Flor Macri, la novia de Cerati y su curioso juego de "pibas chorras"

En 2011 simularon un asalto a una farmacia en Punta. Amistad border, tiro al blanco y novio en común. Fotos.

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Macri, Chloé Bello y Nuria Quintela: bang bang en Punta del Este | Foto: CEDOC

¿Juego de chicas ricas? Puede ser. En febrero de 2011, Florencia Macri (27), hija del megaempresario Franco y hermana del jefe de Gobierno porteño y su amiga de años, Chloé Bello (25) –modelo, actriz y todavía novia de Gustavo Cerati, que permanece postrado e inconsciente tras su ACV en Venezuela en mayo de 2010– coincidieron para un descanso en Punta del Este. Las visitas a la playa en el complejo Terrazas de Manantiales eran algo cotidiano. Sin embargo, hubo un entretenimiento un tanto más bizarro.

Nuria Quintela (34), que en ese entonces ya no era pareja de Franco Macri tras diez años de relación, también se unió. Con título de economista de la UCA, supervisa según diversas fuentes los negocios del Macri Group en China. Juntas, simularon asaltar una farmacia con pistolas de juguete. Encañonaron al cajero, que se prestó al juego, le vendaron los ojos y bromearon sobre robar medicamentos y efectivo. Nicolás Palacios, hijastro de Franco Macri, surfer y empresario gastronómico, fue testigo de la situación. Un mes antes, Palacios mismo había tenido su roce con la ley: terminó detenido en un calabozo esteño tras huír de un control policial luego de no aprobar un control de alcoholemia en su camioneta Ford, según publicó Noticias.

Para Florencia –que tuvo una relación de tres años con Nicolás Barlaro, condenado a prisión por encubrir el secuestro de Ariel Strajman– su trance con el crímen fue un poco más duro. Ella misma fue secuestrada por seis días en mayo de 2003, cuando dos sujetos la capturaron y le vendaron los ojos a las puertas de la Universidad del Cine en San Telmo, donde estudiaba. La familia abonó 755 mil dólares por su rescate en un descampado en Hurlingham, su padre comandó las negociaciones. Florencia misma envió una carta como prueba de vida.

Pocos días después de recuperar la libertad, la menor de los Macri declaró a Clarín: "Al principio tuve miedo de que me mataran; después me fui tranquilizando. Me preocupé cuando me dijeron que no se había podido pagar el rescate, pero no sé muy bien cuándo fue. Tengo todo mezclado". Martín Zidar, el principal acusado, recibió una condena de once años.

Entre Bello y la quinta hija de Franco Macri existe una amistad de años. Frank's, un bar semiprivado en Palermo al que se accede con una clave, era de sus lugares favoritos. "Iban cuando era más exclusivo y hacían la que querían", comenta un allegado. Hay otro nexo en común: el relacionista público Conejo Bourel. De acuerdo con diversas versiones, Bourel dejó a Macri por Bello, lo que ocasionó una pelea feroz. La amistad luego se recompuso. De todas formas, a Bello le queda una prueba gráfica: el apodo de Bourel tatuado en su muñeca izquierda. 

Y para Chloé, hoy cara de marcas como Ricky Sarkany y Ayres, las armas también son reales. Una foto que ilustra esta nota pertenece a su álbum personal en Twitter: pistola verdadera y blanco en el Tiro Federal. Chloé misma comentó sobre su peculiar hobby: "Es buena descarga". Ahora, ¿es necesario ser portadora registrada para entrar al Tiro Federal? "Si no tiene registrada su arma, puede hacerlo con un instructor presente", indica una fuente en el RENAR. Sobre Cerati, la modelo –que todavía aloja a Jack, el perro border collie que le regaló el músico, en su casa familiar y mantiene una amistad con su hija Lisa– no lo olvida, al menos vía Facebook. La semana pasada, publicó una foto íntima de ella con el ex Soda Stereo. Un corazón fue el único epígrafe. 

(*) De la redacción de Perfil.com

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