SOCIEDAD

Celíacos en la era kirchnerista, una deuda pendiente

Los incumplimientos de los prestadores médicos y el rol de la Superintendencia de Servicios de Salud en los últimos 12 años.

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Foto:Fuente: GPLC.

La sociedad argentina, con la reglamentación de la Ley 26.588 en 2010, respondió a un problema demandado por cerca de 400 mil personas con la afección celíaca.

La mayor preocupación para estas personas quedó saldada. El Estado garantizó los alimentos libre de gluten (ALG) mediante controles de higiene y manipulación de las materias primas en los establecimientos elaboradores. No obstante, los reclamos por incumplimientos de la norma persisten.

Según los datos de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), con la aplicación de la Ley, los ALG pasaron de 1420 en 2009, a 1663 en 2011, identificados con un logo oficial sin TACC (trigo, avena, cebada, y centeno). En septiembre de 2014, la cifra trepó a un poco más de 6300 productos.

Así, se despejó para siempre en fantasma de la llamada contaminación cruzada, que consiste en el contacto del producto con el gluten, en cualquier etapa de su elaboración.

Se incluyó dentro del Plan Médico Obligatorio de la cobertura de harinas por parte de las obras sociales y de las empresas de medicina prepaga, mediante el reintegro (hoy en 326,83 pesos) a los pacientes. Esto ayudó, en parte, a aliviar el pesado costo económico que todos los meses deben afrontar al adquirir los productos.

La devolución del dinero reúne en la actualidad un descontento de un sector importante de pacientes, que va desde incumplimientos totales hasta cumplimientos parciales por interpretaciones erróneas de la norma. Sin embargo, un poco más del 50% de los prestadores médicos públicos y privados correctamente la Ley, según una encuesta realizada por el Grupo Promotor de la Ley Celíaca.

La designación de Jorge Lemus, como ministro de Salud de la Nación, designado por el presidente Mauricio Macri, abre una nueva oportunidad para que el Ministerio se haga eco de la queja presentada por el Grupo Promotor de la Ley Celíaca (GPLC) el 13 de diciembre de 2013. Según la el sitio oficial de la Superintendencia de Servicios de Salud de la Nación (SSS), el expediente 245661/2013 está “en tránsito a Gerencia de Control Prestacional” y permaneció dos años en Evaluación de Tecnologías Sanitarias, dependiente de la Gerencia de Gestión Estratégica.

La ejecución de la Ley, el trabajo de las asociaciones y de grupos de celíacos contribuyeron a una mayor difusión en el resto de la sociedad de la enfermedad. Ésta es una intolerancia permanente al gluten que se encuentra en el trigo, avena, cebada y centeno. Aparece en individuos genéticamente predispuestos y en las mujeres en particular.

Como es una enfermedad autoinmune, al ingerir gluten, el cuerpo lo reconoce como un extraño y genera anticuerpos. Estos son los responsables de atrofiar las vellosidades intestinales encargadas de la absorción de nutrientes esenciales para el desarrollo de la vida humana.

Entre las múltiples derivaciones que puede desencadenar la mala absorción se puede mencionar pérdida de apetito y de peso, diarrea crónica, anemia, distensión abdominal, retraso en el crecimiento, aborto, infertilidad, diabetes tipo 1, dermatitis, artritis, hipoplasia del esmalte dental, ataxia, menopausia precoz, fibromialgia, síndrome nefrótico, alteraciones en el carácter y fragilidad en el cabello.

Las quejas se multiplican por el costo y el acceso a los productos sin tacc. Las personas celíacas que viven alejadas de los grandes centros urbanos son las que más sufren a la hora de comprarlos por la escasa disponibilidad. A pesar de la inclusión en el programa “Precios Cuidadados”, durante gestión de la expresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, los ALG permanecieron al rededor del 50 por ciento más caros en comparación con los alimentos comunes.

Por último, existe un debate en relación a la valoración de los ALG, como remedios y a la tipificación en la legislación. Las posturas entre celíacos son extremas, desde la extensión de la cobertura médica hacia otros productos que no son harinas y premezclas y hasta la eliminación del reintegro económico, aspectos que inciden directamente en la vida social del paciente.

(*) Investigación periodística del Posgrado PERFIL-USAL | Twitter: @soyadriher

Enlaces de la investigación: http://adrian11hernandez.wix.com/sin-gluten-celiacos



Adrián Hernández (*)