SOCIEDAD DECLARARON ANTE EL FISCAL RIVOLO

Azafatas de Austral revelan los detalles del vuelo de la polémica

PERFIL accedió al testimonio de Verónica Porto (35) y Victoria Antuña (24), quienes estaban en vuelo de Xipolitakis a cargo del comandante Patricio Zocchi.

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Foto:Cedoc

El escándalo por el  vuelo AU2708 de Austral, en el que Vicky Xipolitakis fue invitada a entrar a la cabina del avión, sigue sumando capítulos. Mientras avanza la causa, esta semana brindaron su testimonio en los tribunales de Comodoro Py las azafatas Verónica Porto (35) y Victoria Antuña (24), a cargo del famoso vuelo del 22 junio. PERFIL accedió a sus declaraciones testimoniales, en las que cuentan con detalle su versión de los hechos.

Ingreso VIP de Xipolitakis al avión

“Si bien no vi cómo llegó o subió las escaleras, sí me encontré a Xipolitakis arribando al avión, y como en general cuando un pasajero entra antes llega hasta allí acompañada de alguna otra persona, entendí que se le dio un tratamiento VIP. Ese tratamiento es manejo de tierra, en cuanto a mi función, sólo sé que ingresa primero al avión. Yo tenía asignada la parte trasera de la aeronave. Cuando estaba caminando hacia delante, vi entonces como dije que Xipolitakis estaba sentada en el asiento 4B, que es el primero de la clase turista. Vi que estaba hablando con la tripulación, más precisamente con el comisario, el comandante, no sé de qué hablaban. En ese momento ella tenía su celular en la mano, pero no observé que filmara nada”, declaró Porto ante el fiscal Carlos Rívolo.

“(…) Me llamó la atención que ingresó antes que el resto de los pasajeros, pensé que había sido para evitar un tema de medios, después me enteré que se le dio trato VIP”, afirmó ante la Justicia su compañera Antuña.

La invitación para pasar a la cabina

Las dos azafatas coinciden en que la vedette primero fue invitada a pasar de clase turista a Economy, y de allí a la cabina. Así lo explicó Porto a la Justicia: “Luego, no sé cómo, pero ella pasó a la parte Club Economy, que son las primeras filas, y se sentó en el asiento 1C. Decía cosas como que ‘el avión estaba vacío’ y que ‘nunca había visto un avión vacío’, cosas irrelevantes. Mientras conversaba antes de que llegaran los pasajeros se sentó ahí  (...) a veces, cuando se sabe que las primeras filas están vacías se invita a algunas personas a sentarse en esos lugares. Después de ahí, el comandante Patricio Zocchi la invitó a la cabina, escuché que ella aceptó (…)”.

Antuña coincidió, y afirmó que: “No recuerdo quién pero alguien le refirió que pasara a la parte de Club Economy porque no había nadie sentado en la parte delantera. Allí le pidió al comandante Zocchi que le sacara fotos con su celular, ocasión en que posara en todo el sector. Viendo eso, me retiré del lugar para seguir con mi trabajo. De ahí en más, no vi cuándo, pero sé que entró a la cabina, porque escuché que Patricio Zocchi le manifestó ‘Dale vení’, invitándola a ese sector”.

Como Porto tenía asignada la sección trasera del avión dijo que no vio el ingreso de Xipolitakis a la cabina. Cuando le preguntaron si esto era frecuente respondió: “No es usual, pero ha pasado y es a criterio del comandante. Es el único que tiene la potestad para hacerlo. No necesariamente ocurre respecto de pasajeros VIP. Por lo general ocurre durante el vuelo crucero. No se da en las etapas críticas. No es común así que no puedo hacer afirmaciones categóricas (…) han entrado técnicos, mecánicos, inspectores y se han quedado todo el vuelo. También el caso de otros pilotos o autoridades de la empresa. Con personas comunes no me ha pasado de verlo”.

Y agregó que, aun cuando personas ingresen en la cabina, no deberían hacerlo en el momento del despegue ni el aterrizaje. “En teoría, de hecho, no debieran estarlo en los momentos críticos, esto es a lo que se llama cabina estéril, que es cuando la puerta se traba, de manera que no hay acceso directo. Ello porque es el momento en que se producen las comunicaciones vía interfono, esenciales para la seguridad del vuelo, ni siquiera yo podría estar allí”, comentó Porto.

Algo similar comentó su compañera: “En las etapas críticas, la persona tiene que permanecer callada, con un comportamiento serio y no se puede filmar porque no puede haber ninguna luz que obstaculice la visión de los pilotos. Se ubica en un asiento específico, que se encuentra detrás de los pilotos, en el que debe mantenerse sentada y evitar generar su distracción”.

Qué pasó adentro, con los pilotos

“Cuando alcanzamos el nivel crucero, yo comencé con el servicio, el que se inicia desde la fila 4 hacia atrás, es decir, en la parte turista. (…) Después fui adelante a avisarle al comisario que habíamos terminado de dar el servicio, y en ese momento el comisario estaba abriendo la puerta de la cabina para darle un té a la señorita Xipolitakis. Le dio el té, escuché que ella le preguntó si tenía edulcorante, interin en el cual yo le consulté al comandante a qué velocidad crucero íbamos (…) En ese momento no vi nada raro. Más allá de la pregunta del edulcorante, todo estaba en orden. Luego, se cerró la puerta, y yo me fui atrás con la otra azafata, a retirar el servicio porque era un viaje muy corto”, relató Porto y aclaró: “En ningún momento escuché ruido o conversación alguna”.

“(...) Sí tengo el recuerdo de que Zocchi le solicitara grabar un video para sus amigos, pero no vi el momento en que se filmara”, agregó.

Si bien la azafata Antuña estaba en la parte delantera del avión, declaró que no pudo ver qué ocurría dentro: “Yo mucho no podía ver, porque desde el transportín no tenía visión directa. Tampoco se escuchaba nada, y la puerta fue cerrada inmediatamente de entregado el té. Quizás por ello no se escuchó nada, porque la puerta estuvo permanentemente cerrada, lo que corresponde por cuestiones de seguridad”. Agregó que no advirtió ninguna anomalía durante el vuelo y que se enteró de lo que había ocurrido días después, por los medios.

Fin del vuelo y despedida

Acerca del momento posterior al aterrizaje, la azafata Porto comentó: “Yo fui caminando detrás del último pasajero, y al llegar adelante vi que Xipolitakis ya había egresado de la cabina y se estaba despidiendo de la tripulación que se encontraba en la parte delantera. Luego de unos minutos, y cuando todos los pasajeros ya se habían retirado, descendió del avión, fue la última pasajera en bajar, y se fue caminando por la pista, como los demás”.

Antuña agregó al respecto: “Al llegar adelante, vi que estaban los dos pilotos, el comisario y Xipolitakis charlando en el sector de recepción, ya habían egresado del cokpit (N.d.R. cabina). No presté atención a la charla. Sé que Diego le solicitó grabar un video para sus amigos, que se grabó con el teléfono de él, y es el que salió en los medios. Ella estaba apurada, por lo que grabó el saludo, nos dio un beso a toda la tripulación y se retiró del avión”.

La azafata más joven brindó al fiscal un dato que podría ser clave: “Se reían de la celebridad. Sí me llamó la atención cuando Zocchi nos contó que Xipolitakis había realizado filmaciones en el interior de la cabina, sin especificar el momento en el que ocurrieron, es decir, si fue o no durante un momento crítico; pero él pensaba que era una buena chica, que no iba a pasar nada, aunque Verónica le advirtió que seguramente lo iba a hacer público, en lo que él insistía que no iba a ser así”.



Rosalía Draletti