PROTAGONISTAS FIN DEL VIAJE CON MAURO ICARDI


Wanda y su sex toy regresaron de Brasil y ella se reunió con sus hijos


Foto:Movilpress

Del paisaje verde y azul de Ilha do Mel al del gris cemento y río amarronado de un Buenos Aires con una temperatura que en Aeroparque superaba los 40 grados. Esa fue la escenografía y el clima con los que se encontraron Wanda Nara y Mauro Icardi cuando ayer al mediodía arribaron de Brasil después de cinco días de un viaje que, aun sin papeles legales de casamiento, se asemejó a una luna de miel. Una, que tanto ella como el jugador, hicieron pública a través de sus respectivas cuentas de Twitter e incluso de un minivideo que en formato Keek, que la mediática rubia subió para mostrar cómo era el paisaje romántico que ofrecía la suite que compartió con su pareja en la Ilha do Mel. En su superficie de 27 kilómetros, esta isla del sudeste brasileño reviste un interés ecológico y por eso se encuentra protegida y administrada por el Instituto Ambiental de Paraná el que, por ejemplo, no permite la tracción animal o a motor e incluso tiene áreas no habilitadas para el ingreso de turistas. Un refugio ideal para una pareja que está en los inicios de una fogosa relación.

Con este viaje, Wanda cerró ayer una semana que había comenzado agitada el lunes 23 de diciembre. Ese día, en los tribunales de San Isidro, se encontró con su ex Maxi López en el marco de la primera audiencia de conciliación. Allí se acordó una manutención en 12 mil euros mensuales que López aceptó pagar a su ex y sus tres hijos con la condición de que los cuatros fijen su residencia en Europa. En caso de que ella decida mudarse a la Argentina, la cifra se modificaría.

Por su parte, Icardi tiene que regresar a Milán para retomar las prácticas en el Inter. Además volver con lindos recuerdos, subirá al avión con una opinión sobre su accionar que quizá le pese. Maradona, en conversación con Jey Mammon, dijo: “Para mí, es un traidor. Le va a la casa, le juega a la amistad y después le da a la jermu, eso es traición. En la época nuestra, le mirabas la jermu al compañero y en el vestuario nos turnábamos para agarrarlo a piñas.”



Redacción de Perfil.com