SOCIEDAD CASO SANTIAGO MALDONADO

Uno de los testigos ahora dice que perdió los binoculares

Matías Santana, el miembro de la comunidad mapuche que declaró ante la Justicia que tres gendarmes se llevaron al artesano, sostuvo que extravió el aparato óptico con el que pudo observar el hecho.

Matías Santana
Matías Santana Foto:captura

Matías Santana, el miembro de la comunidad mapuche Pu Lof del departamento chubutense de Cushamen, quien el martes declaró ante la Justicia que vio con sus binoculares cómo efectivos de la Gendarmería se llevaron a Santiago Maldonado el 1 de agosto, luego de participar de un corte de ruta en Esquel, aseguró este miércoles que "extravió" el aparato óptico

Según su testimonio,"el día 17 (de agosto) cuando ingresaron las fuerzas federales (de seguridad) para realizar rastrillajes a un integrante de la comunidad, a un compañero se le pierden los binoculares". Con ellos, declaró ante el juez federal de Esquel, Guido Otranto, que había podido observar cómo Gendarmería se llevó al artesano de 28 años después del corte de ruta .

"Las fuerzas inician la represión hacía los integrantes de la comunidad el 1 de agosto a la madrugada y después se extendió durante toda la mañana, hasta que logran la represión más grande que fue el desalojo de la ruta", aseguró.

"Ahí nos hicieron replegar de forma rápida y desesperante hacia el río. Yo me monté a un caballo y ahí escucho la voz de alto: 'quedate quieto, estás detenido'. En ese momento me subí a un cerro un poco más alto y ahí con binoculares alcanzo a ver a tres gendarmes que están golpeando a un bulto con mi campera celeste. Llega una camioneta, hacen una pantalla y cuatro gendarmes descienden del Unimog alrededor del mismo bulto que yo había visto. Y lo introducen en la camioneta, la que sale rápidamente rumbo a Esquel", contó. 

"Después de que nos juntamos todos los que habíamos sufrido la represión, nos damos cuenta que el único compañero que faltaba era él (Maldonado). Por eso no descarto esta situación de que yo lo vi con mi campera y a él se lo estaban llevando golpeando, por lo tanto es una cuestión de lógica", concluyó en su relato.