SOCIEDAD

Cómo es Carmelo, el destino de la avioneta de la tragedia

Los dueños de Kosiuko tienen allí un club de campo, una finca y un hotel que iban a visitar los nueve pasajeros.

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Foto:Cedoc

Los pasajeros de la avioneta que el martes pasado cayó en el Río de la Plata, a pocos kilómetros de Carmelo, realizaban uno de los típicos viajes de negocios que muchos empresarios argentinos hacen habitualmente hacia esa localidad uruguaya.

El plan era visitar uno de hoteles boutique más exclusivos del lugar, Casa Chic. El emprendimiento es propiedad de Federico Bonomi, dueño de la marca Kosiuko y del avión accidentado. Este complejo hotelero cinco estrellas está ubicado en la zona de Punta Gorda, a pocos kilómetros del centro. Tiene 20 habitaciones –que fueron decoradas por Cynthia Kern, esposa de Bonomi–, pileta climatizada y playa propia. Forma parte del club de campo Médanos de Punta Gorda, un emprendimiento en el que Bonomi invirtió cerca 12 millones de dólares a mediados de la década pasada. El club de campo tiene 200 lotes de 1.500 a 4.000 metros cuadrados – uno de ellos pertenece a la actriz Natalia Oreiro- y sólo cinco casas terminadas y otras dos en construcción. Sebastián Vivona, gerente de KSK que viajaba en la avioneta y sobrevivió al accidente, también es propietario de una de esas viviendas.

Este no es el único negocio que desarrolló Bonomi del otro lado del río. También está al frente de la Finca Buena Vista, una empresa dedicada a la elaboración de aceite de oliva premium. En este proyecto uno de sus socios es Eduardo Celasco, ex yerno de Susana Giménez.
Los dueños de Kosiuko construyeron su casa en un campo lindero al barrio cerrado. Lo mismo hizo el hermano de Bonomi, Santiago, desarrollador inmobiliario que también apuesta a la zona.

Pioneros. El empresario Eduardo “Pacha” Cantón fue uno de los primeros en cruzar el Río de la Plata y hacer pie en Carmelo. Los lugareños lo señalan como el hombre que vendió las tierras sobre las que se construyó el hotel Four Seasons, uno de los primeros emprendimientos del lugar y principal impulso para el desarrollo de la zona. A mediados de los 90, Cantón creó Puerto Carmelo, un proyecto inmobiliario que incluye el barrio privado El Faro, una marina y un campo de golf de 18 hoyos. Entre quienes lo eligieron para levantar sus casas están el banquero Jorge Brito, quien además es ahora propietario del Four Seasons Resort Carmelo, el financista Ernesto Clarens y el ex presidente de la Sociedad Rural Argentina, Hugo Biolcatti. Celasco y el periodista Oscar González Oro, también tienen construcciones allí.

Entre los proyectos que llevó adelante El Pacha Cantón, quien desde hace varios años mantiene una fuerte rivalidad con Bonomi, figura la Finca y Granja Narbona. Se trata de una antigua estancia reciclada donde funcionan una bodega y quesería premium, un restaurante y un hotel boutique. Tierra de Caballos, es otro de los emprendimientos que Cantón desarrolló en Carmelo. Se trata de un campo lindero al Four Seasons, Jorge Brito (h), celebró su casamiento con Gabriela Vaca Guzmán en noviembre de 2011 y con la presencia de Shakira entre 300 invitados.
Otro de los argentinos que invirtió en Carmelo es Huberto Roviralta. El ex marido de Susana se radicó allí hace unos 14 años. El empresario está al frente del emprendimiento inmobiliario Dos Hermanas, un barrio cerrado que incluye lotes de una hectárea, chacras y viñedos. De hecho, vivió allí hasta que se casó con Dolores Benedit. Desde entonces, alterna entre la tranquilidad de Carmelo y Buenos Aires.

“Carmelo es una plaza estable para invertir en proyectos inmobiliarios de alta gama. La demanda y precios por metro cuadrado en los últimos veinte años delineó una curva ascendente en su valores”, indicó Alejandra Covello, titular de la inmobiliaria Covello International. Por su parte, Enrique Rodríguez, gerente de la comercializadora Gabriel Conde, explicó: “La tierra más cara se encuentra en las afueras de la ciudad, a partir de los cinco kilómetros del casco urbano. En esa zona, el precio de una hectárea oscila entre los 40 mil y 80 mil dólares según el proyecto, ubicación y superficie”.



Patricio Navarra