SOCIEDAD PROPUESTA SOLIDARIA DE FUNDACION SI

Cerca de 6.500 personas fabricaron juguetes para donar en esta Navidad

Foto:Gentileza Fundación Sí

En un video que se viralizó en las redes sociales, un grupo de chicos españoles les escribe una carta a los Reyes Magos con sus deseos para estas fiestas: quieren una PlayStation, una muñeca Barbie, una consola Wii, todos regalos materiales. Después, a modo de experimento, les piden que escriban una carta a sus padres. Allí los pedidos cambian: que pasen más tiempo juntos, que lleguen más temprano del trabajo y todo tipo de pedidos que apuntan a la unión familiar. El mensaje del video es claro y se puede aplicar a casi cualquier país del mundo.

Y si bien la fiebre consumista suele reflejarse cada Navidad en negocios colapsados,  también se incrementan cada vez más las ganas de ayudar y vivir otro festejo, más austero y solidario. Así, con menos regalos y más acciones que llaman a pasar más tiempo en familia, muchos argentinos eligen pasar una Navidad distinta.

En la Fundación Sí, por ejemplo, ya se acercaron 6.500 personas a la fábrica de juguetes, que todos los días abre de tres a ocho de la noche. Allí se crean juguetes que luego son enviados en camiones al interior del país, para que los chicos más necesitados reciban algo esta Navidad. Se hacen desde títeres, muñecos, sonajeros y caballitos, hasta tablas de madera pintadas que se convierten en dominós y tatetís, con cartas y envoltorios coloridos. Ya repartieron más de 3.500 juguetes, y esperan entregar más ya que la fábrica estará abierta hasta el mismo 24.

“La verdad que es impresionante, el lugar está siempre lleno, y los sábados y domingos viene tanta gente que tenemos que agregar tablones en la vereda para que puedan fabricar los juguetes ahí”, cuenta Manuel Lozano, líder de la fundación. Desde que empezaron a principio de mes, por día se acercan promedio entre 250 y 300 personas, y los fines de semana llegaron a contar hasta 600 personas. Para Lozano, la propuesta “es una oportunidad de concurrir en familia y transmitir los valores de la solidaridad a los chicos, que muchas veces son los que proponen venir”.

“Me encantó la experiencia, y me impresionó la cantidad de voluntarios. Participamos de varios talleres, donde todo era compartido, los materiales, los pinceles, y eso lo hizo más lindo todavía”, cuenta Celina Azlor (30), que fue acompañada por una amiga. Florencia Poggi (29), otra voluntaria que se acercó a la sede de la fundación, agrega: “Me gustó porque muchas cosas que se hacen por una Navidad solidaria son el mismo 24 a la noche o el 25, y hay personas que por distintos motivos no pueden participar, entonces esta propuesta está buena para que el que quiere se pueda organizar y aportar su granito de arena”.

Comportamientos. En tanto, una encuesta realizada por Groupon, que refleja el comportamiento de los argentinos en Navidad, refleja que, ante la consulta de qué es lo primero que relacionan cuando piensan en las fiestas, la mayoría respondió que “cenas y almuerzos con familia y amigos” y “pasar tiempo de calidad con seres queridos”, muy por encima de pensar en regalos o vacaciones.

Y si bien la mayoría admite que este año piensa regalar  algo y también espera recibir algún tipo de obsequio, consideran que el mejor es aquel que refleja “algo personal, considerado y significativo”.

 

En estas fiestas ‘comprale a un emprendedor’

Este año, desde el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires lanzaron una campaña en las redes sociales con el hashtag #compraleaunemprendedor, con el objetivo de fortalecer las iniciativas propias de cientos de personas que buscan crecer con sus  proyectos y negocios.

Desde ropa para grandes y chicos, objetos de decoración para la casa,  muebles, carteras, muñecas tejidas a mano, hasta galletitas y pastelería de diseño, los emprendedores aprovecharon el alcance de las redes sociales para mostrar y difundir sus productos.

La opción es perfecta para los que quieren escapar de los grandes negocios y optan por hacer compras online, ya que muchos emprendedores toman los pedidos desde Facebook o sus páginas web.

“Emprender un negocio es poner un pedacito de uno en todo lo que hace, con mucho esfuerzo”, dice Estefanía Mondet, fundadora de Catalina, una pastelería de diseño en Temperley que recibe encargos por Facebook.



Josefina Hagelstrom