SOCIEDAD 20 AÑOS CERRADA

Arquitectos planean reabrir la histórica Confitería Del Molino a fines del año próximo

El edificio, que la semana pasada fue adquirido por el Estado nacional, será restaurado por el equipo de expertos que hoy trabaja en el Congreso. En el lugar también funcionará un museo y un centro cultural.

Emblema. La cúpula del edificio diseñado por Francisco Gianotti (izq.). se convirtió en un punto de referencia en Callao y Rivadavia.
Emblema. La cúpula del edificio diseñado por Francisco Gianotti (izq.). se convirtió en un punto de referencia en Callao y Rivadavia. Foto:Gza. Prie

Tras dos décadas cerrada, la Confitería Del Molino podría volver a abrir sus puertas a fines del año próximo. Con la concreción, el viernes pasado, de la compra por parte del Estado Nacional en casi 182 millones de pesos, los próximos pasos relacionados al destino del emblemático edificio se encaminan hacia su remodelación y puesta en valor. Como primera medida, el inmueble se integrará al Congreso Nacional y pasará a formar parte de la denominada Manzana Legislativa.

Los técnicos encargados de la puesta a punto del complejo prevén que la obra total esté lista para 2021. Las tareas de recuperación del centenario inmueble se enmarcan dentro del Plan Rector de Intervenciones Edilicias (PRIE) formado por un equipo interdisciplinario de arquitectos, técnicos y asesores que depende de ambas cámaras del Congreso Nacional. El plantel, que integran unos sesenta restauradores dirigidos por Nora Luzzi, jefa del departamento de Museos de Diputados, será el responsable de realizar los trabajos en el lugar. Se trata del mismo equipo que llevó adelante la restauración del Congreso Nacional (ver aparte). Además de la reapertura de la confitería, el proyecto incluye la instalación de un museo relacionado con la historia del lugar, y un centro cultural, que se llamará De las Aspas. 

La Confitería Del Molino fue declarada de utilidad pública y sujeto de expropiación en 2014 a través de la ley 27.009 promulgada el 1º de diciembre del mismo año. Mucho antes, en 1992, fue declarada como Area de Protección Histórica (APH). “La idea es intervenir el edificio sin alterar su esencia, tal como se hizo en el Congreso”, contó a PERFIL Miguel Mármora, coordinador del PRIE.

De acuerdo con el plan de obras previsto, la restauración Del Molino se hará en tres etapas. La primera tiene que ver con la “envolvente edilicia”, es decir, con la realización de estudios preliminares de fachadas y cubierta del edificio. El plan es determinar el alcance y los métodos de intervención.

En la segunda etapa se evaluará, preservará e intervendrá el interior del edificio a través de la acción directa del equipo de restauradores del PRIE. Mientras que en la tercera fase se analizarán las instalaciones históricas del inmueble, además de estudiarse la adecuación tecnológica que se dispondrá en la emblemática esquina de Callao y Rivadavia. En estas tareas participarán la Dirección General de Informática y Sistemas de la HCDN y la Facultad de Ingeniería de la Universidad Tecnológica Nacional.

“Recién una vez terminadas estas etapas se podrán determinar los trabajos que es necesario realizar. El edificio está entero, no existe peligro de derrumbe. El único problema es el desprendimiento de mampostería externa, y por ese motivo es que se colocó en el exterior una malla protectora”, aseguró Mármora. De todas maneras, el experto detalló algunas de las falencias que sufre el interior del edificio: escaleras de mármol dañadas, paredes descascaradas, las puertas originales de los ascensores deterioradas, entre otros. Respecto al museo, los responsables del PRIE explicaron que se armará un departamento tal como estaba a principios del siglo pasado.  

Con ayuda de los vecinos. El bar del edificio Art Nouveau diseñado por Francisco Gianotti e inaugurado en 1916 se convirtió rápidamente en un centro de tertulia política y cultural. “Para reabrir la confitería es necesario hacer primero una investigación de su historia gastronómica, porque no quedaron registros de ello. Vamos a pedir a la gente que traiga fotografías para saber no sólo cómo se veía sino también qué se ofrecía en la confitería. Reacondicionar sus salones será un gran trabajo en conjunto con la comunidad. Apuntamos a recuperar la importancia social y cultural que representaba para la Ciudad el lugar”, sostuvo Mármora.