–, en abril de este año, y en septiembre la de ella, Bárbara, casada con Esteban Ferrari y madre de tres hijos, y Amalia, madre de dos hijas que tuvo con Mauro Camerucci. quedan al mando

Redacción de Perfil.com