SOCIEDAD UNA MODALIDAD QUE PREOCUPA

Argentina, segunda a nivel mundial en robo de bienes culturales

Foto:Sergio Piemonte
“Argentina es un país de tránsito, y la mayoría de las piezas que logran sacar se rematan en las casas más importantes de Europa o Estados Unidos, como Sothebys y Christie’s”, explica a PERFIL Julián Ponisio, jefe del Grupo de Bienes Culturales de la División Prohibiciones No Económicas de la Dirección de Aduanas de la AFIP. En los últimos cinco años, creció el interés a nivel global por los objetos culturales relacionados con la época en la que el sincretismo religioso se extendía por los centros urbanos de América y el desarrollo material e intelectual del imperio incaico en la región de Perú, Bolivia y noroeste del país. Esta situación se ve reflejada en las estadísticas: la mayor cantidad de alertas emitidas, el 42%, fue realizada por robos que se produjeron en Perú y, en segundo lugar, se ubica Argentina, con el 23% de los casos en el mundo. Este año hubo en el país la mayor cantidad de procedimientos en cinco años.
El titular de la División, Julián Carvajal, destaca que, “después de las drogas y las armas, el contrabando de bienes se ha posicionado como el tercer factor de riesgo en cuanto a tránsito ilícito”. Carvajal prevé que el área crezca en un futuro cercano. En la actualidad está compuesto por seis personas que se trasladan a las Aduanas del país con cada procedimiento. Una de ellas es Ernestina Maldini, joyera y perito en obras de arte. “Desde lo técnico es increíble, desde lo histórico, invaluable porque son las primeras imágenes que conoce el mundo de lo que era Argentina. Había una cantidad de pintores que venían de Europa, en ese momento no existía el daguerrotipo, entonces hacían grabados. Históricamente, este hallazgo es enorme”, dice Maldini sobre una serie de xilografías que descansan sobre una mesa en la bóveda de la AFIP. “No sólo por la cantidad, sino también porque son de Palliere –que retrató en 1800 la geocultura rioplatense–; yo creo que estas piezas pueden alcanzar los 300 mil y 400 mil dólares en el mercado legal. Estas placas iban a ser rematadas, el responsable las había publicado en Facebook”, señala la perito, que advierte: “Las redes sociales son una herramienta de venta de arte enorme, pero también son superfraudulentas”.

Cecilia Di Lodovico