SOCIEDAD DESPÚES DE LOS INCIDENTES DE LA FINAL DE LA COPA DEL MUNDO

Comerciantes de la zona del Obelisco se “blindan” ante los hechos vandálicos

Foto:Néstor Grassi

Luego de los hechos de violencia ocurridos el domingo pasado en la zona del Obelisco tras la final de la Copa del Mundo, los dueños de los negocios dañados decidieron recurrir a algunas medidas de seguridad extra para protegerse frente a futuros hechos vandálicos. Un kiosquero colocó alambre de púas en el techo de su puesto y varios comerciantes se resignaron a afear sus frentes colocando rejas “tipo cárcel” con gruesos barrotes, para estar un poco más protegidos.

El Tano Marcelo tiene su puesto de diarios en la esquina de Corrientes y Cerrito. Alertado ante los constantes incidentes, decidió protegerse previendo posibles disturbios. Por eso, colocó un alambrado de púas en el techo del puesto. “No quería que nadie se subiera al kiosco y lo rompiera, tal como pasó en otras ocasiones. Lo coloqué el sábado a la tarde”, asegura el diariero, con más de cincuenta años en esa esquina. También decidió engrasar la base de los semáforos cercanos al puesto para evitar que los usen como apoyo para treparse. Por último, bloqueó con motos el kiosco para que no lo abrieran. “Los comerciantes sabíamos que esto iba a pasar. En un momento fue tierra de nadie, no había policías”, se queja el comerciante.

Por su parte, Juan Adolfo Castillo, dueño del bar Metro, ubicado en Cerrito al 500, también adoptará medidas concretas de seguridad. “Después de lo que pasó, decidí enrejar el frente del bar. Tendrá una estética diferente, pero no puedo dejar que vuelvan a saquearme”, afirma. “Voy a colocar rejas tipo cárcel, de barrotes, será la única forma de evitar que esto vuelva a suceder. Romperán los vidrios pero no podrán entrar al local”, advierte el propietario del negocio, que hace más de 25 años se encuentra frente al Obelisco.

Otro de los dueños, que también protegerá su local, será Luis Sperling. Al frente de una sucursal de la aseguradora La Nueva, decidió colocar un nuevo sistema de rejas de protección. “No sólo rompieron los vidrios de la entrada, sino también el enrejado. Se llevaron hasta la ropa de los empleados”. El dueño del local calculó que necesitará $ 150 mil para reacondicionar su local.

Según datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), 26 comercios fueron vandalizados y sufrieron pérdidas por casi $ 710 mil. Desde el Ministerio de Espacio Público y la Subsecretaría de Transporte porteños, aseguran que los gastos de reparación de daños ascenderían a los $ 4 millones. Tras un relevamiento, se constató daño en el alumbrado, aceras, calzadas, desagües pluviales, contenedores y espacios verdes. También se vandalizó buena parte del recorrido del Metrobus.



Claudio Corsalini