SOCIEDAD UN PROBLEMA QUE NO TIENE FRENO

Camiones sin control: el 60% viola el límite de velocidad

PERFIL realizó mediciones con radar a cincuenta vehículos de carga en la avenida Huergo. Seis de cada diez, por encima de la máxima de 50 km/h.

Foto:Diario Perfil

La violencia y la espectacularidad de los accidentes de tránsito que involucran a camiones apuntan a convertirse en moneda corriente en rutas, autopistas y avenidas del país. Al punto que el transporte de carga, de acuerdo a datos proporcionados por diferentes entidades de seguridad vial, como Cesvi Argentina y la ONG Luchemos por la Vida, participa en el 25% de los siniestros viales con víctimas fatales.

Más allá de las diferentes causas que pueden generar un accidente de tránsito, la velocidad de los camiones, sobre todo en las avenidas porteñas, juega un rol fundamental. Acompañado por el Observatorio Vial Latinoamericano (Ovilam), PERFIL realizó una serie de cincuenta mediciones sobre la avenida Huergo, una de las de mayor tránsito de camiones de la Ciudad. El estudio se llevó a cabo en ambas manos de esa avenida, por espacio de casi dos horas –entre las 12 y las 14–, a la altura del cruce con la avenida Belgrano.

Pese a que el límite de velocidad establecido por el gobierno porteño para el transporte de carga de más de 3.500 kilos de peso bruto en avenidas es de 50 km/h (Ley 4413/12), PERFIL comprobó durante mediciones realizadas que seis de cada diez camiones transitan a una velocidad que oscila entre los 65 y 75 km/h, con picos de hasta 78 km/h, casi el 50% más de lo permitido. Las faltas se dan principalmente en el tramo que va desde la avenida San Juan hasta la calle Moreno.

Fabian Pons, titular del Ovilam, explica los motivos de la violación permanente del límite de velocidad en la zona: “Esto ocurre porque no hay controles eficientes de parte de las autoridades. Además, muchos camiones también cruzan en rojo los semáforos de Huergo dada la velocidad que traen. No pueden frenarlos”, explicó.

Según datos del sector, un camión con carga puede llegar a pesar unos 45 mil kilos, y con sólo pasar 10 km/h el límite de velocidad necesita el 25% más de distancia para el frenado. Con lo cual, en una avenida, la maniobra se torna casi imposible. “Los camiones son un peligro permanente. Pasan a alta velocidad y muy pegados al cordón de la vereda, lo que aumenta el riesgo. De noche, Huergo es una pista para los camiones”, afirmó Mariela Gutiérrez, quien trabaja en Puerto Madero y cruza habitualmente, y varias veces por día, esa avenida.

Exigencia en los tiempos de entrega de las cargas, horarios del puerto y hasta desconocimiento de las normas de tránsito pueden llegar a ser otros de los motivos, todos ellos sin excusa alguna, claro está, que pueden llevar a que un chofer de camiones supere el límite de velocidad. Al respecto, Martín Borbea, titular de la Primera Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Cargas (Paetac) sostuvo que “el problema es que los controles son escasos. Y esto ocurre en todas las jurisdicciones, tanto en la Ciudad como en el interior del país”. Otro de los factores que inciden en el mal desempeño de los choferes de camiones es el alcoholismo. Borbea indicó, en ese sentido, que “es un problema que existe, no
lo podemos negar, pero también es cierto que a partir de la capacitación que reciben los camioneros, a través de la Fundación para el Transporte, la situación está cambiando y la siniestralidad está bajando”.

Con un caudal diario de unos 50 mil camiones de gran porte que transitan por la Capital Federal, desde la Subsecretaría de Transporte sostienen que aún quedan actores del tránsito que no respetan las normas, entre ellos el transporte de carga. “Deberían tener mayor responsabilidad a la hora de circular por la Ciudad, sobre todo porque son conductores profesionales y por el tipo de vehículo que manejan. De todas maneras, tenemos previsto colocar cámaras de control de velocidad sobre esa avenida, lo mismo que en las autopistas urbanas”.

Desde esa cartera también señalan que, durante 2013, se libraron unas 28.500 infracciones a camiones de gran porte por exceso de velocidad.

 

La meta, una ciudad sin vehículos de carga

Con el fin de desalentar la circulación de camiones en la Ciudad, desde el Ministerio de Desarrollo Económico porteño se impulsó la construcción de un centro de logística en Villa Soldati. La idea es levantar un espacio para realizar maniobras de carga y descarga de mercaderías para su posterior redistribución con camionetas de menor porte. Francisco Cabrera, titular de la cartera, afirmó que la decisión “implicará un reordenamiento del transporte de cargas y agilizará el tránsito en la Ciudad”.

Otra medida que se impulsó –ésta desde el Ministerio del Interior y Transporte de la Nación– es la Hora Pico sin Camiones. La norma establece un pago adicional de $ 185 por cada peaje que pasen los camiones para entrar o salir de la Ciudad. Se aplica todos los días de 7 a 10 y de 17 a 20. Rige desde el 1º de febrero y, según contaron desde esa cartera, la circulación de camiones disminuyó 65%.



Claudio Corsalini